El día que Pinheiro reveló lo que le dijo Córdoba antes de fallar el penal ante Boca

Este lunes se cumplen 20 años de la apasionante final de Libertadores entre Cruz Azul y Boca Juniors, uno de los capítulos más dramáticos de la historia del futbol mexicano

Julio César Pinheiro cobró y erró el penal que a la postre resultó definitivo para el triunfo de Boca Juniors, que terminó alzando la copa en la Final de la Libertadores de 2001, ante Cruz Azul, hace 20 años.

“Al llegar al punto penal, (Oscar) Córdoba (portero y capitán de Boca en aquel entonces) camina hacia mí y me dice: ‘Mira, donde pateas tú, yo ya agarré dos’. Me decía que iba a patear cruzado. Yo dije: ‘¿Ahora qué hago? ¿Lo cambio, o no? Y decidí no cambiar”.

Pinheiro cobró como estaba acostumbrado a hacerlo: “En el momento que pateo la pelota, sube un poco, pega en el travesaño y sale. Y Boca ahi sale campeón”.

“La verdad, yo había entrenado en la semana y pateaba a donde siempre lo hacía… En el momento, el portero sí te pone en duda, pero fui muy decidido. Coloco la pelota y miro a mi pie de apoyo, hice el movimiento más rápido… Ni modo, (Córdoba) ya sale el con los brazos abiertos y celebrando el campeonato. Eso sí fue muy triste, la verdad”.

Finalmente, Boca fue campeón, aunque también con sufrimiento. Tras ganarle 1 a 0 a Cruz Azul de visitante con gol de Delgado, iba a perder de local, también 1 a 0, tras el tanto de Francisco Palencia. Y otra vez los penales iban a darle a Boca la segunda Libertadores consecutiva.

“Llegamos a este partido con lo justo, con jugadores que no estaban al ciento por ciento en lo físico. Pero sacaron fuerzas para poder ir a los penales y gracias a los muchachos todo terminó en fiesta”, reconoció Bianchi tras el sufrido título.

Fue, de alguna manera, el final de un ciclo. Boca llegó a otra final del mundo, donde perdió con Bayern Munich, y tras la partida de varios jugadores, en diciembre de 2001, Carlos Bianchi cerró su primera etapa en el club. Luego volvería, en 2003, para seguir haciendo historia.

Por su parte, Cruz Azul viviría una larga sequía sin glorias, y la mayoría de sus figuras irían dejando poco a poco el club.