Manuel Neuer en el Mundial 2026: El arquero que cambió el puesto

Manuel Neuer volvió del retiro internacional y jugará su quinto y último Mundial con Alemania. ESPN

El guardameta interrumpió su retiro internacional en busca de cerrar una carrera legendaria, pero con pronunciados altibajos.

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Manuel Neuer estaba retirado la selección de Alemania hacía dos años. La Eurocopa 2024, jugada en su país, debía ser el capítulo final de una historia en la que alternó la gloria máxima y dolorosas decepciones. Pero la grave lesión de su rival Marc-André ter Stegen y su brillante vigencia en una gran temporada de Bayern Munich llevaron a que el entrenador Julian Nagelsmann vuelva a confiar en él para ser parte de la amplia lista de mayores de 40 años que dirán presentes en Estados Unidos, México y Canadá.

De este modo, el guardameta tendrá una oportunidad fundamental para despedirse del torneo donde se erigió como el hombre que cambió su puesto para siempre y dar una imagen mucho mejor que sus últimas dos presentaciones, en las que Die Mannschaft insólitamente cayó en la fase de grupos. Un período que comprende 16 años y cinco Copas del Mundo, y en el que le enseñó a sus colegas que se puede ser mucho más que un mero atajador.

Sudáfrica 2010: Ascenso, tragedia y oportunidad

Aunque no a los niveles de trascendencia e influencia que alcanzaría con el paso de los años, Neuer estuvo identificado como un futuro gran arquero de Alemania desde sus inicios. En 2006 le arrebató el puesto a un histórico como Frank Rost en su temporada debut en Schalke 04, con apenas 20 años, y se convirtió en un pilar de un conjunto de Gelsenkirchen que progresó año a año en competencia europea.

Su futuro en el arco de la selección estaba marcado durante un largo tiempo, en especial luego de cumplir un rol clave en la obtención de la Eurocopa Sub 21 en 2009, pero su ascenso a la mayor se aceleró por un hecho tan inesperado como devastador. En noviembre de ese mismo año, Robert Enke, el apuntado a ser el guardameta titular para Sudáfrica 2010, se quitó la vida. Como acto profético, Neuer hizo su debut como local con la camiseta de su país tan solo una semana más tarde.

De cara a esa Copa del Mundo, los caminos se siguieron allanando para el joven arquero cuando René Adler, otro competidor en el puesto, sufrió una lesión en las costillas que lo marginó del torneo. Y tras ser elegido entre los 23 convocados, le ganó la pulseada a los más experimentados Tim Wiese y Hans-Jörg Butt para partir como titular en una selección que representó un verdadero cambio generacional, acompañado por figuras como Thomas Müller, Sami Khedira, Toni Kroos y Jérôme Boateng. Allí, Neuer tuvo sólidas actuaciones, que incluyeron una asistencia desde el arco para Miroslav Klose en un polémico cruce de octavos de final ante Inglaterra, y repitió el mérito de las semifinales de la cita mundialista anterior, donde cayó en un cerrado cotejo con España.

Brasil 2014: Cambio de paradigma y consagración

Además de transmitir confianza entre los tres palos, en ese primer torneo el guardameta comenzó a dar señales de las dos cualidades que definirían su carrera: su valentía para salir muy lejos de su arco y actuar como un "líbero" en la última línea de defensa y su comodidad y técnica para jugar con los pies. Ambas características no fueron exactamente innovadoras, y sobran los ejemplos de grandes jugadores en el puesto que las manifestaron, pero el éxito que demostraría Neuer con el paso de los años sería tal que forzaría a toda una generación a ponerse a punto para no quedarse atrás.

Ese crecimiento se potenció notablemente cuando, después de varios años de insistencia, Bayern Munich lo convirtió en su arquero titular en 2011. El pase afectó la relación del jugador con Schalke, al punto de acordar con los simpatizantes del club que nunca besaría el escudo de su nuevo equipo, pero tanto él como su nuevo equipo se elevarían entre sí a alturas estratosféricas. Tuvo un trago amargo en su primera temporada al perder una final de Champions League con Chelsea en su propio estadio, pero volvió con todo al año siguiente, y fue una pieza fundamental de una de las mejores temporadas de la historia del conjunto bávaro, que culminó en su primer triplete.

Con ese envión llegó Neuer para volver a ocupar el arco de una Alemania que emergía como una de las grandes candidatas para confirmar en Brasil 2014 las buenas sensaciones del Mundial anterior. Y vaya si lo hizo, con un desfile en su grupo ante Portugal (paliza por 4-0 de por medio), Ghana y Estados Unidos, una exhibición del guardameta en difíciles cruces ante Argelia y Francia en octavos y cuartos respectivamente, y el inolvidable y brutal 7-1 sobre los organizadores en la semifinal. Una vez cruzado enfáticamente ese Rubicón, Argentina ofreció una fuerte resistencia en la final, pero el tardío gol de Mario Götze le otorgó a los teutones su primer campeonato del mundo en 24 años, y su arquero se quedó con el Guante de Oro de la competición.

Rusia 2018: Un golpe al estilo

El triunfo de Die Mannschaft en Sudamérica representó la culminación de un proyecto de desarrollo que había arrancado casi 15 años antes, pero los años posteriores vieron también el surgimiento de una tendencia que dominó el fútbol alemán durante décadas: la encarnizada rivalidad en el arco. Fue conocida la animosidad entre Andreas Köpke y Bodo Illgner mientras pugnaban por el puesto en la década del 90, y aún más la de dos históricos como Oliver Kahn y Jens Lehmann durante los 2000. En sus primeros años Neuer parecía ser inmume a esta cuestión a pesar de la notable camada de guardametas que desplegó Alemania en su época, pero tras la Copa del Mundo irrumpió Marc-André ter Stegen.

