Durante el próximo mes, Real Madrid y Barcelona se verán las caras tres veces. Primero, se enfrentarán en la semifinal de la Copa del Rey, con la ida de este jueves y luego en la vuelta del 5 de abril. Entre ambos compromisos, chocarán en una jornada de LaLiga el 19 de marzo.
Los Clásicos siempre son cotejos agotadores y llenos de emotividad, mucho más cuando hay dos trofeos en juego. El Barça se impuso al Madrid en la final de la Supercopa de España del mes pasado; sin embargo, se mantiene la sensación de que el plantel de Xavi Hernández tiene algo que demostrar contra un Madrid que alzó los títulos de LaLiga y Champions League la temporada pasada. Eliminarlos de la Copa en la fase previa a la final les ayudaría a dar un golpe de autoridad.
No obstante, la sorpresiva derrota culé ante Almeria le dio vida al Madrid en LaLiga. El equipo de Carlo Ancelotti olerá sangre luego de quedar a siete puntos del líder. Una victoria en el Clásico reduciría la brecha a cuatro unidades en la fase final de la campaña y sería un legítimo examen a la fortaleza mental y resiliencia del Barça.
No hay que ir demasiado lejos para encontrar la última ocasión en la que estos eternos rivales tuvieron una cantidad similar de choques en tan poco tiempo. En 2011, cuatro encuentros disputados en 18 días llevaron al límite la intensa rivalidad entre Real Madrid y Barcelona. Ese ritmo frenético sacó a relucir los peores aspectos de las personalidades de los técnicos Jose Mourinho y Pep Guardiola, llevó al Madrid a conquistar la Copa del Rey y ayudó al Barça a allanar el camino hacia el doblete de LaLiga y Champions League.
El pospartido de cada cotejo era más espectacular que el anterior. Guardiola expresó la célebre frase en la que calificó a Mourinho como "el p--- amo de la sala de la sala de prensa", mientras que el entrenador portugués esgrimía teorías sobre el arbitraje y la presunta preferencia de la UEFA por el Barça. Se marcaron siete goles, cinco tarjetas rojas y se rompieron amistades entre internacionales españoles que acababan de alzar juntos la Copa del Mundo hace apenas nueve meses.
Es poco probable que veamos algo similar a las explosivas escenas vividas en 2011. Los entrenadores y jugadores que participaron en esos partidos de hace 12 años han confesado que ambas partes fueron culpables de ir demasiado lejos en varias ocasiones.
Para recordar lo ocurrido y apoyado con citas de archivo, ESPN conversó con varias personas de ambos lados de la grieta del Clásico durante esos cuatro partidos, incluyendo a Raúl Albiol (defensa del Real Madrid), Marcelo (lateral izquierdo del Real Madrid), Muñiz Fernández (árbitro), Adriano (lateral del Barça), Sandro Rosell (presidente del Barça), Aureli Altimira (preparador físico del Barça) y Jordi Roura (entrenador del Barça).
Con información adicional de Moises Llorens y Rodrigo Faez
Juego 1: 16 de abril de 2011 (LaLiga)
El primer choque entre ambas partes se produjo con un Barça firmemente consolidado como el mejor equipo de Europa. Acababan de ganar dos títulos consecutivos de LaLiga bajo el mando de Guardiola y buscaban su segundo trofeo de Champions League en tres temporadas.
¿Como respondió el Madrid? Contrató a José Mourinho en un intento de poner punto final al dominio doméstico del Barça de Guardiola. Sin embargo, el Barcelona venía de imponerse en el primer encuentro de la campaña entre ambos con marcador 5-0 en el Camp Nou en noviembre de 2010. El Madrid se aprestaba a jugar este cotejo en el Santiago Bernabéu a ocho puntos de desventaja del Barça, líder de LaLiga.
