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¿Cómo se ve el Barcelona, la Juventus, el PSG y otros súper clubes de Europa?

Tras la Fecha FIFA, analizamos el estado de los Súper Clubes del futbol de Europa.

Cada tres días este verano, una gran figura del fútbol o una promesa altamente cotizada termina fichando por un equipo inglés inesperado y la operación es acompañada por la misma idea: no necesitamos una Superliga porque la Premier League ya es la Superliga.

O sea… pues sí, es cierto: yo también llevo varios años diciéndolo. La Premier League es, por amplio margen, la liga más acaudalada del mundo. Los clubes ingleses invirtieron la cifra récord de $2.200 millones en el mercado de fichajes de verano, superando la suma de todos los equipos de la Ligue 1, Serie A y Bundesliga. Y si bien la ventaja económica extra-cancha se ha convertido lenta y eventualmente en ventaja competitiva sobre el césped, no ha afectado sustancialmente a los súper clubes del continente… al menos, no hasta ahora.

Aún estamos a unos años de distancia de aquel periodo de casi un decenio en el que parecía que, al iniciar cada temporada, los únicos capaces de ganar la Champions League eran Barcelona, Bayern Munich, Real Madrid o Juventus. Y según los datos económicos del ejercicio 2021 recopilados por Off the Pitch, el Barcelona fue el club con la segunda mayor masa salarial de toda Europa, el Real Madrid quedó en el tercer puesto; el Bayern, en el sexto y la Juventus fue novena. ¿El primero? No fue un club inglés, sino el Paris Saint-Germain.

Tras unas semanas de fecha FIFA ante nosotros, aprovechemos para analizar el estado de los súper clubes del Viejo Continente.

Juventus: Las cosas no pueden empeorar… ¿cierto?

Si creían que el Manchester United era el maestro a la hora de desperdiciar grandes ventajas financieras, pues válgame, Dios, esperen a que se enteren de situación de la Juventus. Estos son los datos salariales recopilados por Off the Pitch en la Serie A durante 2021.

Y esta es la posición de la Juventus en la tabla del Calcio: octava.

Sin embargo, su situación es significativamente peor que su sitial en la pizarra. Apenas se han jugado siete partidos de la actual temporada y pueden ocurrir muchas cosas extrañas en un periodo tan corto; sin embargo, la Juve tiene suerte de quedar en un puesto tan alto. Su diferencia de goles es +4, a pesar de contar con una diferencia de goles esperados de -1.45, duodécimo registro de la Serie A. De hecho, es mucho peor que eso.

Piensen en las actuales tendencias del fútbol y lo que están haciendo todos los grandes equipos hasta cierto punto. Presionan, empujan el balón hasta el tercio final y juegan con velocidad cuando sea necesario. Por su parte, las tácticas de Massimiliano Allegri nos hacen suponer que piensa: “¿Y si hacemos lo contrario?”

Luego de siete cotejos, la Vecchia Signora ha completado el 41.2% de sus pases en el tercio final, siendo la segunda peor marca de la liga. Y su promedio de presiones (medido por los pases permitidos por acción defensiva o PPDA por su abreviatura en inglés) es de 13.57, la quinta menor en Italia. (La Roma de Jose Mourinho es última con 16.81. Algunas cosas nunca cambian).

Obviamente, no es necesario jugar como el resto de los grandes equipos y es probable que haya cierto valor en ir contracorriente, pero es que la Juventus ni siquiera hace eso.

Existen dos ventajas estratégicas al no presionar y no hacer todo lo posible para mantener el balón dentro del tercio final. La primera: tienes mayor presencia a la zaga para proteger tu propia área, y le dificultas a tu rival el convertir sus posesiones en su tercio en oportunidades de calidad.

[golpea la palma de la mano contra un timbre cómicamente grande] ¡Mal!

