Las estrellas turcas, sin brillo, sucumbieron ante una sólida y colectiva Australia

Había mucha expectativa puesta en este equipo de Turquía, no solo porque fue el retorno de la selección europea a los mundiales tras el tercer puestro de Japón/Corea 2002, sino que se presentaba con una generación que promete mucho por la calidad de sus jugadores, sin embargo, el debut fue todo lo contrario a lo esperado.

El verdugo fue un conjunto de Australia que del orden y la defensa hizo un culto, y demás, supo explotar los espacios que dejaba un rival que poco a poco se iba desesperando con el correr de los minutos. Así, los océanicos construyeron un 2 a 0 contundente para dar el golpe en el Grupo D del Mundial 2026.

Del otro lado, las individualidades no pesaron. Tanto Arda Güler (Real Madrid) como Hakan Çalhanoglu (Inter de Milan) estuvieron muy lejos de las versiones con las que brillan en sus equipos del Viejo Continente. Si bien siempre intentaron ser la manija del equipo, no encontraron huecos en la barrera defensiva amarilla, y para colmo, cuando pudieron rematar, se encontraron con un Patrick Beach intratable en el arco.

Otra de las jovenes promesas de Turquía es el delantero de la Juventus Kenan Yildiz, quien llegó tocado al partido y debió esperar en el banco hasta el segundo tiempo para ingresar. Con su movilidad, le dio una variante más al ataque turco, pero también cayó en la telaraña ofensiva.

Ahora, el conjunto europeo deberá rearmarse para afrontar los próximos dos juegos en un grupo muy parejo en el que Estados Unidos parece haber arrancado mejor que el resto.