Fernández, árbitro del primer encuentro de este ciclo: "Un árbitro, en ese tipo de partidos, está acostumbrado a llevar un bagaje detrás. Una de las cualidades para pitar un partido así, es el aspecto psicológico. Si uno no está preparado para afrontar un partido de máxima tensión o rivalidad así, no está capacitado para estar ni en Primera División".
"En aquella época, tuve la suerte de arbitrar dos Clásicos donde la relación no era muy buena entre entrenadores y futbolistas. Lógicamente, se notaba en el campo la tensión tremenda que había. Al final. sabíamos que un club se estaba llevando el campeonato y el rival, el Madrid, intentaba, con su fútbol, que el Barça no consiguiera la victoria final. Se notaba mucha tensión en el campo".
Rosell, presidente del Barça (2010-2014): "Fueron semanas cargadas de mucha tensión mediática. El equipo jugaba bien o muy bien y todos teníamos confianza en poder solventar bien los cuatro compromisos ante el Madrid".
"¿Temor por enfrentarnos al Madrid tantas veces? No, para nada. Teniendo a Lionel Messi todo era mucho más sencillo. Junto a él, el grupo era un equipazo y tenía a futbolistas muy determinantes en todas sus líneas. La mayoría, campeones del Mundo con la Selección en Sudáfrica 2010".
Marcelo, defensa del Real Madrid (2007-2022): "En mi cabeza ya yo no sabía. Había partido de liga y pensaba que estábamos jugando Champions, pensando que estaba confundido. Pero de verdad, de verdad fue muy raro. Yo creo que no le ha hecho bien al fútbol, porque se perdió la… Porque la gente espera todo el año para ver un partido del Madrid Barça y se perdió la [magia]... solo por este momento".
Mourinho no iba a entrar en el juego del Barça. Al contrario, tal como lo hizo con su Inter Milan cuando los eliminó de la Champions en 2010, prefirió el pragmatismo sobre la estética, intentando anular al Barça poniendo al central Pepe a jugar de volante defensivo.
Roura, analista del cuerpo técnico del Barça de Guardiola: "No nos sorprendió ver a Pepe como mediocentro defensivo, teniendo en cuenta que el entrenador era Jose Mourinho".
No funcionó. El Madrid no consiguió los tres puntos que necesitaba. Albiol fue expulsado en el segundo tiempo y Messi convirtió el penal cobrado a causa de dicha falta. Cristiano Ronaldo le dio al Madrid un punto desde las penas máximas en un cotejo en el que Fernández sancionó siete tarjetas amarillas, aparte de la roja a Albiol.
Después del partido, Mourinho se quejó de que estaba "harto de siempre jugar con el Barça con uno menos. Es una misión imposible".
Adriano, defensor del Barça (2010-2016): "Tuvimos problemas con los árbitros, fue muy complicado en ese sentido. Pep nos decía que debíamos controlar la cabeza, que el juego lo teníamos muy claro. Nos decía que nos olvidásemos del árbitro, que jugásemos y ya está. Y ellos se quejaban de que siempre le expulsaban a algún jugador. Qué patadas nos daban…"
Fernández: "Aun siendo especiales y con esa rivalidad, a la hora de arbitrar no fue fácil. Cuando los equipos quieren colaborar es mucho más fácil, pero cuando no hay maneras de comportarse correctamente, tienes que tomar decisiones importantes y acarrea más ruido mediático. Antes, durante y después fueron partidos de alto voltaje en la mejor liga del mundo y no fue fácil para nosotros".
Resultado: Real Madrid 1-1 Barcelona
Juego 2: 20 de abril de 2011 (final de la Copa del Rey)
Después vino la final de Copa del Rey, disputada en el Mestalla, casa del Valencia.
Roura: "Vimos infinidad de partidos del Madrid, aunque lo habitual era [estudiar] los cinco últimos que habían disputado y el último enfrentamiento directo ante ellos. Queríamos tener controlado todo lo controlable, que no se escapara nada, aunque los rivales, ante el Barcelona, siempre presentaban alguna variante táctica con el fin de sorprendernos".