La Juventus ha permitido 121 toques en su área durante esta temporada (quinto peor registro de la Serie A) y sus rivales no tienen problemas a la hora de convertir esos toques en oportunidades. El remate promedio permitido por la Juve vale 0.11 xG, el quinto más alto del circuito italiano.

Muy bien. Al menos hacen lo segundo, ¿cierto? ¿Atacan rápidamente en la otra dirección? Claro, sus rivales viven dentro de su área y crean excelentes remates para sí mismos. Pero por lo menos eso significa que la Juve aprovecha todo el espacio abierto del otro lado de la cancha… ¿no es así?

[destroza el timbre con ambas manos] Se equivocan.

La Juve sube el balón a un promedio de 1.35 metros por segundo, la sexta marca más lenta del Calcio. En resumen: no pueden defender, no pueden controlar el balón, no pueden controlar la cancha y no pueden atacar. De resto, pues…

Dicho lo anterior, es cierto que las lesiones les han privado de utilizar a quienes podrían ser sus dos mejores jugadores: Federico Chiesa y Paul Pogba. Pero ustedes vieron la tabla salarial: los pasivos laborales de la Juventus al menos duplican al del resto de los equipos de la Serie A que no tienen por sede la ciudad de Milán.

Hace dos años, cuando Andrea Pirlo lideraba el banquillo Bianconero, la Juventus jugaba un fútbol más propositivo y de avance. Sin embargo, la directiva lo despidió porque los resultados no acompañaron sus actuaciones. Volvieron a confiar en Allegri y tanto resultados como actuaciones empeoraron de inmediato. El técnico incluso se ha burlado de quienes se atreven a cuestionar sus métodos. Sin embargo, la realidad es que con la ventaja financiera que tiene la Juventus sobre el resto de sus competidores, es probable que un hincha cualquiera o una calculadora T-89 hagan la convocatoria y al club no le iría peor que en estos momentos.

Bayern Múnich: Están bien… más o menos

Desde 2010, el Bayern Munich solo ha sumado menos de 13 puntos en sus siete primeros encuentros de Bundesliga en dos ocasiones. Una fue en la campaña 2010-11, cuando acumularon ocho unidades en siete compromisos, en su camino a quedar tercero. Y tenemos este año, en el que el plantel bávaro tiene 12 puntos en siete cotejos, cinco por debajo del actual líder Union Berlin y actualmente fuera de zona Champions.

A pesar de todo lo anterior, es evidente que el Bayern sigue siendo el mejor equipo de Alemania. En esa misma muestra de siete partidos de inicio de temporada, solo han superado su actual diferencia xG (+11.7) en cinco oportunidades: dos de las tres campañas de Pep Guardiola en Múnich, en el torneo 2011-12 en el que alzaron la Champions League y el año pasado bajo las órdenes de su actual director técnico Julian Nagelsmann.

Un déficit de cinco puntos a falta de 27 encuentros por disputar dificulta mucho las cosas. A pesar de ello, FiveThirtyEight le sigue dando al gigante alemán un 75% de probabilidades de alzar el título de Bundesliga y el mercado de apuestas de Sporting Index sigue proyectándoles para terminar la campaña con 10 puntos de ventaja sobre el subcampeón.

El Bayern Munich ha creado el mejor xG de la liga y ha tolerado menos que nadie. No se puede hacer mucho más que eso:

Ahora bien, el Bayern debería dominar la Bundesliga con comodidad: sus 10 título consecutivos los llevan a un punto en el que sus éxitos y fracasos se definen por la trayectoria que tenga el equipo en competiciones europeas durante la semana. Y hasta ahora, no está claro cuál será su futuro en la Champions League.

En la primera jornada, viajaron a Italia y apabullaron contundentemente a un Inter Milan inconsistente, aunque mañoso y talentoso: 21 remates contra 9, 2 goles a 0. Después, en la segunda fecha, despacharon al Barcelona en Bavaria, pero el marcador 2-0 no cuenta toda la historia. Si bien creo que el xG subestima la cantidad de ataques a alta velocidad que el Bayern lanzó al área del Barça sin crear un solo remate, no subestima la facilidad con la que el Barcelona irrumpía entre la defensa del equipo alemán cada vez que cruzaban el mediocampo.

