Son Heung-min, el imán de Corea del Sur que atrajo a Guadalajara

Sin goles pero con una influencia absoluta, el capitán del equipo guió los hilos de su selección en un debut cobijado por la afición mexicana


La afición local convirtió a Corea del Sur en equipo de casa desde su llegada a México y el apoyo en el Estadio Guadalajara ante Chequia confirmó la buena relación que existe entre mexicanos y sudcoreanos desde que Son Heung-min se ganó el mote de “hermano” durante el Mundial Rusia 2018.

El capitán coreano fue el principal foco de atención en el debut mundialista de su selección. Aunque no marcó ni asistió, casi todo el escaso juego ofensivo de Corea del Sur pasó por sus botines antes de salir al minuto 69, poco antes de que su equipo completara la voltereta 2-1 ante Chequia.

⚽ Son, dueño del balón parado y del ataque coreano


Desde los primeros minutos, Son Heung-min asumió el papel de líder futbolístico y emocional de Corea del Sur. En cada tiro de esquina pidió el apoyo de la grada, levantó los brazos hacia el público y tomó la responsabilidad de ejecutar las acciones a balón parado, ya fuera con centros directos al área o envíos más cerrados hacia el primer poste.

Su primer aviso llegó al minuto 12 con un disparo a puerta que confirmó su intención de cargar con el ataque coreano. La ofensiva de Corea del Sur tuvo pocas conexiones claras durante el primer tiempo, pero cuando encontró una ruta hacia el arco checo, casi siempre fue a través de Son.

🎯 Regates, disparos y una ocasión que no pudo cerrar


El capitán de Corea del Sur apareció nuevamente al minuto 38 con un disparo por encima del arco. Un minuto después, firmó una de sus mejores acciones individuales del partido: recibió en el carril central, se quitó a dos defensas y sacó un remate ligeramente desviado que levantó el ánimo de una tribuna volcada con el combinado asiático.

También tuvo una acción dentro del área chica, aunque el contacto le quedó incómodo tras una barrida y no pudo acomodar el cuerpo para rematar con dirección a portería. En el complemento, al minuto 56, probó otra vez al arco, pero su intento tampoco encontró destino de gol.

😤 El gol de Chequia y la frustración de Son


La anotación de Chequia dejó una de las imágenes más claras de la frustración del capitán coreano. Tras un saque de banda mal defendido, Ladislav Krejčí apareció para marcar de cabeza, mientras Son se quedó en el balcón del área con gesto de reclamo por el mal marcaje de Lee Gi-Hyuk.

El gol checo cambió el ambiente del partido, pero no apagó el apoyo del Estadio Guadalajara. La afición mexicana mantuvo el respaldo a Corea del Sur, que necesitaba puntos para no quedar rezagada desde la primera jornada del grupo, luego del triunfo de México por 2-0 ante Sudáfrica.

🔁 Su salida y la voltereta coreana


La última gran acción de Son en el partido formó parte de la jugada del empate. El capitán atacó el espacio para buscar el último toque dentro del área, pero Hwang In-beom resolvió con una genialidad individual: recortó a tres rivales, incluido el portero, y mandó la pelota al fondo con una conducción dramática que ni el propio Krejčí alcanzó a cortar.

Son salió al minuto 69 por Hyeon-gyu Oh. El cambio modificó el cierre del partido y el propio Hyeon-gyu marcó el 2-1 de la voltereta, para el júbilo del Estadio Guadalajara como si Corea del Sur jugara en casa.

📊 Una actuación sin gol, pero con peso total


Son Heung-min cerró su debut mundialista con un tiro a puerta, tres disparos bloqueados, una ocasión clara fallada y 37 toques. También registró un 91 por ciento de precisión en sus pases y dejó varios regates exitosos por el carril central hacia la frontal del área.

Su partido no quedó marcado por una jugada decisiva en el marcador, pero sí por su influencia sobre la estructura ofensiva de Corea del Sur. Cada avance importante pasó por él, cada balón parado tuvo su firma y cada gesto hacia la grada reforzó la conexión entre la selección asiática y una afición mexicana que adoptó al equipo como local en Guadalajara.