Altimira, preparador físico del Barça de Guardiola: "Para este tipo de partidos no se tenía que enchufar al personal. Los futbolistas deseaban que llegasen esos enfrentamientos. La motivación ya se valía por sí sola. Se trabaja el aspecto psicológico, claro, pero el grupo era veterano, estaba curtido en muchas historias y lo que deseaban era ganar siempre".
"Una cosa que sí que se le propuso a Pep Guardiola entre Paco Seirul.lo, Lorenzo Buenaventura y yo mismo era descansar dos días antes del partido. Es decir, sí se jugaba sábado, el jueves el equipo no acudía a entrenar el jueves. En cambio, el día de la previa, hacíamos ejercicios de activación física para que llegasen frescos al partido".
Los 90 minutos llenos de furia terminaron con un marcador sin goles, pero no sin incidentes. Pedro tuvo un gol anulado para la causa del Barça, que estaba furioso al creer que Álvaro Arbeloa pisó a David Villa en el primer tiempo. Después de todas las decisiones importantes, el árbitro Undiano Mallenco era rodeado por los jugadores de ambos equipos en escenas poco agradables.
Albiol, defensa del Real Madrid (2009-2013): "A pesar de las broncas en el campo y los banquillos, uno aprende de todo, de dos grandes entrenadores como Mourinho y Guardiola, de dos grandes equipos con grandes jugadores y de la obsesión de ambos por ganar y ser mejor que el otro. Está claro que la imagen no fue la mejor, pero todos recuerdan aquellos partidos, lo cual demuestra que fueron encuentros especiales".
Rosell: "Las relaciones con el Real Madrid eran muy buenas, señoriales y de mucho respeto. Otra cosa, es lo que pasaba en el terreno de juego. Sí que hubo momentos muy duros y de mucha tensión mediática, pero a nivel directivo cada uno defendía lo suyo desde el orden".
El partido se fue a la prórroga, con Cristiano convirtiendo el gol de la victoria con un cabezazo que puso fin a los tres años de espera madridista por un trofeo. Angel Di Maria fue expulsado al final de un encuentro lleno de faltas, por su segundo pecado.
Marcelo: ¿Qué Clásico recuerdo más? El de la final de Valencia, en el que Cris mete el gol de cabeza. Hago la pared con Di María, Di María centra y Cris hace el gol. Creo que se debió a que era el primer trofeo [de la era Mourinho] y, sobre todo, porque fue contra el mejor Barça de la historia".
Adriano: "Nos hincharon a patadas en la final de Copa. Conozco mucho a Marcelo y yo pensaba que él no era así, que era un jugador muy técnico y que había cambiado. Tenía mucha impotencia y la soltaba por ahí, con golpes".
Las celebraciones madridistas no salieron tan bien como el resultado del partido: Sergio Ramos dejó caer el trofeo del autobús. Sin embargo, el escenario estaba listo para el inminente cruce de semifinales de Champions entre ambos equipos, con el Barça ansioso de cobrar revancha.
Resultado: Real Madrid 1-0 Barcelona
Juego 3: 27 de abril de 2011 (Champions League, juego de ida de la semifinal)
Los primeros dos cotejos pasaron factura a la psique de ambos directores técnicos. Previo a la ida de la semifinal de Champions League, Guardiola lamentó el gol anulado a Pedro en la final de Copa. Mourinho se burló de él por criticar una decisión arbitral, lo que desató la furia de Guardiola en la rueda de prensa previa al partido.
"La Champions de fuera del campo ya la ha ganado, se la regalo. En esta sala, él es el p--- amo, el p--- jefe y aquí no competiré con él", afirmó Guardiola en el Bernabéu.
Roura: "Guardiola era muy exigente. Tenía un espíritu muy innovador. Pedía hasta el último detalle del equipo rival. Lo quería todo muy preciso: del que jugaba, del que podía hacerlo, de las variantes... quería verlo todo".
