El técnico interino analizará su futuro después de Haití y explicó por qué Costa Rica necesita un entrenador nacional
SAN JOSÉ, Costa Rica — Bryan Ruiz llegó para apagar un incendio. Dos partidos, una misión concreta y, en principio, nada más.
Sin embargo, después de debutar con una victoria 3-0 ante Nicaragua y despertar nuevamente la ilusión alrededor de la Selección de Costa Rica, el escenario empieza a plantearle una pregunta que hace apenas unos días parecía innecesaria: ¿y si continúa?
Bryan todavía no responde que sí.
Pero tampoco dice que no.
A horas de enfrentar a Haití en el que inicialmente será su último encuentro como entrenador interino, el ex capitán de la Tricolor reconoció que a partir del lunes se sentará a pensar en su futuro.
“Lo mío no he pensado nada. Hasta mañana estoy. He estado centrado en lo que fue Nicaragua y ahora en Haití”, explicó.
Su prioridad continúa siendo cerrar esta pequeña aventura con dos victorias.
“Ya veremos el partido de mañana, ojalá pueda sacar el partido bien, que la Selección se vea bien y, a partir del lunes, ya me sentaré a analizar qué puede pasar”.
Es un pequeño cambio respecto al Bryan que aceptó tomar una Selección golpeada después de la salida de Fernando Batista.
La Federación Costarricense de Fútbol lo nombró de manera interina para los últimos dos compromisos de la fase de grupos de la Nations League: Nicaragua y Haití. Su estreno terminó con un 3-0 en Managua que le dio oxígeno a una Tricolor que había perdido sus primeros dos encuentros del torneo.
Ahora queda Haití.
Y después, la conversación.
"No sé si es el momento"
Ruiz tampoco se dejó llevar por el resultado conseguido en Nicaragua.
Reconoce que su carrera como entrenador apenas comienza y que pasar prácticamente de las categorías menores al banquillo de la Selección absoluta no representa un camino habitual.
“Yo no busqué ser el director técnico de la Selección”, confesó.
“Ser técnico de la Selección sin haber dirigido un equipo no es lo normal, posiblemente no sea ni siquiera lo ideal. Pero las circunstancias se dieron así y yo me sentía preparado para poder ayudar a la Selección en este momento”.
Ahí aparece la principal duda.
Bryan ha intentado quemar etapas desde que dejó el fútbol profesional. Dirigió la Sub-17 de Alajuelense, trabajó como asistente de Óscar Ramírez y Alexandre Guimarães y actualmente cumple su tercera temporada al frente de la Sub-20 rojinegra.
Incluso reveló que anteriormente rechazó posibilidades de dirigir en Primera División porque consideraba que todavía no estaba preparado.
“Tengo camino por recorrer todavía. No sé si es el momento para Selección”, admitió.
Pero inmediatamente dejó una rendija abierta.
“La forma de trabajar en selecciones y aquí son un poco diferentes y eso abre una pequeña posibilidad que ya analizaremos después del domingo”.
Bryan también iniciará próximamente un curso de licencia UEFA en España como parte de una formación que pretende continuar antes de dar pasos mayores en su carrera.
Un tico, sentenció el Capi
Si finalmente decide que todavía no es su momento, Ruiz tiene mucho más clara otra cosa.
Para él, el próximo seleccionador de Costa Rica debería ser costarricense.
“Yo sí creo que tiene que ser un técnico nacional”, respondió sin rodeos.
Su explicación no pasa únicamente por el conocimiento futbolístico.
Bryan considera que el momento de la Tricolor exige a una persona que comprenda algo más profundo: al futbolista costarricense.
“Necesitamos un técnico que conozca al jugador tico, que conozca la idiosincrasia costarricense, la cultura tica”.
Ruiz evitó atacar a los anteriores entrenadores extranjeros, pero sí realizó una observación sobre los últimos procesos.
“Ya hemos visto que, de cierta manera, a los últimos técnicos, sin hablar mal de ellos porque simplemente es una realidad, les ha costado algunas situaciones del jugador costarricense”.
Y ahí volvió al punto.
“Estamos en un momento en el que necesitamos un entrenador costarricense, que conozca al jugador tico para saber cómo llegarle, cómo sacar lo mejor de él y para que conozca todas las posibilidades de jugadores que se puedan convocar”.
Su postura está definida. Su futuro, todavía no.
Primero está Haití.
Después llegará el lunes, cuando Bryan Ruiz dejará de pensar exclusivamente en salvar a La Sele y tendrá que responderse si aquella aventura que inicialmente duraría dos partidos merece extenderse un poco más.
