BARCELONA -- Entre su gol ‘maradoniano’ al Getafe de 2007 y el penalti indirecto en honor a Johan Cruyff de este último domingo, la carrera de Leo Messi ha tomado tal consideración que se agotaron todos los adjetivos.
Basta con observar la maravilla de su futbol para entender qué significa. Y basta echar una mirada a sus números para comprender que trasciende a todo lo imaginable.
Messi ha tomado parte en 29 de los 42 partidos oficiales que lleva disputados el Barcelona esta temporada. La lesión que sufrió ante Las Palmas lo apartó de cinco encuentros de Liga y tres de Champions.
Tampoco pudo disputar la semifinal del Mundial de Clubes por un cólico nefrítico y no disputó la eliminatoria de Copa frente al Villanovense o la vuelta ante el Valencia, por la lesión primero y por la operación después.
A su ausencia sobrevivió el grupo de Luis Enrique con solvencia, quedando a sus pies cuando estuvo en el terreno de juego. Porque con Leo en el césped, su contundencia apaga cualquier síntoma de duda.
Y es que Messi ha sido directamente responsable en 15 partidos solventados a favor por el Barcelona. A través de sus goles o de sus asistencias, el equipo azulgrana ha encaminado o encarrilado partidos trabados ante rivales que pusieron dificultades. Lo hizo en su estreno, ante el Sevilla en la Supercopa de Europa, y en la última exhibición, este domingo frente al Celta.
FIRME... Y DISPARADO
Leo suma 299 goles en la Liga española. Podría llevar 300 de no haber ‘fallado’ el que lanzó asistiendo a Suárez en su última obra de arte, pero antes de todo ello vale la pena observar sus fríos números. Aunque sólo sea de esta temporada.
Allá por el mes de septiembre el Barcelona ganó por 1-2 en el Calderón. Y Messi, suplente por el nacimiento de su segundo hijo, fue quien anotó el gol de la victoria. En el 4-1 al Levante asistió a Bartra en el 1-0 antes de lesionarse. Y a su regreso tomó una velocidad de crucero que en este 2016 es ya supersónica.
Asistió a Suárez en el 0-1 liguero en Valencia y marcó el 1-0 para asistir el 2-0 a Rakitic ante el Deportivo; en dos partidos que se acabaron empatando antes de marchar al Mundial de Clubs.
En Japón Leo se perdió la semifinal por un cólico pero acudió a la final con la ambición por bandera... Y fue él quien acabó con la resistencia de River Plate, abriendo el marcador en el triunfo azulgrana.
Acabó el 2015 provocando el penalti que abrió la goleada ante el Betis y marcando el 2-0. A partir de ahí llegó este 2016 en el que se ha disparado en todos los órdenes. El Barcelona ha disputado 13 partidos oficiales en lo que llevamos de año, con 11 victorias y dos empates. Leo ha tomado parte en 11 de esos encuentros... marcando 12 goles y asistiendo en otros cinco.
Messi ha sido protagonista directo en 17 de los 41 goles que ha marcado el Barça en este año, por encima de 41 por ciento. Y ha sido el jugador vital para encaminar siete de esas 11 victorias.
Para el recuerdo, sin duda, quedará el 'penalti indirecto' con que obsequió a Suárez, que provocó que 'fallara' otro lanzamiento desde los 11 metros y que no alcanzara su gol 300 en la Liga. Pero antes de eso Leo fue quien abrió la lata al anotar con una falta marca de la casa el 1-0 y quien regaló una asistencia magistral a Suárez para que el uruguayo rompiera la igualada antes del descanso.
Y es que, más allá de los elogios y de las marcas, la trascendencia de Leo Messi en este Barcelona se comprende a través de las estadísticas. No es un goleador o un líder al uso. "Es un extraterrestre", dijo de él Sergio Busquets. Quizá sea la palabra.