Cada partido de aquella serie era clave para ganar mentalmente al rival en la preparación del siguiente. Aguantamos muchas cosas, demasiadas, pero recuerdo que cuando Guardiola hizo la conferencia de prensa en Madrid en la que dijo que Mourinho era "el p--- amo", el equipo lo recibió como nunca en el comedor del hotel".
Adriano: "La conferencia de prensa del ‘p--- amo’, Pep fue muy listo. Lo estudia todo. Lo que hizo fue cambiar las normas del juego completamente. Aquella conferencia de prensa fue la clave del partido y de la eliminatoria".
Después se jugó un partido tenso, que quizás fue el más feroz de los cuatro. Histrionismo, rencor y rencillas a flor de piel, con los jugadores exagerando el impacto de los quites, arremetiendo contra el juez y peleando mientras salían de la cancha en el descanso. El volante Seydou Keita se abalanzó sobre Arbeloa, con quien el Barça estaba particularmente molesto tras su choque con Villa en la final de Copa y una entrada contra Pedro en dicho partido. Todos se abalanzaron en el túnel frente al principal Wolfgang Stark. El portero suplente del Barça José Pinto terminó expulsado por un manotazo a Arbeloa.
Al inicio del segundo tiempo, Pepe fue expulsado por una fuerte entrada contra Dani Alves. La repetición mostró que su pie estaba alto, aunque sin tocar al brasileño. Esto enfureció al Madrid, que publicó un video en YouTube después del partido titulado: "Las imágenes de televisión demuestran que Pepe no toca a Alves". Mourinho también fue expulsado por excederse en sus protestas por la tarjeta roja a Pepe.
Messi tomó control del partido desde ese momento, con dos goles para sellar el triunfo culé 2-0. El segundo fue una genialidad individual.
Altmira: "Tener a Messi era una gran ventaja. Lo conocíamos desde pequeño. Es más, la posición de falso ‘9’ con la que deslumbró no fue nada nuevo para el jugador. [El entrenador asistente] Tito Vilanova ya lo colocó ahí en categoría de Cadete. El equipo era impresionante, pero si le sumabas la carta Messi aún nos hacía mucho mejores. Lionel siempre fue un superdotado y te lo arreglaba todo muchas veces".
Adriano: "Lo que hizo Messi en la ida fue espectacular, fue la clave. Sabíamos lo que iba a hacer. Cuando estaba enchufado, era imparable para el rival y muy relajante para nosotros. Nos daba una seguridad inmensa. Sabiendo cómo iba a ser el partido y el ambiente, el miedo era que le diesen una patada y lo sacasen del partido".
Ahora era el turno de las quejas de Mourinho, que centró su atención en la tarjeta roja impuesta a Pepe, en vez de hablar de las proezas heroicas de Messi.
"Si le digo al árbitro o a la UEFA lo que pienso, se acaba mi carrera de entrenador", expresó después del partido. ¿Por qué este equipo necesita esto? Todos lo ven ¿Por qué [Tom Henning] Ovrebo? ¿Por qué [Massimo] Busacca?, ¿Por qué [Frank] De Bleeckere? ¿Por qué [Wolfgang] Stark [para los partidos del Barça]? ¿Por qué? No sé si es por llevar UNICEF en la camiseta, o por el poder de Villar en la UEFA, o por si son simpáticos, pero no lo entiendo. Tienen que llegar a la final y van a llegar. ¿Por qué expulsar a Pepe"?
"Si yo hubiera ganado una Champions como la que ganó Guardiola, me daría vergüenza después del [escándalo] en Stamford Bridge donde hubo cuatro penaltis que no se señalaron y este año, si la gana, será con el escándalo del Bernabéu. Espero tener un día la oportunidad de ganar la Champions con el Madrid, pero sin escándalos".
