Se comprueba que los aficionados mexicanos están muy por encima de la selección. Ojalá en cuatro años haya una reconciliación, pero mientras, lo viudos siguen llorando a su Tricolor
En cada estadio mundialista sede de los Octavos de Final se observan a aficionados mexicanos caminar con la playera verde, el sombrero de charro y los trajes típicos nuestros. En el rostro aún se les nota el desencanto y cuando son abordados para hablar sobre lo sucedido en Qatar 2022, no dejan de lamentar la eliminación de México apenas en la primera ronda.
Para ir en transporte público al Al Bayt, sede del partido Inglaterra vs. Senegal debe tomarse el metro, bajarse en la estación Lusail y luego abordar un autobús que te lleve al estadio. En ese traslado encontré a varios connacionales que deambulan en Qatar en busca de ir a los partidos que compraron previamente. Muchos obviamente tenían boleto para el Francia-Polonia, donde México tenía que haber jugado… Pero no fue así.
Otros también cuentan con tickets para otros enfrentamientos. Muchos de ellos me cuentan que ya ofrecen sus entradas que tienen para Cuartos de Final, sí, donde existía la esperanza del famoso quinto partido. Lo que antes era la avenida principal de los mexicanos en Souq Waqif ya luce pintada de otros colores según el juego del día, pero de repente aparece una que otra playera verde.
En el restaurante mexicano que se encuentra en la zona exclusiva de La Perla confían que la mayoría justo hoy abandonará Qatar, en medio de la decepción, frustración, dolor y coraje existentes, porque como ellos mismos lo dicen: “cada cuatro años es lo mismo y este fue peor, porque ni siquiera llegamos a otra ronda”.
Aquí mismo escribí que para mí la afición mexicana era ejemplar. Quizá la número uno por el color y el ambiente que pone en los mundiales. Créanme que comienza a resentirse su ausencia. Ya no más risas, cánticos o juegos en el metro o en alrededor del estadio. Por ejemplo, esta noche en el Al Bayt aun y cuando los ingleses son apasionados del futbol, ese ambiente festivo que sólo los mexicanos saben hacer no se vio. Parecía un juego de la Liga MX sin importancia ni trascendencia.
¿Por qué siempre las potencias?
El Mundial comienza a tomar forma con los candidatos de siempre: Argentina, Francia, Inglaterra y Holanda están en los Cuartos de Final. En la oportunidad que tuve de ir a ambos partidos me quedó claro por qué las potencias futbolísticas siempre están ahí y es muy fácil: No perdonan. Su madurez histórica individual y colectiva los lleva a no cometer muchos y errores y capitalizar los que se presentan, como sucedió con Estados Unidos y Senegal, juegos que me correspondió cubrir.
Chequen las estadísticas y se darán cuenta que el dominio de los llamados grandes no lo es tanto, pero en el rubro de la data en llegadas con éxito a la portería es alta la efectividad con relación a selecciones que buscaron vencerlas. Inglaterra superó muy fácil a Senegal, pero sin dejar de sufrir en los primeros minutos, como sucedió en el Estados Unidos-Holanda. Sin embargo, ese juego en conjunto y la calidad siempre resaltan a la hora que se necesita. Esa es la diferencia que me ha tocado ver en los partidos definitorios. Dudo que vaya haber sorpresas y si las hay no pasarán de los Cuartos de Final.
Mañana saldrán los otros representativos que jugarán la tercera ronda del Mundial en Qatar que de a poco comienza a llegar a su final. Seguramente y si no pasa otra cosa, España, Brasil, Portugal y Croacia le digan sí a la lógica y logren su boleto a la siguiente fase, con lo que ya los enfrentamientos comienzan a ser más interesante y de un mayor nivel futbolístico.
Es verdad que esta justa ha tenido un sabor mundialista diferente, pero hasta el momento todo va viento en popa. No ha habido violencia, ni denuncias, ni ningún tipo de desmán dentro y fuera del estadio. Todo está controlado, nada se escapa a los ojos qataríes que quieren que el mundo lo conozca y desean sacudirse malinformaciones que llegan al exterior que a la hora de vivir en Doha, pasan a ser sólo un mito en su gran mayoría.
Seguramente veremos menos mexicanos conforme pasan los días, aunque no descarto que evidentemente hayan cientos hasta la Final. Lo cierto es que el sabor nacional no se desprende de Qatar, pues en las tribunas la famosa ‘ola mexicana’ sigue vigente, así como las banderas de nuestro país en las tribunas colgadas en barandales. Sí, es una lástima que México no vuelva a estar. Se comprueba que los aficionados están muy por encima de la selección. Ojalá en cuatro años haya una reconciliación, pero mientras, lo viudos siguen llorando a su Tricolor.
