Podría decirse que Thomas Tuchel no está disfrutando 2020. Al tercer mes del año, el DT de Paris Saint-Germain se encuentra bajo presión en la Champions League de cara al partido de vuelta de este miércoles ante Borussia Dortmund.
En su regreso a Dortmund, donde Tuchel dirigió entre 2015 y 2017, su equipo de PSG cayó 2-1 en el partido de ida de los octavos de final ya que el DT no dio con la táctica adecuada antes o durante el partido. Luego, Tuchel fue insultado en las redes sociales por el hermano del defensor de PSG Presnel Kimpembe, quien habría llamado al técnico "hijo de p---". Asumió la responsabilidad por el manejo de la lesión de Neymar, que el brasileño criticó luego de no jugar contra Bordeaux antes de viajar a Alemania, y Marquinhos había dicho que los hombres jugaron con miedo a equivocarse.
Tuvo un altercado público con Kylian Mbappé el 1 de febrero en la línea de banda del Parque de los Príncipes, cuando el delantero se enojó tras ser reemplazado contra Montpellier, por no mencionar la furia de Mauro Icardi, quien estaba molesto por no haber entrado ni de suplente contra Dortmund ese mismo mes.
Tuchel se ha visto socavado e irritado por las fiestas de cumpleaños públicas de los jugadores cerca de partidos importantes, como la celebración de Neymar 48 horas antes del partido en Nantes, y luego las festividades de Edinson Cavani, Ángel Di María e Icardi, 48 horas después de la derrota en Alemania. Y Thomas Meunier le dijo a la prensa que nadie del cuerpo técnico, DT inclusive, le advirtió que tenía una amarilla antes del partido en Alemania.
Una fuente le dijo a ESPN que el técnico tiene los días contados por todas estas razones, pero también por la sensación generalizada de que el equipo no está mejorando tanto como debería. Pero mucho puede cambiar entre hoy y el final de la temporada. Y ahora Tuchel debe prepararse para el partido de vuelta contra Dortmund, que se jugará en un estadio vacío para evitar la propagación del coronavirus.
El partido será difícil para PSG, pero el contexto es mucho más preocupante. Cada año, la rutina es más o menos la misma. Hay mucho interés y entusiasmo una vez que PSG llega a la fase de eliminación de la Champions League. Debatimos la capacidad del equipo de llegar lejos en el torneo. Analizamos cómo Neymar, Mbappé o Marco Verratti pueden impulsar al equipo. Destacamos los puntos fuertes y los puntos débiles. Los fans siguen las probabilidades de los corredores de apuestas. Hay entusiasmo y ansiedad. Sin embargo, desde que los cataríes tomaron las riendas del equipo en el verano de 2011, la única constante ha sido su incapacidad de ganar en Europa.
Una historia de fracaso en la fase de eliminación
El karma de PSG en la Champions League estos últimos ocho años ha sido increíble. Cada temporada, algo sale mal y no es únicamente el hecho de que queda eliminado y no logra llegar a las semifinales lo que más impresiona. No, es el hecho de que siempre ocurre algo dramático, como si fuera su destino.
En abril de 2013, Lionel Messi salió del banco de Barcelona en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League luego de haber sufrido una lesión en el gemelo en el partido de ida en París (2-2). Con 30 minutos de juego por delante, PSG estaba arriba y tenía un pie en la siguiente ronda, hasta que Messi cambió el juego. Resultado final: 1-1, y París se despide por diferencia de goles visitantes.
Los parisinos llegaron aún más lejos en 2014, pero esta vez, la canilla de Demba Ba impulsó a Chelsea a la semifinal con un gol sobre el final del encuentro que revirtió el triunfo por 3-1 de PSG en el partido de ida. En 2015, David Luiz se recuperó de una lesión para enfrentar a Barcelona, pero fue humillado por Luis Suárez y PSG perdió la ida de los cuartos de final 3-1 de local ante el eventual campeón.
En 2016, un empate a dos goles en el partido de ida de los cuartos de final contra Manchester United lo había dejado bien parado para clasificar a la semifinal, pero la decisión de Laurent Blanc de usar una nueva formación contra Pep Guardiola --una que los jugadores nunca habían usado antes-- dio lugar a una derrota por 1-0 en la vuelta y más humillación. Sin embargo, lo que sucedió en 2017 es insuperable. Tiene un nombre conocido a nivel mundial (remontada) y aunque el árbitro tuvo (mucho) que ver, Paris y Unai Emery pasaron de un estelar triunfo local por 4-1 contra Neymar y Barcelona a una derrota por 6-1 en el Camp Nou en octavos de final. Una noche increíble e irreal.
