Liverpool no hace pie en Stamford Bridge ante Chelsea en la fecha 35 de Premier League y pierde 2-0 tras una insólita anotación en contra a los 57 minutos de partido.
Si bien Slot optó por rotar e hizo descansar a varios jugadores clave, los Reds tuvieron una pobre actuación en casa de Chelsea y le hicieron el favor a los Blues de aumentar su ventaja.
Cuando el reloj marcaba 57 minutos, un desborde de Cole Palmer que parecía controlado por van Dijk terminó en el 2-0.
El central neerlandés quiso despejar la pelota con un violento remate, pero no contó con que la bola iba a pegar en su compañero de zaga, Quansah, para vencer la resistencia de Alisson.
Chelsea había anotado el 1-0 por intermedio de Enzo Fernández y sufrió esta segunda conquista que prácticamente los dejó fuera de combate.
