Un parado lógico

No importa el número inicial, lo importante es el cambio constante de tus funciones dentro del campo.

Mucho he hablado del parado de la selección en esta última etapa. Nada tiene que ver con el número que los medios le dan. Pueden anunciar un 4-3-3 o un 4-4-2, o como en el ejemplo que voy a poner y se dio ayer entre Cruz Azul y Pumas, en el cual, los medios ponen a Cruz Azul con un 4-5-1.

Esos diferentes números sólo sirven para la foto inicial, tomada desde las alturas. Así se ven parados con el balón aún no puesto en juego. El problema es cuando la pelota empieza a rodar y cómo ese número empieza a cambiar y se transforma en otro número según las circunstancias del juego y el lugar que ocupa el esférico, que es lo más importante del juego: dónde está la pelota.

Ayer por la noche, repito, Cruz Azul sale en la foto aérea inicial con un 4-5-1. En su línea de atrás, con Alderete y Escobar siempre alertas para salir de sus bandas defensivas y llegar al ataque por sorpresa, entonces su medio campo hace lo mismo, Rivero y Antuna pasan a formar y acompañar al centro delantero Jiménez, que de inicio está solo. El número o parado inicial cambia. En el medio campo, de 5 iniciales solo quedan 3, Lira, Baca y Rodríguez.

Este último y de sorpresa, llegando de la segunda línea, aparece en el área y se vienen más cambios, de los 5 nominales, solo quedan 2 cuando el equipo ataca y tiene la pelota.

No miren el resultado. Lo que quiero hacer notar y que en la selección no existe, es la permuta constante en las diferentes líneas, las diferentes funciones y características que tienen sus elementos. Cuando defienden, regresan al 5 en medio campo o cuando pierden la pelota atacando, siempre antes de los defensas, tendrán a dos hombres en función de contención.

Recordemos: el equipo salió con 5 y por mal que los tomen parados, siempre tendrán no menos de 2.

¿Qué pasa en la selección? Que salen al campo con 3 en medio campo y que sus características no son de quedarse a contener cuando viene el cambio de ataque a defensa. Esa función y sus características no las tienen. Ni los pintas Lozano y Corona regresan a ayudar, ni los laterales se aproximan a media cancha para igualar la superioridad numérica del rival.

Al final, de las 3 iniciales, solo queda uno y es mucho espacio a lo ancho de la cancha para solo un hombre. El Cruz Azul sabe y ejerce el poder en la media cancha, como cualquier otro ejemplo que podría escribir. En la selección no sucede eso y en la zona en donde se dominan o se inclinan los juegos, no tienen la gente suficiente.

Sin menospreciar a nadie de los lectores para el entendimiento de estas líneas, en la media cancha y la cantidad de jugadores que tengas, dirá mucho del resultado final.

También tiene sus defectos si no existe el cambio de función. El Atlético de Madrid sale con 4-1-4-1, pero esa formación la tiene los 90’, situación que da que solo tiraste a gol 3 veces, porque la formación fue hecha para que no te anotaran, haciendo solo medio fútbol: me defiendo bien, pero no ataco.

No importa el número inicial, lo importante es el cambio constante de tus funciones dentro del campo.

La Selección Mexicana no las tiene.