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Aquel gol de Alzamendi... Repasamos el último triunfo de Uruguay en Argentina

Enzo Francescoli en el partido entre Uruguay y Argentina en la Copa América 1987. Twitter - @Uruguay

La última vez que la Selección Uruguaya pudo ganarle a su par de Argentina un partido como visitante no fue una ocasión más: la Celeste tenía enfrente a los vigentes campeones del mundo, que buscaban seguir levantando trofeos, esta vez, la Copa América en su casa.

Luego de obtener el Mundial de 1986 de la mano de un extraordinario Diego Armando Maradona, Argentina fue sede de la Copa América de 1987. El formato del torneo era distinto al actual: lo jugaron solo las diez selecciones de CONMEBOL repartidas en tres grupos de tres. La sobrante era Uruguay, que como campeón de América vigente (la había ganado en Brasil en 1983) clasificaba directo a las semifinales donde esperaban los mejores de cada serie.

Argentina, Chile y Colombia avanzaron a semis, en un torneo que juntó a varias de las generaciones más icónicas del fútbol de cada país. El 9 de julio, un estadio Monumental de Núñez repleto recibió con ansias el juego entre los vecinos del Río de la Plata, ya que Chile había superado el día anterior a Colombia y ya esperaba en la final.

Uruguay era dirigido por Roberto Fleitas, que había iniciado su etapa luego de la salida de Omar Borrás, encargado del equipo durante el Mundial de México. En el plantel contaba con jugadores de altísima calidad y que son recordados hasta el presente, tales como Enzo Francescoli, Antonio Alzamendi, Rúben Sosa, Pablo Bengoechea, Nelson TanoGutiérrez o José ChuecoPerdomo. Por el lado argentino, la base del equipo campeón mundial se mantenía con futbolistas como Maradona, Oscar Ruggeri, Sergio Batista o Julio Olarticoechea, aunque Carlos Salvador Bilardo también había incluido a nuevos nombres como Claudio Caniggia o José Percudani.

El partido fue muy disputado, con un alto número de faltas, algunas bastante subidas de tono. No hay mejor ejemplo para esto que una del “Chueco” Perdomo a Carlos Tapia antes de los diez segundos de juego. No hubo demasiadas chances de gol en un encuentro muy parejo que solo se abrió a partir del recordado gol del “Hormiga” Alzamendi cerca del final del primer tiempo. Ruben Sosa le puso un pase filtrado a Francescoli, que penetró por el medio hacia el arco y trastabilló luego de recibir una patada de un defensa. El “Príncipe” igualmente llegó a tocar la pelota hacia su derecha justo a tiempo antes de ser derribado, y Alzamendi definió de primera, cruzado, abajo contra el palo ante la salida de Islas, que nada pudo hacer.

Uruguay terminó celebrando esa tarde en el Monumental, donde la Celeste -que ese día jugó de blanco, y Argentina también usó camiseta alternativa- cimentó el título que consiguió tres días más tarde ante Chile en ese mismo escenario. Tras el pitazo del ecuatoriano Elías Jacome, los jugadores uruguayos festejaron en el campo de juego, logrando una vez más ubicar a la Celeste como un “aguafiestas” de los locales de los torneos de fútbol, una costumbre arraigada a la historia de la Selección Uruguaya. Vale recordar que, en la edición anterior, habían vencido a Brasil en la final del torneo celebrado en ese país.

Aquel gol de Alzamendi sigue siendo inolvidable para los uruguayos, y se mantiene hasta el presente como la última vez que la Celeste le ganó un partido a la Selección Argentina en condición de visitante.