Juan Carlos Rodríguez sólo garantizó trabajo que es lo mínimo con lo que se puede iniciar, pero no garantizó ese famosa 'unidad'
Es normal que cuando comienza un proyecto debe tener todos los bríos y las soluciones presuntamente correctas para alcanzar la meta trazada. La conferencia ofrecida ayer por Ivar Sisniega, presidente, Juan Carlos Rodríguez presidente comisionado, e Iñaki Arriola, titular de la Liga MX, reunió todos los ingredientes para colocar a México, en el papel, como una potencia futbolística.
El problema en México no son los planes. Sobran. Sin embargo, en nuestro balompié la ficción supera a la realidad y los hechos a lo largo de los años muestran que lamentablemente los intereses prevalecen por encima de la famosa 'unidad' que se pregona en todo inicio de cada administración que ha pasado por la FMF.
Ayer, por cierto, qué desagradable ver cómo me gritoneó un directivo al interior del organismo, herido, lastimado y fuera de sí porque cree que los 'sabios de los medios' somos culpables del poco avance de la Liga MX. Sinceramente me decepcionó y me dejó en claro que todavía hay personas que no entienden nuestro papel en ser juez y no parte de un negocio, que NO vivimos de la Liga MX... En fin, no dudo que dicha persona es inteligente y fue un mal momento para 'hablar' sobre el presente y futuro del balompié.
En verdad espero que Juan Carlos Rodríguez y su 'dream team' realicen el tan esperado cambio, y tan necesario, en nuestro futbol. El plano que arrojaron para el periodo 2023-2030 suma cosas muy interesantes, pero que a través del tiempo en los hechos dista mucho de suceder: dejar los intereses de los dueños por un sólo bien común. O me van a decir que ya hay buena onda entre Grupo Orlegi y Grupo Pachuca. ¿Se olvidarán pronto las rencillas y aquél posteo donde Alejandro Irarragorri subió un muñeco con un ademán de silencio tras la eliminación del Pachuca?
La diferencia de ideas es necesaria, pero en algunos casos dudo que los enconos se borren de la noche a la mañana, aunque conozco y sé que los hidalguenses regularmente buscan el bien común.
Hay muchos temas que se hablaron ayer, pero voy a tocar uno que me llamó la atención, por ejemplo, que la postura de 'La Bomba' no es la que en su momento presumió Jesús Martínez que reveló haber ido con Emilio Azcárraga a Sudamérica para buscar ser invitados por la Conmebol. Ahora, Juan Carlos fue enfático en decir que son ellos quienes los tienen que invitar a través de la Concacaf bajo condiciones similares porque las cosas deben ser parejas y no tratados como "ciudadanos de segunda". ¿Saben cuándo van a venir los de la Conmebol? Nunca. Los que necesitamos en el tema deportivo de tener un roce de mayor nivel es la Liga MX porque si hablamos de que ellos necesitan de la economía mexicana pues nada más habría que ver cuánto pagan a los equipos afiliados por jugar en la justa.
Ahí encuentro una contraposición a los ideales del nuevo equipo federativo quien pregonó que primero lo deportivo por encima de lo económico.
Rodríguez sólo garantizó trabajo que es lo mínimo con lo que se puede iniciar, pero no garantizó ese famosa 'unidad' para pavimentar, como él mismo lo dijo, un camino hacia el verdadero crecimiento del futbol mexicano.
He tenido la fortuna de conocer a varios dueños de equipo. Hablado y tratado con ellos y en verdad dudo mucho que con el paso del tiempo unifiquen criterios e intereses por bien del futbol. Por ejemplo, lo primerito será la evaluación al técnico Diego Cocca, en caso de un fracaso. Ivar Sisniega entre líneas sí habló de analizar lo que haga el argentino, pero también de tomar muchos factores, no sólo resultados, para evitar la 'guillotina' al estratega nacional con lo cual está claro que el argentino puede estar tranquilo si los resultados no se le dan, pero el equipo tiene algunos atisbos futbolísticos.
Otro choque de ideales con dirigentes que saben que el tiempo apremia. El mismo Jesús Martínez aseguró que las cosas se han hecho mal, ¿cambiarán de la noche a la mañana por arte de magia?
Lo que ayer se expuso en un hotel del centro de la ciudad en verdad suena muy interesante. En verdad y por bien del futbol se ejecute de buena manera y se cumplan los objetivos. Ayer se abrió la champaña y todos felices. Vamos a ver si en el transcurso de la fiesta no salen los 'borrachos' a hablar con su verdad y echan a perder lo que hasta hoy como proyecto y en el papel nos llevaría a un futbol más desarrollado, democrático y equitativo. Espero así sea...