Los cuatro años posteriores al título ofrecieron la sensación de un dominio alemán de muchos años gracias a la notable profundidad en todos los puestos, que se consolidó con una encomiable semifinal en la Eurocopa 2016 y la cómoda obtención de la Copa Confederaciones al año siguiente, con un plantel mayormente alternativo. Precisamente fue Ter Stegen el encargado de defender el arco de su selección en este último torneo, luego de tres años espectaculares en Barcelona donde fue protagonista de un histórico triplete en el primero de ellos.

Esa variedad y amplitud de opciones, no obstante, terminó por representar una presión extra para Joachim Löw, sobre si debía sostener la base de los campeones o comenzar con el cambio de guardia. De cara al Mundial 2018, el seleccionador se inclinó por la primera opción, y Neuer tuvo incluso la responsabilidad extra de llevar la cinta de capitán a partir del retiro de Philipp Lahm. Sin embargo, y para la sorpresa de propios y extraños, Alemania tuvo comienzo para el olvido en Rusia: cayó de manera insólita ante México en el debut y necesitó un gol agónico y espectacular de Kroos a Suecia para llegar a la última fecha ante Corea del Sur con posibilidades de superar su grupo.

En esa definición ante los asiáticos, Die Mannschaft buscó el gol por todas las vías posibles, pero sobre el final fue Kim Young-gwon el que vulneró el arco alemán, y lo que siguió fue una imagen surrealista. En la desesperación, los europeos buscaron aprovechar el juego de Neuer con los pies para usarlo, de manera más literal que nunca, como un undécimo jugador de campo. Pero tras un córner, y parado casi como un extremo sobre la izquierda, el guardameta perdió la pelota y dejó el arco totalmente libre para que Son Heung-min convierta sin resistencia, en la primera gran muestra de que su estilo de alto riesgo y alto beneficio también podía tener consecuencias devastadoras.

Qatar 2022: Rivalidad y caída

La eliminación en primera ronda, la primera de Alemania en 80 años, fue un cimbronazo que se cargó las carreras de varios campeones, como Khedira, Mesut Özil e Ilkay Gündogan, y a medida que continuó la incertidumbre otros como Müller, Boateng y Mats Hummels también perderían su lugar. Neuer, sin embargo, siguió firme en el arco, a pesar de que sus rendimientos no mejoraron y que ter Stegen comenzó a meter presión externa, tanto con buenas performances en Barcelona como algunas declaraciones a los medios, que deterioraron aún más la relación entre ambos.

La cuestión se saldó de manera momentánea por una situación desafortunada, ya que ter Stegen debió operarse por una lesión de la rodilla que lo privó de ir a la Eurocopa en 2021 y el guardameta de Bayern, que además venía de conquistar otro triplete con su club, volvió a llevar la cinta. Pero una vez más, la campaña de Die Mannschaft volvió a ser profundamente decepcionante: sufrió para superar su grupo, en el que solo registró una victoria, y luego se despidió en los octavos de final contra nada menos que Inglaterra, en un encuentro donde desperdiciaron una incontable cantidad de ocasiones.

Esta performance le costó el trabajo a Löw, el artífice de la coronación en 2014, pero su reemplazante, Hansi Flick, dio una señal de continuidad. Primero, porque había trabajado junto a su antecesor durante más de una década. Y segundo, porque venía de hacer historia en Bayern, y de este modo representó un visto bueno hacia Neuer y la base del conjunto bávaro para afrontar la próxima cita mundialista en Qatar 2022. Y otra vez, el guardameta fue un desafortunado protagonista por sus fallos: tuvo responsabilidad en ambos goles de la inesperada remotada de Japón al ceder un rebote a los pies de Ritsu Doan y no cuidar el primer palo ante el remate de Takuma Asano. El empate obtenido ante España y un triunfo trabajoso sobre Costa Rica no fueron suficientes, y Alemania atravesó la ignominia de un segundo Mundial al hilo sin superar la fase de grupos, una humillación que no conocía.

Sumado a su rendimiento, por el que fue fuertemente señalado, a pocos días de la final de la participación de Die Mannschaft en el torneo Neuer sufrió una fractura de tibia y peroné en la pierna derecha mientras vacacionaba, la cual lo alejó de las canchas durante 10 meses y pareció marcar el fin de su carrera internacional. Ter Stegen ahora fue elegido de manera definitiva por Julian Nagelsmann para los partidos preparativos de cara a la Euro 2024, donde Alemania sería anfitriona, pero una vez más, el histórico ganó la pulseada justo a tiempo y se hizo con el puesto de nuevo. El equipo dio una imagen mucho más sólida con un plantel mayormente renovado, y a pesar de la caída en cuartos de final ante el eventual campeón España, las esperanzas de cara a mostrar una faceta más competitiva que en las dos Copas del Mundo previas aumentó considerablemente.

Neuer anunció su retiro de la selección tras ese torneo, pero ahora las circunstancias lo llaman de nuevo a lo que sabe. No faltó a ningún torneo en 16 años y nadie le pudo quitar la titularidad, respaldado en su enorme trayectoria, su éxito y su enorme influencia en el puesto, donde le "enseñó" al resto de los arqueros a cómo jugar en el máximo nivel. En Estados Unidos, México y Canadá formará parte del selecto grupo de jugadores mayores de 40 años en el torneo, y lo hará con la vigencia intacta. Un gigante como él no puede pedir una mejor despedida.