El juego por la Championship, que está catalogado de muy alto riesgo por las autoridades inglesas, tiene una rivalidad que ha trascendido las canchas
El ‘Dockers Derby’ (Derbi de los Muelles) es uno de los más pasionales y antiguos del futbol inglés. La rivalidad entre Millwall y West Ham United tiene más de un siglo y es catalogada como una de las más peligrosas por cuestiones regionales, políticas y deportivas.
Este sábado chocarán una vez más cuando los Lions reciban a los Hammers en The Den, el mítico estadio del conjunto de Millwall. Desde el 2012 no se veían las caras, pero con el descenso del West Ham a la Championship, se medirán de nuevo.
La historia del ‘Hooliganismo’ inglés no se puede contar sin estos dos conjuntos, mismos que sufrieron choques muy fuertes entre algunos sectores de aficionados dentro de la porra de cada uno.
El origen de la rivalidad
El odio deportivo que tienen Millwall y West Ham no es de ahorita, viene del siglo XIX, con el nacimiento de ambas instituciones. La situación geográfica de Londres en 1880 provocó que el surgimiento de estos equipos se consolidara en los muelles de la capital inglesa.
Mientras el Millwall nació en 1885 gracias los trabajadores de la empresa J.T. Morton en la Isle of Dogs, al este de Londres, el West Ham lo hizo como Thames Ironworks FC en 1895, asociado a los trabajadores de Thames Ironworks and Shipbuilding Company.
Eran apenas 4 millas lo que separaba a ambos conjuntos que tenían un pasado portuario/industrial importante. El primer duelo fue en 1897 y para 1899 se dio el primer encuentro en FA Cup. Además, entre 1899 y 1915 chocaron 60 ocasiones, lo que aumentó la rivalidad entre ambos conjuntos.
El momento clave de la tensión
Debido a que ambos conjuntos representaban a compañías diferentes en los muelles de Londres, en 1926 estalló una huelga general en búsqueda de mejores condiciones laborales, pero los trabajadores de Millwall no la apoyaron, lo que hizo que el sector del West Ham los considerara como traidores.
Ese ingrediente político y social trascendió con los años pese a que los encuentros en la cancha disminuyeron de forma significativa porque ambos conjuntos jugaban en divisiones diferentes del futbol inglés.
La época del Hooliganismo
Entonces llegó la década de los años 70 y fue cuando se incrementó el odio, mismo que fue palpable por los sucesos de hace más de 50 años.
Dentro del West Ham se creó el Inter City Firm, el principal grupo de animación del club, mientas que por el Millwall se creó el Millwall Bushwackers. La ICF tomó relevancia por cómo ingeniaron maniobras para burlar cercos policiales y lo mismo por los Bushwackers.
En 1972 llegó el partido que cambió aún más la historia de la rivalidad. Durante un partido no oficial de liga se hizo un homenaje al exdefensa del Millwall Harry Cripps, quien comenzó su carrera con el West Ham. Sin embargo, durante el encuentro, se dieron peleas entre seguidores de ambos clubes, dentro y fuera del estadio.
Para 1976 se dio un hecho insólito y triste para el futbol inglés. En una pelea entre seguidores de ambos conjuntos, falleció un aficionado del Millwall, Ian Pratt, quien cayó de un tren en la estación New Cross durante los enfrentamientos.
Los aficionados del West Ham hicieron una canción a modo de burla del fallecimiento de Pratt. “Chicos de West Ham, tenemos cerebro, lanzamos a Millwall debajo del tren”, decía la canción, situación que provocó una ira sin control en los seguidores del Millwall.
En 1978 se midieron de nuevo cuando el West Ham descendió a segunda división y los fanáticos del Millwall esperaron con el cántico “Un aficionado del West Ham debe morir para vengarlo”.
