El 31 de enero de 2011 Luis Suárez llegó a Liverpool, iniciando una de las etapas más brillantes de su carrera deportiva. El Pistolero llegó a los Reds procedente del Ajax de Holanda y se convirtió en una leyenda del conjunto de Anfield.
Durante su etapa en el fútbol inglés, el salteño disputó un total de 133 partidos, en los que marcó 82 goles y en los que repartió 47 asistencia, siendo implacable en un equipo que no brillaba como el Liverpool de estos tiempos, pero que encontraba en el uruguayo a un delantero letal, de un notable desequilibrio individual y de una voracidad sorprendente.
Su mejor temporada con los Reds fue la 2013-2014, en la que obtuvo la Bota de Oro junto a Cristiano Ronaldo, luego de marcar 31 goles en los 33 partidos disputados de Premier League.
Además de sus goles, su paso por Inglaterra también estuvo marcado por las polémicas. Desde sus constantes enfrentamientos con Patrice Evra que le provocaron una sanción por racismo y que provocó varios cruces posteriores, la mordida a Branislav Ivanovic que le significó diez partidos de suspensión, multas por simulación y protestas desmedidas y una relación conflictiva con los medios.
La versión Luis Suárez del Liverpool fue consagratoria para el Pistolero, y significó el salto principal para su llegada al Barcelona, donde formaría parte de uno de los equipos más encumbrados de todos los tiempos.
