MADRID -- Sergio Ramos tuvo que ejercer de capitán para contener la próxima crisis: La que puede surgir en el vestidor después de que Cristiano Ronaldo afirmara que necesita compañeros "de su nivel" en el campo para poder rendir.
"Si todos estuvieran a mi nivel, iríamos primeros", señaló Cristiano Ronaldo tras el encuentro luego de la derrota por 1-0 ante el Atlético de Madrid y que dejó al equipo fuera de la contienda por la Liga y "dolido" hasta la médula – es la quinta que sufren a manos de sus vecinos en menos de dos años. E inevitablemente reavivó la crisis que se mantenía en estado latente y que alcanza hasta el vestidor.
A Ramos le tocó hacer control de daños y matizar las palabras de su compañero, que en un intento por dejar en evidencia a los servicios médicos del club por el elevado número de lesiones que ha sufrido el equipo a lo largo de la campaña, cargó contra los suplentes.
"Quizá (Cristiano Ronaldo) piensa como yo, pero se ha expresado así. Una mala manera de expresarse. Quizá se han sacado de contexto sus palabras", dijo Sergio Ramos en la zona mixta del Santiago Bernabéu.
El central español recalcó que "jugadores como Lucas Vázquez, Jesé o Borja Mayoral lo están dando todo" luego de que Cristiano indicara que, sin ánimo de "menospreciar” al resto, "cuando no están los mejores es difícil ganar. A mí me gusta jugar con Pepe, con Karim, con Bale, con Marcelo...".
La crítica de Cristiano tenía como intención hacer ver mal a los servicios médicos y su cabeza, Jesús Olmo, quien ha sido criticado por prácticamente todo el plantel – incluido Sergio Ramos – particularmente después de que despidiera al fisioterapeuta Pedro Chueca, quien por cierto, hoy figura en el organigrama de la empresa de representación deportiva del hermano y agente de Sergio Ramos, René.
Desde que Zinedine Zidane tomara las riendas del equipo, el discurso tanto de los jugadores como del técnico ha girado en torno a la "mala preparación" física del cuadro merengue "desde el principio de la temporada", con lo que se responsabilizaba directamente al cuerpo técnico anterior, al encabezado por Rafa Benítez, de cualquier eventualidad. Zidane, incluso, dejó tres semanas a someter a sus jugadores a una intensa preparación física, como si de una pretemporada se tratase, y no tuvo reparos en revelar que la "recuperación" era su prioridad.
"Como capitán lo único que puedo decir es que me siento orgulloso de todos. Es cuando más unidos tenemos que estar. Necesitamos el cariño de todos y el sacrificio de todos. Los que más tiempo llevamos debemos recalcarlo un poco más", concluyó Ramos.
