Los secretos detrás de la capitanía del ídolo de Alajuelense, Pablo Antonio Gabas

Pablo Gabas, exfutbolistas y capitán de Liga Deportiva Alajuelense. @LDA

Pablo Gabas, exmediocampista argentino que llegó a Costa Rica para convertirse en todo un ídolo de Alajuelense, que portó la banda de capitán y se ganó el corazón de la afición rojinegra gracias a su humildad, esfuerzo y buenas aptitudes, reveló algunos secretos que hay detrás de aquel exitoso jugador.

En entrevista con ESPN y a pocos meses de cumplir su segundo año retirado, Pablo Gabas hizo un pequeño recuento de cómo fue su vida durante los años que estuvo inmerso al balompié y los sacrificios que llegó a realizar para cumplir su sueño de ser profesional.

Familia con sangre futbolera

Desde pequeño siempre fue atraído por los balones, en su familia era muy complicado que a alguien no le gustara el futbol, incluso su padre pasaba mucho tiempo jugando con sus amigos y eso generó que Gabas se contagiara aún más por el amor a esta disciplina.

“Toda mi familia es 100% futbolera, siempre he tenido ese gran amor por el futbol. Creo que la única manera de entretenerme en mi infancia era con una pelota y, a partir de eso, arrancó esta locura. Mi papá también jugaba entonces creo que de ahí también me contagié”.

Infancia sin juegos electrónicos

Pablo Gabas ha revelado que su infancia no fue marcada por los juegos electrónicos que habían en su momento sino que fue trazada por aquellos partidos de futbol que disputaba con sus amigos más cercanos en los campos, independientemente si hacía calor o llovía.

“Fue una infancia detrás del balón, recuerdo que en los últimos tiempos que estuve en Argentina muchos de mis amigos comenzaron a tener PlayStation, pero yo nunca jugué porque no fui amante de los juegos electrónicos. Creo que el único que tuve fue el Atari. Los compañeros se reían de mí, pero fue lo que me toco vivir. La pelota era el único juego que tenía, iba a campos de futbol desde temprano y hasta la noche, con sol, lluvia o barro”.

Buenas calificaciones en la escuela, pero distracciones en el colegio

Más allá de su amor por el balompié, Pablo Gabas fue un estudiante que sobresalía en sus calificaciones cuando estaba en la escuela; no obstante, cuando llegó su adolescencia y tuvo que asistir al colegio, pasó por muchas distracciones que le repercutieron en su rendimiento académico.

“Fui aplicado en la escuela y después en el colegio creo que fui un poco básico. Hacía hasta donde me daba para poder pasar el curso y también me di cuenta que era bueno en el futbol, entonces muchas veces me distraía pensando en cumplir mi sueño de llegar a Primera División y sacar a mi familia adelante. Por eso, muchas veces aprobaba con 60 o 60.5”.

Ayudante de su padre en labores de comerciante

Al provenir de una clase media en Argentina, su padre era el encargado de trabajar con mucho esfuerzo cada día, pues debía llevar el sustento a su hogar y muchas veces Pablo Gabas cambiaba los balones para así acompañarlo en sus labores.

“Mi papá era comerciante, hacía rutas de viajes entre las provincias argentinas ofreciendo todo tipo de productos plásticos. El cargaba su camión y salía a la venta. Dependíamos de cómo le iba para nosotros comer. Yo lo acompañaba y supe lo que es ir puerta por puerta para vender un producto. Nos quedábamos en los hoteles de paso y mi mamá se encargaba de velar por nosotros”.

Una vida sencilla y sin lujos

Sus padres le enseñaron que para ser feliz no se necesitan tener los mejores lujos, sino que la humildad es la que debe reinar su corazón y eso sería un baluarte para alcanzar sus sueños.

“Como somos de una clase media en Argentina me acostumbré a vivir con apenas las cosas básicas, aprendí a ser una persona sencilla y, a pesar de que hoy pueda tener algún tipo de lujo -gracias a Dios- no lo hago porque no me gustan”.

Momento más difícil como jugador

Como le suele suceder a cualquier persona, el argentino tuvo un momento muy complicado cuando militaba con Alajuelense y no se trató de una lesión, de perder una final o un juego contra Saprissa, sino del fallecimiento de su madre.

“Lesionarse, perder una final o un clásico era muy duro. Pero si había algo que yo pretendía era que mi madre me viera consolidándome en el futbol. Ella falleció en 2006 y fue un momento muy complicado. Me hubiese gustado que viera mi auge, quería que viviéramos juntos esos momentos tan importantes”.

Amor eterno y corazón para un sólo equipo en Costa Rica

Para Pablo Gabas es muy difícil encontrar una sola palabra que describa el cariño tan grande que siente hacia Alajuelense, su amor por esos colores no lo cambia, al punto que nunca le abrió la puerta a otro club portando la casaca rojinegra.

“Yo fui parte de Alajuelense y el equipo fue parte mío, les debo lo que soy como persona y de lo que hice como futbolista. No tengo ni una sola palabra para describir lo que significó. Me dio todo lo que pretendía como jugador, gané todo lo que quería y siendo alguien determinante. No hay palabras, es todo, muchas emociones juntas”.

“Los clubes ticos entendían que sería difícil poder buscar un acercamiento conmigo, yo tampoco abrí las puertas ni di motivos. Hubo respeto en esa parte y también yo lo di a la institución. Cuando finalizaba un contrato mi idea siempre fue Alajuelense. Por eso quise terminar ahí y que la gente me recordara como una relación directa con los colores rojinegros”

Oriundo de Paraná, Argentina, Pablo Gabas, a sus 38 años, confesó que nunca soñó con jugar en la selección albiceleste, es graduado como administrador de empresas y gestor deportivo, se considera una persona de fe, es esposo y padre, se naturalizó costarricense y actualmente es comentarista de futbol en televisión.

Cabe destacar que Gabas también formó parte del antiguo club costarricense, Santa Bárbara y de otros equipos mexicanos, como: Club Necaxa, Querétaro y Chiapas.