Debido a eso, la policía inglesa tuvo un despliegue nunca visto con 500 elementos, registros muy intensos y la separación de las aficiones. Sin embargo, no funcionó porque se dieron enfrentamientos entre ambas facciones, hubo 70 detenidos, se hirieron a seis policías y se incautaron armas.
Un nuevo episodio de violencia
En octubre de 1986, Terry Burns, un aficionado del West Ham de apenas 19 años, fue apuñalado mortalmente por un grupo de aficionados del Millwall en Villiers Street, cerca de la estación de tren Embankment, lo que le dio una nueva dimensión a la rivalidad.
En la década de los 80 se dieron las tragedias de Heysel, Bradford City y de Hillsborough, lo que llevó al gobierno a tener mayor control sobre los aficionados y el futbol inglés en general para evitar los decesos.
Cuando pareció que todo estaba en calma con las reformas del futbol inglés, como el Taylor Report de 1990, que recomendó que no hubiese secciones a pie en los estadios, y el Football Spectators Act 1989, que reguló el consumo de alcohol y dio penas al mal comportamiento de los aficionados, llegó un nuevo episodio de terror.
El nuevo milenio se tiñó de rojo
Hacia agosto de 2009, ambos conjuntos chocaron en Upton Park, la ex casa de los Hammers, tras cuatro años sin medirse. El duelo de la Copa de la Liga era de nuevo de alto riesgo. En el terreno de juego, el West Ham ganó 3-1, pero tras el silbatazo empezó lo preocupante.
Primero se dieron peleas entre aficionados, luego aficionados contra policías, hubo daños a comercios cercanos y se realizaron 80 arrestos, pero un aficionado del Millwall fue apuñalado. Los Hammers fueron multados con 115 mil libras esterlinas y se le prohibió la entrada de por vida a 54 aficionados.
La influencia en el cine
La película más famosa sobre el tema es ‘Hooligans’ (Green Street), protagonizada por Elijah Wood y Charlie Hunnam, quienes recorren la rivalidad a lo largo del filme y que expone la crueldad de los grupos de aficionados de la época.
El filme se estrenó en 2006 y le dio la vuelta al mundo por la forma en la que retrataba la violencia del hooliganismo inglés.
La actualidad
Después de 2009, Millwall y West Ham se vieron solo dos veces las caras. En 2011 empataron sin goles y en 2012 los Hammers ganaron 2-1, ambos encuentros pasaron sin incidentes graves ni incidencias que lamentar.
Desde entonces han pasado 14 años sin que jueguen y este sábado chocarán en la Championship en The Den, casa del Millwall, pero las cosas se han calentado más que nunca. Estos días, un aficionado del Milwall lanzó una amenaza sobre Tomas Soucek, estrella de los Hammers.
“Si te veo en el Den el próximo sábado, cortaré tu cara”, lanzó un aficionado en un video que se viralizó cuando se encontró a los jugadores de los Hammers. Ante el suceso, el jugador checo no le dio importancia y pasó de largo.
Más de 400 policías velarán por la seguridad del Millwall-West Ham
La policía metropolitana de Londres desplegará más de 400 policías para velar por la seguridad del encuentro. Un partido del Championship (Segunda división inglesa) reúne normalmente entre 60 y 150 policías, por lo que se espera que la policía metropolitana cuadruplique su despliegue de cara a este encuentro, que se disputará el sábado a las 12:30 hora inglesa.
"Queremos que los aficionados disfruten del partido con seguridad y hemos trabajado con ambos equipos para que esto pase. Como con cualquier parte, como está estipulado en la ley de eventos deportivos, entrar a un estadio en estado de embriaguez está prohibido. Además, se aplicará la ley y los policías tendrán permitido expulsar a cualquier persona que cause disturbios", dijo la policía en un comunicado.
Uno de los derbis más problemáticos entre estos dos equipos se disputó en 2009, en un partido de la Copa de la Liga, cuando un aficionado fue acuchillado y el encuentro se tuvo que parar en tres ocasiones por las continúas invasiones de campo.
