El Atlético Madrid que dirige Diego Simeone, de gran temporada en las copas, irá en busca de su primer título del año ante Real Sociedad en la Copa del Rey 2025/26, mientras mira de reojo las semis de la Champions League que jugará ante Arsenal.
Un Atlético de Madrid copero que sueña con la Copa del Rey
La campaña del equipo de Simeone ha sido irregular, pero podría ser coronada como una de las mejores de la historia del club. En LaLiga nunca estuvo en los primeros puestos y ni siquiera se planta en el podio detrás de Barcelona y Real Madrid. Sin embargo, este Atlético se ha caracterizado por su capacidad para competir en las copas.
Ubicado firme en la final de la Copa del Rey y en las semifinales de la Champions, tiene argumentos para coronar una temporada soñada. Con Antoine Griezmann como líder futbolístico y Julián Álvarez como referencia ofensiva y salto de calidad, el cuadro madrileño se ilusiona con un doblete inédito.
Le faltó la regularidad necesaria para dar pelea en LaLiga, pero tuvo el coraje y la contundencia para estirar su camino en las copas. Se sabe que se necesitan virtudes diferentes para competir en cada formato. En las ligas es deseable la continuidad en el juego y la consistencia. Pero en las copas hay que tener una mentalidad fuerte y pegar en los momentos justos. Eso ha hecho Atlético.
Sobre todo lo hizo en las series contra Barcelona, un rival que le ganó los dos partidos de la LaLiga pero lo sufrió dos veces en copas. Atlético eliminó al equipo catalán porque aprovechó sus opciones en ambos partidos de ida. Goleó en la Copa del Rey como local y ganó 2-0 en la Champions en el Camp Nou. No dudó para marcar 4 goles en un tiempo en aquella primera serie y tampoco dudó para sacar ventaja del hombre de más en los cuartos de la copa europea. En esa capacidad está su mayor virtud.
Está claro que el sueño máximo de la afición colchonera y del propio Simeone es ganar la Champions. Sin embargo, primero está la final de la Copa del Rey, que tiene peso en sí misma. Atlético no gana un título oficial desde LaLiga 2020/21 y la última vez que ganó la Copa fue en 2013, la única del ciclo de Simeone. Es decir que no es un partido "de preparación" para la serie ante Arsenal.
Además de la importancia del trofeo, ser campeón diez días antes de la ida de las semis de Champions impulsará el ánimo del plantel, que sin dudas es una de las fortalezas. Este Atlético no tiene la solidez defensiva de otros, pero sí el coraje y también más argumentos en ataque. Tiene, en definitiva, más gol. Esto, en partidos mano a mano, es vital.
