Análisis Brasil: Del plato a la sopa... Se cae la Copa; la realidad superó a la ilusión

El ‘Scratch’ favorito para la conquista del Mundial se va en medio de la tristeza y el llanto del futbol. Hoy la magia se apagó. La realidad, superó a la ficción.

El futbol es tan mágico, como la misma magia que perdió Brasil en el Education. Cuando las ilusiones con el balón no aparecen entonces comienza una desconexión que en escenario mundialista se percibe. Sucedió esta noche.

Neymar quiso girar la vara, en diversas ocasiones, pero no pudo. Quizá uno que otro chispazo, pero acaso porque no hubo gol en la primera mitad, pero no prendió a nadie. Croacia no es Corea del Sur. Lo croatas no se prestaron para el espectáculo. Josip Juranovic, incluso, hizo ver mal a Vinicius en temas de velocidad. Luka Modric, el del Real Madrid, sabe bien lo que es el brillo y cómo opacarlo. Lo hizo desde su trinchera de la mano de Marcelo Brozovic. La magia brasileña encabezad por Neymar quedo para mejor ocasión. Ni risas ni alegrías. Por momento, incluso, sustos porque los europeos no quisieron ser uno más y se apersonaron en el área rival. Eso sí, sin chiste, sin eficacia, pero ahí estuvieron.

¿Este es Brasil el favorito al título? No, no. A esta Canarinha le cambiaron la cara. Hay algo esta noche que no encajó en la primera y segunda mitad. Tampoco contagió a la torcida que no deja de cantar y exaltar a su figura “Neymar”, pero no hay más. Por momento huele a temor. Ni siquiera se disipó cuando Dominik Livakovic sacó el aahhh de las tribunas porque el uno a uno con Raphinha y Vinicius lo sacó avante.

Tite ahora sí cambió su diseño. Insistimos. Croacia no es Corea del Sur. Su temido ataque Vinicus, Richarlison, Neymar y Raphinha no funciona, no conecta y mucho menos sacan nada de la chistera, por eso Neymar debe cargar con la responsabilidad de generar las ofensivas brasileñas. Cuando no hay conexión, Brasil es otro. Uno más. Ni Neymar puede con Livakovic que esta noche decide que la atracción está en sus desvíos y no en la tan elogiada magia brasileña.

¿Y Modric? Luka está metido en encontrar los circuitos para Croacia, porque no sólo se trata de defender bien, sino de ganar. Ahí es cuando Croacia se complica. No genera. No sorprende. Es sorda. No tiene ideas en el último tercio del campo y el del Real Madrid está solo. Un jugador no gana partidos.

Cuando el show comienza a decaer deben cambiarse los actores. Tite consideró que los tiempos de Raphinha y Vinicius se acabaron. Por eso los sustituyó por Antony y Rodrygo, pero Livakovic encargó de hacer ver al propio Neymar en un par de ocasiones pues no pudo definir lo que tuvo.

Sin embargo, Neymar es la marca brasileña. Neymar es quien carga al equipo. El que tomó la llave de la esperanza y en el primer tiempo complementario con una triangulación desconectó la entonces defensiva croata para hacer el gol que metía a la Canarinha a la siguiente fase, pero Petkovic hizo callar a los miles de brasileños con un remate que sacudió la red y el corazón de los brasileños.

Los penales fueron el colofón a una noche de llanto y tristeza. Brasil eliminado de la Copa del Mundo. Lo impensado pasó. El ‘Scratch’ favorito para la conquista del Mundial se va en medio de la tristeza y el llanto del futbol. Hoy la magia se apagó. La realidad, superó a la ficción.