Las peñas del Barcelona en la capital española viven en un mundo aparte

Paco Sedano, portero de futbol de sala es miembro de la peña de Móstoles. Paola Núñez

Madrid -- Fuera de la carretera M-30 que rodea el centro de Madrid, las peñas barcelonistas viven en un mundo aparte y con más tranquilidad. Aún así, admiten que no les gusta “provocar” y limitan su exaltación barcelonista a su entorno.

En Móstoles, el segundo Municipio con mayor población de la provincia después de la Ciudad de Madrid, que saltó a la fama como lugar de nacimiento de Iker Casillas, hay dos peñas barcelonistas. Una de ellas, muy activa.

“Más de una vez ha venido; se porta bien. Al principio, cuando estaba soltero venía mucho porque estaba muy cerca. Una vez mi hijo se quiso hacer una foto con él y saltó uno ‘¡ese es del Barça!’, pero él dijo ¿qué más da? Y se hizo la foto sin problemas”, relató Martín de Dios.

“Estamos en su barrio; vivía a pocas calles de aquí”, cuenta Juan José Martín de Dios, presidente de la Peña Barcelonista de Madrid, mientras desayuna en el restaurante que sirve como sede de la agrupación. Residente en Móstoles desde la infancia.

La peña de Móstoles agrupa a un centenar de personas, varios de ellos, catalanes. Relativamente nueva, su fundación data de hace cinco años, y con mucha gente joven en sus filas se mantiene muy activa asistiendo a partidos de las 14 secciones deportivas del Barcelona, particularmente, los de futbol sala. Su portero, Paco Sedano, es mostoleño y socio de honor.

“No es tan fiero el león como lo pintan, se lleva bien (ser del Barça)”, dice Juan José Martín de Dios. Sus dificultades como aficionado al Barcelona quedaron en el pasado y se limitaban al dominio deportivo del Madrid sobre el Barcelona durante su infancia, una época “en que Madrid lo ganaba todo; era lo fácil, ser del Madrid”.

Pero a pesar de la tranquilidad de vivir a una sana distancia de Chamartín, acota que “estamos hablando de Móstoles” y por prudencia prefiere evitar vestir una camiseta del Barcelona “cuando hay partidos contra el Madrid” y lleva camiseta escondida. Por pura tranquilidad.

En aras de la sana convivencia, la decoración culé permanece guardada en un armario al fondo del salón comedor del restaurante. Como la peña Blaugrana del centro de la ciudad, no le permiten colgar decoración permanentemente.

“Guardamos nuestros tesoros en el armario los sacamos en los partidos. Y ahí sí, todo es azulgrana. Viene muchísima gente y como en el barrio se sabe que aquí es del Barça”, cuenta Juan José Martín que pronostica un lleno total en el restaurante para el clásico, sobre todo de gente joven.

Con mayor libertada aún vive su pasión por el Barça la Peña Valle del Kas, al sur de la ciudad y que tenía su sede en el mismo barrio donde se ubica el estadio de Vallecas. Sin embargo, se ha visto golpeada por la crisis y el paro. Actualmente quedan poco más de una treintena de socios en la peña; la mayoría jubilados. Como buenos vecinos del barrio, la mayoría son socios -- también -- del Rayo Vallecano. “Yo voy a todos los partidos (del Rayo), pero una vez al año voy con mi camiseta del Barça. Somos del Barcelona pero también del barrio”, comenta Ángel Patón, presidente de la Peña.

El bar donde se reúnen se llena “hasta el tope el día del clásico y en el barrio, todos saben que ahí se apoya al Barcelona. O se llenaba, pues están en plena mudanza ya que el dueño está por jubilarse. El bar aún está decorado con fotografías del Barcelona, incluso una camiseta de Kubala, la razón por la que el propietario se hizo aficionado del Barcelona cuando era niño. Con tristeza confiesan que no podrán llevarse sus recuerdos a la nueva sede, otro bar, que aunque cercano, es frecuentado por madridistas.

“No nos gusta provocar. Somos una peña que nos llevamos muy bien con todos. Vamos a las comidas de cofraternización con las peñas del Madrid”, asegura Patón, quien sin embargo admite que no saldría de su barrio, donde lo conoce todo mundo, vestido del Barcelona.

“Lógicamente si vas al campo del Madrid vestido así. No me llevo puesta la bufanda. Me la pongo al entrar, ahí ya no lo niego. Si vamos uno o dos, no me la pongo porque vas provocando. También he visto gente sensata en el Bernabéu, pero violentos hay en todos lados, también del Barcelona”, señala Patón.

“Somos aficionados del Barcelona, pero no ultras y no queremos violencia de ningún tipo. Intentamos llevarnos bien con todo mundo. Si la discusión se pasa un poquito, se para y ya está. Con la gente del entorno (en el barrio), no importa (ponerse una camiseta del Barcelona). En el barrio no pasa nada. Mi hijo se va al instituto así. Hay la típica discusión pero en plan amigos”, terció Alfonos Rojas, único miembro catalán de la peña.

Con cierto dejo de frustración, Rojas admite que, “como en todos lados hay violentos” y que la situación política en Cataluña está afectando directamente al aficionado culé en Madrid.

“Basta para que seas del Barça para que te llamen ‘catalufo’ o ‘independentista’ y yo como catalán no quiero independencia. Además, a mí nadie me pidió opinión. A mí no me han mandado papeleta y eso que estoy inscrito en el Círculo Catalán. A los que no estamos empadronados en Cataluña no nos han pedido opinión”, señaló Alfonso Rojas.