Julián Álvarez volvió a jugar y fue silbado en Atlético de Madrid vs. Villarreal

Atlético de Madrid recibió a Villarreal en la segunda fecha de LaLiga de España, empató 2-2 y lo hizo con la presencia del argentino Julián Alvarez, que ingresó desde el banco suplentes. Después de un mercado de transferencias en el que fue protagonista, con su expreso deseo de salir del club, los hinchas le dieron la bienvenida con una silbatina que retumbó en todo el estadio.

El tema entre Julián y Atlético de Madrid viene desde el Mundial, cuando le Araña dijo públicamente que estaba tratando de buscar una salida para seguir su carrera en otro club.

Siempre el objetivo fue ir a Barcelona, el deseo máximo del delantero argentino, pero el Colchonero no puso las cosas fáciles y se negó rotundamente a dejarlo ir al Blaugrana pese a que la situación fue escalando rápidamente, con un Julián que hasta estaba negado a presentarse a entrenar con el primer equipo.

"Si el dueño del club tajantemente habla de la manera en la que habló, no hay más. Esto es como en los juicios, no hay lugar", dijo el Cholo Simeone entre semana cuando le consultaron por la situación.

Pasada la tormenta y los dimes y dieretes entre jugador-club, Álvarez tuvo que regresar al Metropolitano para la fecha 2 de LaLiga y no fue recibido de la mejor manera.

Comenzó en el banco de relevos y no fue titular, pero su nombre apareció en la gran pantalla del estadio cuando apareció la formación y posteriores suplentes.

Cuando la voz del recinto lo presentó, a diferencia del resto de sus compañeros, una estruendosa silbatina se hizo presente en señal de reprobación por todo lo que había ocurrido en el verano europeo.

La cámara de SportsCenter rápidamente obtuvo la imagen exclusiva de la reacción de Álvarez, que prácticamente ni se inmutó, ignorando la situación pero con un rostro que claramente demostraba que estaba afectado por todo lo que estaba pasando.

En el complemento, cuando Villarreal empató parcialmente el partido a los 66', Simeone envió al campo de juego a Julián, que otra vez recibió el hostigamiento de la hinchada con una segunda silbatina extrema.

Cuando terminó el partido, todos los jugadores del Atlético se acercaron a una de las cabeceras del estadio y agradecieron a los hinchas por el apoyo. Todos, menos Julián.

El argentino se marchó en soledad hacia el vestuario mientras recibió un último abucheo de los fanáticos que observaron esta escena.