Con un doblete del juvenil Max Dowman, Arsenal derrotó este martes por 4-2 a Ipswich Town en Portman Road y avanzó a los octavos de final de la Copa de la Liga de Inglaterra 2026/2027.
Los Gunners salieron con la estrategia de aplicar presión alta y enseguida dejaron expuestos los problemas de Ipswich Town en la salida. A tal punto, que por esa vía metieron dos goles en los primeros 16 minutos del partido y dejaron el pleito prácticamente sentenciado.
Un comienzo furioso de Arsenal
El conjunto dirigido por Mikel Arteta salió muy enfocado a disputar este choque. Por el contrario, The Blues comenzaron con cierta modorra. Y lo pagaron caro. Porque no supieron reaccionar a la presión alta de su rival y terminaron cediendo los dos primeros goles.
A los seis minutos, el chileno Marcelino Núñez recibió un pase muy forzado en mitad de cancha y ni siquiera llegó a tocar la pelota antes de que Dowman -de 16 años- la punteara hacia adelante, en lo que se convirtió en un pase para Eze, quien enseguida se la devolvió para que haga una gran apilada individual y termine abriendo el marcador con un golazo.
No fue suficiente para que Ipswich Town se despertara.
Los Gunners no abandonaron su estrategia de apretar la salida rival y los Blues le hicieron fácil el trabajo. A los 16 minutos y en ese contexto, intentaron salir jugando desde bien abajo. El arquero Christian Walton, presionado, hizo un pase largo que fue interceptado por Bruno Guimaraes y el resto fue historia: la pelota le llegó a Madueke y, solo ante el portero, definió fuerte y cruzado para mandarla al fondo de la red.
Los comienzos no son lo de Ipswich
El equipo dirigido por Gary O'Neil no tomó nota de lo ocurrido en el primer tiempo y, en el complemento, cometió los mismos pecados.
Se descuidó en el inicio y un Arsenal de gran funcionamiento se lo hizo pagar. Dowman, de 16 años, completó su doblete individual a los dos minutos y se terminó de transformar en la figura de la cancha. Mikel Merino, a los 13, puso el 4-0.
Llegó la lógica relajación de los dirigidos por Arteta. El partido estaba terminado.
Ipswich aprovechó para decorar el resultado, incluso por encima de lo que merecía, y todo terminó en un 4-2 que no termina de reflejar la supremacía demostrada por los Gunners en cancha.