En la Bundesliga, realmente no importa lo que el Bayern haga sin el balón, porque siempre lo poseen. Si van a ganar la Champions League, deberán encontrar una respuesta a esa pregunta muy distinta a la ofrecida durante su choque con el Barcelona.

Barcelona: Volvió… más o menos

Vuelvan a leer el párrafo anterior, cambien la liga, intercambien los nombres de ambos clubes, y así tendrán el estado actual del Barcelona. Obviamente, hacemos énfasis en “actual”. A pesar de haber hipotecado su futuro para financiar sus campañas futuras, el presente tiene muy buen aspecto.

Un analista llamado Mark registra una cantidad de estadísticas que, a su criterio, describen cómo juega un equipo y qué tan bien lo hace. Tenemos la inclinación del campo antes mencionada, pero también está la altura de la línea defensiva, que es la distancia media desde su propia portería dentro de la cual un equipo hace una intervención defensiva. Existe el porcentaje de pases de armado de jugadas del oponente; o sea, el porcentaje de pases completos que le permites hacer a tu rival fuera de tu tercio defensivo.

También registra el avance del portero, que es la distancia promedio en la que un equipo logra mover la pelota a partir de las posesiones que se inician con un saque de meta. Y está la amenaza esperada, que esencialmente confiere méritos a un equipo por mover el balón dentro de espacios peligrosos. Esencialmente, ¿con qué frecuencia anotan los equipos cuando tienen posesión en este sitio específico del campo?

Muy bien: luego de siete partidos, el Barcelona comanda LaLiga en todas esas estadísticas.

Controlan la cancha mejor que nadie en España, es el equipo contra el que cuesta más hacer un pase, ganan el balón más alto en la cancha que el resto de sus competidores a nivel doméstico, logran romper la defensiva rival con facilidad a partir de sus saques de portería, han creado más amenazas esperadas y han concedido la menor cantidad de amenazas esperadas. Sumen a Robert Lewandowski para completar la receta y tienen un equipo que debería pelear cabeza a cabeza con el Real Madrid por el liderato de LaLiga hasta mayo próximo.

Pero ¿qué hay de la Champions League? Entre las Cinco Grandes Ligas de Europa, el partido promedio cuenta con 45 toques totales en el área contraria, o 22.5 por equipo. En el encuentro entre Barcelona y Bayern Múnich hubo un total de 75 toques en el área: 33 del Barca y 38 del Bayern. En otras palabras, el concepto del mediocampo sólo fue vagamente mencionado en el Allianz Arena.

El primer mediocampo del Barça para esta temporada cuenta con un Sergio Busquets cada vez más limitado, que se ubica detrás de Pedri o Gavi. Ambos jugadores no superan 1.72m de estatura y raras veces recuperan la posesión. Cuando no se les disputa la posesión del balón, es un tridente realmente agradable: tienes la astucia posicional de Busquets combinada con la genialidad de Pedri y los incesantes movimientos de Gavi sin el esférico. Pero ¿qué pasa cuando el otro equipo quiere la pelota? Pues bien, ocurren cosas como éstas: un pase directo, un giro fácil, un regate y de repente, concedes una incursión.

Resulta que el Inter de Milán es uno de los equipos con táctica más centrada en el mediocampo del mundo: sus volantes recuperan el balón, avanzan el esférico y son sus principales creadores. Mientras el Barcelona sigue siendo uno de los grandes favoritos para clasificar en su grupo, sus próximos dos encuentros (en Italia y después la vuelta en el Camp Nou) debería servir de duro reto a su mayor debilidad.

