Cabo Verde jugará su primera Copa del Mundo en 2026 y, a pesar de que el pensamiento más común es que su inédita clasificación tiene su principal motivo en la ampliación del Mundial a 48 equipos, en realidad hay una explicación más acorde. En el pequeño país insular africano hubo un proceso, quizás involuntario, que muestra que un crecimiento sostenido incluso antes de aquella decisión de la FIFA.
Todo comenzó un 20 de enero de 1973, cuando declaró su independencia de Portugal, reconocida dos años después, el 5 de julio de 1975. Es un país joven, al igual que varias colonias atadas inevitablemente al fútbol portugués. Su evolución estuvo a la sombra de otras naciones, como Mozambique, la tierra de Eusebio, pero sí hubo caboverdianos enfundados en los colores de Portugal.
Pero vayamos a este siglo: Cabo Verde como nación futbolera no existía. Es decir, existía sí de forma literal porque el equipo formalmente fue iniciado en 1978, pero a nivel de selecciones no figuraba en prácticamente ningún radar.
La Federación Caboverdiana de Fútbol (FCF) fue fundada y la afiliación a FIFA y a la Confederación Africana de Fútbol (CAF) se dio en 1986.
El giro que culminaría con una histórica clasificación al Mundial 2026 comenzaría, sin embargo, en los 2000.
La diáspora caboverdiana: el objetivo
Cabo Verde no es una economía próspera y sus habitantes no tienen un gran estilo de vida. Tiene una tasa altísima de emigración y es por ahí que se decidió atacar el problema. Con 500.000 habitantes y alrededor de un millón y medio de caboverdianos por el mundo, la respuesta siempre estuvo ahí.
No fue desde que FIFA flexibilizó los requisitos para defender a una selección o cuando varias selecciones debieron reclutar o "reforzarse" que comenzaron a hacerlo. Ya lo tenían claro.
Los ejemplos sobran: Nani, brillante portugués del Manchester United, Nuno Mendes y Nelson Semedo: todos de origen caboverdiano. Aunque todos terminaron defendiendo a Portugal, había otros futbolistas que podían reclutarse boyando por ahí. Y las herramientas no sobraban: para ubicar a Roberto "Pico" Lopes, nacido en Dublín pero de padre caboverdiano, usaron Linkedin.
Al principio pensó que era spam. Pero aquella invitación fue la puerta que le permitió unir definitivamente sus dos identidades y vivir un sueño que ya parecía lejano. "Yo no hablaba portugués y usaba LinkedIn principalmente para la universidad. Al ver ese mensaje creí que era spam. Por suerte me escribieron de nuevo en inglés y ahí comenzó una increíble aventura", confesó.
La historia termina en que 14 de los 15 futbolistas que metieron a Cabo Verde en el Mundial son de origen europeo.
Cabo Verde y el sueño del Mundial
Al primer Mundial que quisieron ir fue al de Corea-Japón 2002, pero fueron rápidamente eliminados en sus primeras Eliminatorias. En primera fase jugaron un mata-mata con Argelia en el que empataron sin goles en casa y perdieron 0-2 de visita. Un comienzo...
Para Alemania 2006 ya subieron un escalón: superaron a Esuatini en esa fase con un global de 4-1 y llegaron a la segunda fase, emparejados en el grupo con Ghana, R.D. del Congo, Sudáfrica, Burkina Faso. y Uganda. Terminaron anteúltimos solo por encima de Uganda.
Para Sudáfrica 2010 Cabo Verde tendría una novedad: empezaban a jugar desde la segunda ronda porque no estaba entre los diez equipos peor clasificados en el ránking FIFA. Y el formato había cambiado: le tocaba compartir un grupo de cuatro junto a Camerún, Tanzania y Mauricio. Solo el primero clasificaba a la siguiente ronda de clasificación y Camerún cumplió con su favoritismo. Sin embargo, la isla terminaba segunda.
Y para Brasil 2014 se daría un quiebre. Cabo Verde fue emparejado con Túnez, Sierra Leona y Guinea Ecuatorial, y le sucedería lo peor pero explica la esencia de por qué el equipo africano se favoreció del Mundial de 48 equipos, pero no clasificó por eso.
Cabo Verde se jugaba una final con Túnez en Radès el 7 de septiembre de 2013. Ganó 2-0 y terminó primero en su grupo, con 12 puntos sobre 11 de los tunecinos. Pero por alineación indebida de Fernando Varela, quien será el único de aquella gesta que dirá presente en el Mundial 2026, el seleccionado perdió el partido por 3-0.
El resto es historia: Túnez avanzó a la última ronda y perdió un ida y vuelta con Camerún que le impidió decir presente en Brasil.
El consuelo que le quedó a Cabo Verde, que también mostraba su crecimiento, fue que en 2013 disputó por primera vez la Copa Africana de Naciones, pasó la fase de grupos y quedó afuera con Ghana en cuartos de final. Pero ya era un país que empezaba a pisar en el fútbol africano y lo confirmaría nuevamente jugando la de 2015, en la que quedó eliminado en fase de grupos.
Para Qatar 2022 Cabo Verde nuevamente estuvo cerca de avanzar en su grupo pero esta vez quedó afuera en la cancha. Fue emparejado con Nigeria, Liberia y República Centroafricana, y llegó a la última jornada a visitar a Nigeria para definir al clasificado a la siguiente instancia. No pudo ser: empató en su visita y quedó 2°, apenas dos puntos por detrás de los nigerianos que luego perderían con Ghana.
Próximo destino de Cabo Verde: Estados Unidos, México y Canad
Cabo Verde finalmente logró concretar su proyecto en este Mundial 2026. En las Eliminatorias le tocó con Camerún, Libia, Angola, Mauricio y Esuatini en un grupo en el que apenas perdió un partido.
Fue el 8 de junio de 2024 en Yaundé, cuando cayó por 4-1 frente a Camerún, candidato a avanzar en primer lugar. Parecía lo lógico.
A aquella caída le siguió una serie de cuatro triunfos antes de un partido más que decisivo frente a los cameruneses en Praia, su localía. Ganaron 1-0, le propiciaron la única derrota de la clasificación a sus rivales directos y demostraban que eran cosa seria.
Tuvieron algo de dudas cuando en la siguiente jornada empataron 3-3 en la visita a Libia, pero lograron sellar matemáticamente su boleto al Mundial con una goleada por 3-0 ante Esuatini en Praia.
Ahora Cabo Verde cumplió su primer sueño que era pisar una Copa del Mundo. Y en el grupo quedó emparejado con España, Uruguay y Arabia Saudita. El primer paso ya está dado. Ahora hay que dar otros.
