Hijo de Miguel Marín revela que el 'Oso' Ferrero se quedó con prendas de su homenaje

Miguel Marín y Ricardo Ferrero Twitter

Max Marín, hijo del arquero Miguel Marín, contó la vez en que su padre entregó, de manera simbólica, su suéter y guantes a Ricardo Ferrero, en el homenaje de despedida que le organizó Cruz Azul en un juego contra Chivas, los cuales jamás devolvió e incluso vistió en varios duelos con la 'Máquina Celeste'.

En el citado homenaje, el portero inició el juego, el capitán celeste sacó el balón directo hacia el arco y Miguel Marín lo recibió, jugó unos segundos con él y lo tomó entre sus manos. Los demás corrieron a abrazarlo y con eso puso fin a su carrera.

Pero la otra parte de la historia, la del suéter a rayas que tanto lo distinguió, la contó Max Marín a ESPN.

"Así como le hicieron con el 'Conejo', en su despedida, le hicieron a mi papá. También arrancó la pelota, la tiraron para atrás, la agarró él, y el 'Oso' estaba detrás de la portería. De forma simbólica, mi papá le dio el suéter y los guantes, dio la vuelta olímpica y 'tan-tán', rememoró.

'Supermán' Marín no volvió a ver más su habitual vestimenta, ya que, como explica Max Marín, "el 'Oso' nunca más regresó el suéter y, pues, se lo llevó a la tumba, porque ya también el 'Oso' nos abandonó hace unos años".

Sobre por qué en su momento, su papá no le pidió sus cosas a su compatriota, el cual en esa época acababa de llegar justamente para suplilo en el arco cruzazulino, respondió:

“No, fue una cosa que él no lo entregó. O sea, ya era algo para él importante y nunca más lo regresó. Y siendo mi papá como era, pues se lo dejó”.

Posteriormente, Ferrero presumió muchas veces, bajo los tres postes, el suéter de Miguel Marín. Incluso, en la final de la campaña 81-82, contra Pumas.

Expresó Max Marín que a la fecha, la familia no conserva ni una sola prenda de su padre, ni siquiera unos guantes o unos zapatos de futbol, ya que regalaba todo.

“Nosotros no guardamos ni una sola cosa, ni el suéter rayado, ni esos shorts que todo el mundo habla. Nada”, concluyó.