París Saint-Germain: No, en serio, éste podría ser el año

Así creíamos que funcionaría esto: Kylian Mbappé acaba con la defensiva rival verticalmente, permitiendo a Lionel Messi y Neymar a replegarse por debajo de él, abriendo espacios a Mbappé lo que a la vez crea espacios para Messi y Neymar… Ya lo captan. El otro equipo se fregó.

En siete encuentros, Messi ha completado 41 pases hacia el área rival. Ningún otro jugador en Europa ha alcanzado la treintena.

Neymar está empatado con Messi en el liderato de asistencias entre todos los jugadores con siete. Asimismo, es primero en asistencias esperadas y total de oportunidades creadas.

Neymar es el segundo mejor goleador de Europa con ocho, uno más que Mbappé. Sin embargo, el astro francés ha registrado 88 toques dentro del área rival, superando en 20 al resto de futbolistas en Europa.

Esto es sumamente fácil de entender. Messi lleva el balón hacia zonas de peligro, Neymar hace el pase final y Mbappé define. Pero el aspecto más temible es que todos ellos pueden ocupar los otros roles. Mbappé puede replegarse y subir el balón con sus pies, aparte de ser capaz de ir por las bandas y hacer un buen pase a uno de sus dos compañeros. Messi es, ya saben, quizás el mejor definidor de la historia de este deporte y es actual líder en intentos de remate en toda Europa. Neymar puede hacer con facilidad algunos de esos pases que hace Messi, o puede iniciar jugadas por detrás de la defensiva.

Oh, y tenemos al resto de sus jugadores, que ahora juegan dentro de una línea defensiva de tres: un elenco costoso lleno de estrellas, actores de reparto excesivamente calificados que mantienen su forma detrás del balón, se lo entregan a la “MNM” cuando lo recuperan y luego cubren todas las brechas producidas por la carencia de trabajo defensivo por parte del trio de atacantes. Excepto que en este caso hablamos de figuras de la talla de Achram Hakimi, Marco Verratti y Sergio Ramos. No están obligados a romper el juego, pero son más que capaces de hacerlo.

Contrario a algunos de sus predecesores, el flamante técnico Christophe Galtier parece haber reconocido que cuenta con la plantilla más talentosa del mundo. En vez de implementar presiones altas o una maquinaria de posesiones digna de un circo, desplegó un tridente de centrales y le dijo a Messi, Neymar y Mbappé que hicieran su magia. Hasta ahora, han sido sumamente exitosos, pero debemos reiterar nuestra advertencia de siempre: A nadie le importará si no llegan lejos en las rondas de eliminación de la Champions League.

Real Madrid: Simplemente… maravilloso

El año pasado, el Real Madrid ganó LaLiga para después hacerse con la Copa de Europa. Sin embargo, sólo había que ver sus partidos para entender cómo esa tendencia podía llegar a ser insostenible: la goleada del Barcelona, los ridículos estallidos de cinco minutos contra PSG, Chelsea y Manchester City, el hecho de que su portero impuso el récord de atajadas en una final de Champions League. Asimismo, Karim Benzema tuvo una de las mejores temporadas individuales de los últimos tres lustros a la edad de 33 años.

Hubo toda clase de formas fáciles en las que todo pudo haber salido mal. Entonces, Benzema se lesionó… y han mostrado un nivel muy superior al del torneo anterior.

Mejoraron tras la partida de Casemiro (con rumbo al Manchester United), reemplazándolo con un Aurelien Tchouameni mucho más completo. Ficharon a Antonio Rudiger, que fue uno de los mejores dos o tres centrales del mundo durante la pasada temporada. Rodrygo y Federico Valverde parecen haber dado el salto de categoría al mismo tiempo. Oh, y Vinicius Junior sigue siendo el mejor extremo de ida y vuelta del mundo. Suman todo lo anterior y tenemos un equipo que crea toneladas de oportunidades y concede una cantidad muy pequeña de remates con pocas probabilidades de redundar en goles. Han jugado ocho partidos entre LaLiga y Champions League, imponiéndose en los ocho.

Sigue bailando, Vini.