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La última chance de Arteta para ser campeón de la Premier League con Arsenal

Tic, tac, tic, tac. La hora de la verdad se acerca. El reloj de Mikel Arteta, entrenador del Arsenal, llega a la hora decisiva: el comienzo de la Premier League marca un ahora o nunca para los Gunners. El próximo domingo 17 de agosto, abrirán el torneo doméstico, versión 2025/26, en Old Trafford frente al Manchester United, con una pregunta que sobrevuela cada rincón del Emirates Stadium: ¿Será esta, por fin, la temporada en la que el español rompa la barrera del "casi" y devuelva al club a la cima de Inglaterra?

Desde que levantó la FA Cup en la 2019/20, en su primer año como entrenador, Arteta logró reconstruir al Arsenal. Le devolvió el respeto, la competitividad y la capacidad de pelear por todo. Pero las vitrinas, lamentablemente, quedaron vacías. Tanto nadar para morir en la orilla. Fueron tres subcampeonatos consecutivos en la Premier y una semifinal de UEFA Champions League, la primera desde 2009. El progreso es evidente, pero los fanáticos necesitan dejar de lado la expectativa y concretarla en realidad. Dejar de coquetear con el éxito y levantar el trofeo de campeón de la Premier, algo que se niega desde hace dos décadas.

El peso de la historia reciente

En los últimos tres años, el Arsenal estuvo más cerca que nunca de romper la sequía. Le jugó de igual a igual a Manchester City y Liverpool, pero siempre terminó viendo a otro con la copa. El golpe más reciente llegó la pasada campaña, cuando los Gunners no aprovecharon las dudas del City y vieron cómo el Liverpool de Arne Slot, heredero de Jürgen Klopp, se coronaba campeón.

Ese patrón creó un escenario claro: la paciencia existe, pero no es infinita. Arteta ya no es el joven técnico prometedor que hereda un equipo en reconstrucción; es un entrenador asentado, con un proyecto maduro y un plantel que costó cientos de millones de dólares.

Las nuevas caras de Arsenal para alcanzar el objetivo

Este verano, el Arsenal volvió a gastar fuerte: Viktor Gyökeres, procedente de Sporting de Lisboa, llegó para liderar el ataque, respaldado por los mediocampistas Martín Zubimendi (Real Sociedad) y Christian Nørgaard (Brentford), el central Cristhian Mosquera (Valencia), el extremo Noni Madueke (Chelsea) y el arquero Kepa Arrizabalaga. En total, se gastaron más de 220 millones de dólares para ponerse en situación de ganar.

A estos fichajes se suman los regresos de jugadores cedidos como Marquinhos, Albert Sambi Lokonga, Reiss Nelson, Fábio Vieira, Nuno Tavares y el joven arquero Karl Hein. La idea de Arteta es clara: más variantes, más profundidad y más competencia interna.

"Sabemos cuáles son nuestros objetivos... Hemos estado muy, muy cerca las últimas temporadas", reconoció el técnico, subrayando que la clave estará en mantener la exigencia diaria por encima de cualquier presión externa.

Un calendario que no perdona

El estreno contra el Manchester United marca el inicio de un curso que será realmente exigente. Antes de que termine septiembre, el Arsenal se medirá al campeón Liverpool y al Manchester City. En noviembre y febrero, los siempre intensos clásicos del norte de Londres ante el Tottenham. Y como cierre de temporada, un derbi londinense contra el Crystal Palace como visitante.

La exigencia será máxima desde el primer día. Y Arteta lo sabe: "Tenemos los ingredientes adecuados para ganar... pero hay otros ocho equipos con el mismo objetivo".

Invencibles en casa, decisivos fuera

Uno de los mantras del entrenador es convertir el Emirates en una fortaleza, replicando el espíritu de los "Invencibles" de Arsène Wenger. La conexión con la gente será clave para sostener la regularidad y la confianza. Sin embargo, si hay algo que la historia reciente enseña es que el título no se gana solo en casa: los puntos logrados en escenarios hostiles como Old Trafford, Anfield o el Etihad son los que marcan la diferencia.

Y también la posibilidad de imponerse en los encuentros "ganables", esos que habitualmente quitan puntos inesperados a los máximos candidatos.

El momento de la verdad para Mikel Arteta

Para Arteta, la 2025/26 no es solo una temporada más: es la última gran oportunidad para coronar un ciclo. Con un plantel de talento y experiencia, el respaldo económico de la directiva y una hinchada que permanece fiel su lado, no hay margen para las excusas.

El viaje empieza este domingo en Manchester. Y aunque el camino será largo, una cosa es segura: si el Arsenal quiere volver a reinar en Inglaterra, este tiene que ser el año.

Palabras más, palabras menos, no hay mañana.