Marcelo: : "Porque [Mourinho] era un experto en meterse en tu cabeza. No era. Es. Para mí, es top. Me ha cambiado en la defensa, en ser agresivo, en pelear. Ha conseguido también cambiar a otros jugadores en otras cosas que no conseguían hacer bien. Él ponía en mi cabeza que yo tenía que ser así. Y yo, porque quería hacer el trabajo bien para él. No sé cómo. Pero él en este tema de charla con los jugadores, en este aspecto de cambiarte (era el mejor)".
Adriano: "Siempre se liaban los partidos por la impotencia. jugábamos con una intensidad muy alta y solo nos paraban con patadas. Era la única manera que encontró Mourinho, como buen estratega, de pararnos. Sabíamos que nos íbamos a encontrar eso. Recuerdo peleas entre los seleccionables de España y Brasil".
Albiol: "En la selección [de España], la relación se enfrió entre los jugadores del Madrid y del Barcelona, pero en ningún momento hubo peleas, ni falta de respeto. Cada uno iba por su camino y respetando, sin faltar a nadie, y sabiendo que una vez en el campo defendíamos a un país y a una selección, por lo que había que darlo todo por el compañero, fuera del Barcelona o de otro equipo.
Se demostró [con el triunfo de la Roja en la Eurocopa 2012] que la profesionalidad de todos los jugadores fue máxima y [que esa situación] no afectó, porque la selección continuó ganando."
Resultado: Real Madrid 0-2 Barcelona
Juego 4: 3 de mayo de 2011 (Champions League, vuelta de la semifinal)
El Barça tenía un pie puesto en la final de Champions League antes de jugar la vuelta; sin embargo, era evidente el desgaste de ambos planteles. Aparte de todas las quejas sobre el arbitraje, el Madrid acusó a Sergio Busquets de haber agredido verbalmente a Marcelo con epítetos racistas, lo que nunca pudo ser demostrado.
"Algunos jugadores que usan epítetos racistas jugarán, mientras que otros no podrán hacerlo", afirmó el segundo técnico del Real Madrid Aitor Karanka, que suplía a Mourinho mientras éste veía el partido desde el hotel, sancionado tras su expulsión en la ida. No se le pudo encontrar un sitio apto para ver el encuentro en el Camp Nou.
Sin embargo, el Madrid tuvo un encuentro más plácido de lo esperado.
Altmira: "A esas alturas de la temporada, prácticamente ya no teníamos tiempo para entrenar. El trabajo ya estaba hecho y se trataba de que el equipo asimilase las variantes tácticas que se podían aplicar en los partidos. En eso sí que se insistía cuando estábamos todos juntos en el campo de entrenamiento. Aquel era un super equipo, que con muy poco sacaba mucho rendimiento".
Pedro abrió el marcador luego de la anulación de un gol de Gonzalo Higuaín y Marcelo igualó para el Madrid. El Barça ganó la llave 3-1 en el global y posteriormente, se impuso en la final al Manchester United.
Rosell: "Claro que fue una satisfacción eliminarlos de las semifinales de Champions y luego alzar el título en Wembley, así como ganar LaLiga con cuatro puntos de ventaja, goleándolos en el Camp Nou por 5-0. Nos quedó la espinita de la Copa. Aquella final de Valencia con el gol anulado a Pedro… Fue una pena. Habríamos hecho Triplete".
Adriano: "Jugamos de libro todos esos partidos, de los que ganamos uno, empatamos dos y perdimos la final de Copa en Mestalla. Si nos ponemos a contar el tiempo que se jugó en los cuatro partidos igual sólo acumularíamos el tiempo de uno solo, 90 minutos. "Siempre acababas viendo las caras de impotencia en el Madrid. Fue un año mágico en el que el fútbol del Barça estaba muy compensado y era realmente espectacular. Todo el mundo conocía y hablaba del Barça".
Resultado: Barcelona 1-1 Real Madrid (Global: Barcelona 3-1 Real Madrid)
