La violencia en el futbol mexicano se mantiene y prácticamente en cada jornada se presentan hechos lamentables como riñas y agresiones.
LOS ÁNGELES -- La violencia no regresó al futbol mexicano. No, porque nunca se ha ido. Se mantiene incubada ahí, en las entrañas oscuras de clubes, de barras, de la negligencia de las autoridades gubernamentales, y desde la complicidad y arenga de los equipos, la Liga Mx y la Federación Mexicana de Futbol.
Sí, agazapado, enclocado, incubado, apareció de nuevo el salvajismo la noche del sábado dentro del futbol mexicano.
1.- En los alrededores y dentro del estadio de los Tigres, aparecieron los neandertales, los cromañones, dispuestos a matar y morir, y que por volumen perpetraban una desventajosa masacre contra los aficionados americanistas. Y de nuevo, tipos inconscientes y sangrando, que. además, eran despojados de sus pertenencias.
2.- En menor escala tal vez, si es que la barbarie se puede medir por el número de víctimas, por encima del odio del depredador, ocurrió también en la sede mundialista del estadio de Chivas, donde hace menos de un año, un aficionado del Atlas fue apuñalado, y al Guadalajara, por órdenes de Emilio Azcárraga Jean, sólo le dieron una nalgadita a Amaury Vergara por su negligente seguridad.
3.- Y se debe agregar la muerte de una mujer en la periferia del estadio de Puebla. Cierto, fue violencia desembocada por dos mafias de tipos que trafican con espacios de estacionamientos, los vulgares franeleros, “La 28 de octubre” y “Antorcha campesina”, pero, tal rivalidad se consolida y se perpetua, con el aval, el desdén, la impotencia y el miedo absoluto de intervenir, por parte del Puebla de Ricardo Salinas Pliego, y, por supuesto, y principalmente, del alcalde poblano, José Chedraui Budib.
LA VIOLENCIA, INSTITUCIONALIZADA
Pero, recuérdese, la violencia fue oficializada e institucionalizada por la misma FMF el 8 de marzo de 2022, y el apadrinamiento corrió por cuenta de Yon de Luisa, presidente entonces de la FMF, y de Mikel Arriola, cabeza de la Liga Mx.
El 5 de marzo de 2022, una turba de aficionados y seguridad a sueldo de Querétaro, había embestido a aficionados del Atlas en el ya de por sí maldito Estadio La Corregidora de Querétaro.
Las imágenes eran dantescas. Cada video, cada fotografía, cada relato, estaba teñido de escarlata. Escenas crueles de tipos vestidos con la camiseta de Gallos, azotando, orinando, haciendo sangrar y desnudando a más de una decena de tipos que yacían ya inconscientes. La barbarie con licencia para matar.
Yon de Luisa se comprometería a la desafiliación de la franquicia de Querétaro, entonces propiedad de Grupo Caliente. Después ordenó la venta de la franquicia, y soltó castigos y suspensiones a los mandos medios, a los achichincles, y amenazó con sancionar a los propietarios. De todo eso, nada ha ocurrido. Mikel Arriola fue un merolico guiñol sobre las piernas de De Luisa, con más amenazas y cero compromisos.
Tres años y medio después, y a menos de un año de la Copa del Mundo. Este sábado, otra vez en Monterrey, esta vez con los vándalos de Tigres, y nuevamente en Chivas, que tras la humillación ante Juárez (1-2), agrede incluso a familiares del Chelo Saldívar, exjugador rojiblanco y hoy con los fronterizos.
Cuando se sancionó el caso del apuñalado del Atlas, la Comisión Disciplinaria dio un ultimátum de veto de estadio a Chivas. ¿Cumplirá su palabra o de nuevo, desde el Salón Oval de Televisa se apapachará la irresponsabilidad del Guadalajara?
Y entre aquel 5 de marzo de 2022, y este 16 de agosto de 2025, han ocurrido actos violentos, incluso con fallecimientos, en torno a partidos de futbol, pero son tratados como hechos aislados, y con acciones y decisiones, torpes, insuficientes y timoratas por parte de las autoridades del futbol mexicano.
Y la pasividad es complicidad. Y si bien la Liga Mx, la que según Mikel Arriola está entre las cinco mejores del mundo, en seguridad, estructuras y calidad de futbol, emitió la noche del sábado, un boletín tristón, pero que no intimida ni reprime a nadie, al contrario, sólo deja en claro la tibieza y la pusilanimidad para enfrentar el tema.
Es difícil erradicar la ya tan arraigada barbarie en los estadios de México, especialmente desde que Yon de Luisa y Mikel Arriola, con la venia cómplice de los dueños de equipos, decidió, ese 8 de marzo de 2022, institucionalizar la violencia como jugador 19 de la Liga Mx.
