El mercado negro de las monedas de la Copa del Mundo 2026

play
¿Cómo conseguir las estampas postales y las monedas de la Copa del Mundo? (4:41)

La misión de conseguir las monedas conmemorativas del Mundial se complica con un mercado alterno de vendedores


Hay un 'mercado negro' de las monedas de la Copa del Mundo 2026. ESPN detectó el modus operandi de un mercado paralelo que comercializa con los metales conmemorativos del Mundial 2026 emitidos por el Banco de México.

El Banco de México emitió el pasado 13 de mayo una colección de cuatro monedas bimetálicas, con una denominación de 20 pesos, con motivo de la Copa del Mundo. Los metales tienen diseños alusivos a las sedes mexicanas del Mundial y son canjeables en bancos o algunos puntos determinados por Banxico.

La demanda por las monedas de la Copa del Mundo 2026 es tan alta, que a diario se agotan en los puntos oficiales determinados por el Banco de México, eso ha generado un ‘mercado negro’, que actúa de forma paralela e infla los precios de cada metal hasta más de 10 veces de su valor nominal.

¿Cómo se adquieren las monedas de la Copa del Mundo 2026?

De lunes a viernes, en el número 20 de la calle Gante, esquina con 16 de septiembre, en la Ciudad de México, el Centro de Canje de Banxico entrega 400 fichas a las primeras 400 personas que están formadas, para poder adquirir hasta 40 monedas conmemorativas de la Copa del Mundo 2026.

El canje comienza a las nueve de la mañana y termina a las dos de la tarde. Cada moneda tiene un valor de 20 pesos y, al tener un límite de 40 monedas, cada interesado puede salir con 10 juegos de cuatro monedas por $800 pesos. Los metales son de uso corriente, pero en la actualidad muy pocos se encuentran en circulación, debido a que se han quedado en manos de los coleccionistas.

Además del Centro de Canje, Banxico también ha entregado las monedas a diversos bancos, para incentivar su circulación nacional.

¿Cómo opera el mercado negro de las monedas del Mundial?

Todo comienza casi 16 horas antes de que se entreguen las 400 fichas. El Centro de Canje de Banxico cierra a las 13:00 horas y a las 14:00 horas llega un grupo de personas para hacer la fila y así garantizar que tengan uno de los turnos para comprar monedas conmemorativas de la Copa del Mundo 2026, que se entregan por la mañana.

Las personas que hacen la fila le entregan los lugares a los revendedores, a cambio de 250 pesos, eso cuesta la guardia de más de 16 horas, con el objetivo de garantizar la compra de 40 monedas al día siguiente.

“Ahorita cierran el banco a la una, acaban de repartir las fichas, cierran el banco y en cuanto cierran, llega gente para formarse, se quedan a dormir y agarran las primeras fichas””, explica uno de los revendedores, que pudo contactar este medio.

Los revendedores hacen fila de hasta cuatro horas, dependiendo del número de la ficha que les tocó y adquieren sus 40 monedas.

“Al principio podían comprar más de 40 monedas, no había límite, pero la gente salía con un montón de bolsas y mejor se puso un tope”, contó personal de Banxico, que pidió guardar su identidad, a ESPN.

Una vez que adquieren sus 40 monedas, separan los 10 juegos y su primer punto de venta son los alrededores del centro de canje. Ahí, la venta de cuatro monedas, con valor unitario de 20 pesos, se eleva de 80 pesos a 250 pesos y hasta los 500 pesos.

Los compradores del mercado negro son personas foraneas o que andan en los alrededores, que no alcanzaron alguna de las 400 fichas, y no pueden regresar otro día a comprar las monedas conmemorativas de la Copa del Mundo.

“Se quedan desde ahorita toda la noche, mañana llegan a comprar su lugar. Las compran en 800 y las venden por dos mil, ellos traen muchas monedas. Allá atrás se las quieren dar en 500 las cuatro. Cuatro por 500 o si quieres los paquetes de 10, te los dan en dos mil o dos 500”, narra uno de los testigos entrevistados por este medio.

El punto de venta secundario son las redes sociales o Mercado Libre. Ahí, el juego de cuatro monedas de la Copa del Mundo 2026, pasa de valer 80 pesos hasta los mil 400 pesos, en el caso más extremo.

“No podemos hacer nada, porque todo mexicano tiene derecho a canjear sus monedas. Sólo pusimos un límite, para evitar el acaparamiento. La recomendación es que esperen, porque van a seguir saliendo y terminarán como uso corriente”, aseguró el personal, que se encuentra en el centro de canje.