En 2018, PSG tenía a Neymar y a Mbappé, pero la lesión del brasileño entre los dos partidos de octavos contra Real Madrid arruinó su impulso. Los parisinos perdieron ante Madrid (3-1) y el partido de vuelta resultó ser un anticlímax. En 2019, Neymar se volvió a lesionar y ni siquiera figuró en el partido de ida en Old Trafford contra Manchester United. Sin él, los parisinos superaron a los Red Devils (2-0) gracias a un transcendente Mbappé, pero colapsaron en el partido de vuelta: errores de Thilo Kehrer y Gianluigi Buffon fueron altamente costosos, Mbappé no logro los resultados esperados y un controvertido penal anotado por Marcus Rashford dio lugar a una segunda remontada, esta vez en casa (3-1).
Entonces, ¿qué le deparará el 2020 a Dortmund? PSG nunca apareció en el partido de día en Alemania, perdiendo por 2-1. Neymar no ha jugado demasiado desde principios de febrero. Hay tensión entre Tuchel y el vestuario. Verratti y Meunier están suspendidos, Thiago Silva está en duda y, lo mas importante, el juego se disputará a puertas cerradas. Sigamos hablando del karma.
Cómo afecta a Tuchel
Tuchel sabe que está bajo presión. Se lo vio cansado en su conferencia de prensa. Sus respuestas son cortas. Suspira mucho. Por momentos parece agitado, sabiendo que a pesar de haber firmado una extensión de contrato hace menos de un año que debería conservarlo en el club hasta junio de 2021, su puesto está bajo un exhaustivo escrutinio.
Para empezar, PSG todavía puede clasificar para los cuartos de final de la Champions League. No está fuera de su alcance poder dar vuelta el encuentro. De hecho, hay mucha confianza dentro del club pensando que ganarán el miércoles. Los parisinos también ganarán el título de la liga, una vez más, y están camino a lograr un triplete doméstico con la final de la Copa de la Liga contra Lyon el 4 de abril en el Stade de France y la final de la Copa de Francia después de haber superado a Lyon por 5-1 el 4 de marzo. De todas maneras, hay una sensación de que sin importar lo que suceda, Tuchel no seguirá allí la próxima temporada.
Tuchel seguramente habrá visto al director de fútbol de PSG, Leonardo, hablando por teléfono en el frente del autobús del equipo inmediatamente después de la derrota en Dortmund. Leonardo sabía que las cámaras lo estaban enfocando, no fue una foto inocente. Él ha estado observando a Tuchel toda la temporada: cómo maneja el vestuario, la sustancia de sus decisiones tácticas, la naturaleza de sus reuniones de equipo. El director deportivo también está en contacto directo con algunos de los jugadores clave del escuadrón para saber cuáles son sus percepciones sobre lo que sucede dentro de la cancha. Ha escuchado acerca de la frustración de algunos con respecto a las elecciones tácticas y la manera en la que Tuchel está teniendo dificultades para manejar el vestuario.
Por momentos parece que Tuchel está sobrepasado en París, se puede ver que ha tenido dificultades para adaptarse a diferentes vestuarios y dinámicas viniendo de su experiencia en la Bundesliga. Sin dudas puede aprender de los errores del pasado y corregirlos, incluso aunque algunos jugadores parecen haber tomado un poco distancia. Todavía lo respeta su equipo y si quiere reparar los lazos con el mismo, asegurarse de que su equipo continúe en la Champions League podría ser una buena forma de arrancar.
Mientras tanto, Leonardo está atento al mercado de entrenadores. El periódico L'Equipe hace poco lo vinculó con Simone Inzaghi, que está haciendo un gran trabajo en Lazio. Max Allegri, un amigo de Leo, sigue disponible después de haberse tomado una temporada sabática y los dos están en contacto de manera permanente. También está desempleado el hombre legendario de PSG, Mauricio Pochettino, quien ya ha dicho que uno de sus sueños sería entrenar el equipo. París también estaría interesado en Guardiola si él llegase a decidir dejar Manchester City este verano y si se confirma su prohibición europea. Para variar, PSG tendrá muchas opciones.
En cuanto a Tuchel, según L'Equipe, él sigue en contacto con Bayern Munich, que había intentado firmarlo después de que ya había acordado sumarse a París. Habrá vida después de PSG para Tuchel y también la habrá después de TT para el club. Dependiendo de los resultados en la Champions League, puede que esa vida llegue antes o después.
