Cuatro años de espera, 1460 días de ansiedad y 35040 horas de tensión. Con ese peso se juegan los partidos inaugurales de las Copas del Mundo. Estos encuentros tienen sus historias particulares y forman un universo aparte en los Mundiales, que en la última oportunidad, en el Mundial 2026, vivieron en carne propia México y Sudáfrica.
La historia de los partidos inaugurales de los Mundiales
El encuentro que se disputó en el estadio Azteca fue histórico, ya que por primera vez se repitieron los protagonistas de un partido inaugural. Es que en Sudáfrica 2010 abrieron el torneo los mismos equipos. En aquella ocasión, la Tri fue visitante y empató 1-1 en el Estadio Soccer City de Johannesburgo.
Después de 16 años volvieron a enfrentarse y esta vez ganó México: fue 2-0, con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
México, además, es el equipo que más aperturas protagonizó. El Tri participó de 6 y los resultados hasta este Mundial no habían sido buenos. Tres derrotas por goleada -incluyendo el 1-4 contra Francia en el primer choque de la historia de los Mundiales- y 2 empates, en 1970 y 2010, es el saldo negativo para el combinado azteca que al fin logró su primera alegría.
El anterior choque de inauguración había sido entre Qatar, el anfitrión de la Copa 2022, y Ecuador. Aquella fue la primera y aún la única vez que el equipo anfitrión perdió en su debut. Fue 2-0 para el cuadro sudamericano.
En total, el local protagonizó el partido en 12 oportunidades, con 8 victorias, 3 empates y aquella derrota. El primero fue en Italia 1934, cuando la Azzurra goleó 7-1 a Estados Unidos. Este es, aún hoy, el partido inaugural con más goles de la historia.
Entre 1966 y 2002 los nervios del debut fueron muy evidentes: en esas 10 ediciones, solo en 1998 se marcaron más de dos goles (Brasil 2-1 Escocia). Hubo 4 0-0, 4 1-0 y un 1-1. Poca capacidad para generar juego y mucha cautela. La racha se rompió en 2006, con el 4-2 de Alemania a Costa Rica, y se sostuvo con el 5-0 de Rusia a Arabia Saudita en 2018.
Entre 1974 y 2002 siempre abrió el torneo el campeón reinante. En esos ocho encuentros se convirtieron sólo ocho goles y el resultado que más veces se repitió fue el 1-0, en tres ocasiones.
Dos de las más grandes sorpresas de todos los tiempos ocurrieron en el primer choque de un torneo. En 1990, la Argentina de Diego Maradona fue sorprendida por el ordenado y violento equipo de Camerún, que ganó su primer compromiso mundialista por 1-0 gracias al gol de Francois Omam-Biyik. Luego, el combinado africano llegaría a los cuartos de final y el cuadro albiceleste sería subcampeón.
Doce años más tarde se vio el que para muchos fue el mayor batacazo en un Mundial. El desconocido Senegal hizo su presentación internacional con un extraordinario triunfo 1-0 sobre Francia, que era el campeón reinante y el máximo candidato al título. Tras esa hazaña, el conjunto senegalés alcanzó los cuartos de final.
En 2014, Brasil jugó por cuarta vez el primer choque de una Copa del Mundo. El más campeón nunca perdió y suma tres triunfos (4-0 a México como local en 1950, 2-1 a Escocia en 1998 y el 3-1 a Croacia) y un empate (0-0 contra Yugoslavia en 1974). Dos de las tres veces que ganó en el debut, llegó a la final pero la perdió. La otra, se fue tras el 1-7 legendario.
