El club confirmó que el dirigente deja de ejercer como presidente mientras la institución continúa su proceso de licenciamiento para el Apertura 2026
Municipal Liberia comenzó a mover sus piezas apenas un día después del terremoto institucional que provocó la captura de Wilder Eusse.
La escuadra guanacasteca confirmó este viernes que el empresario colombiano nacionalizado costarricense dejó oficialmente de ejercer como presidente y representante legal de la Asociación Deportiva Municipal Liberia, una decisión que llega en medio de la investigación que enfrenta tras una solicitud de extradición presentada por Estados Unidos.
La noticia representa el primer gran movimiento administrativo dentro de una institución que durante las últimas horas ha quedado bajo el foco mediático nacional e internacional.
"Con el propósito de garantizar la estabilidad institucional, la continuidad administrativa y el normal desarrollo de las actividades deportivas, comerciales y operativas del club, informamos que el señor Wilder Eusse Osorio deja de ejercer el cargo de presidente y representante legal de la Asociación Deportiva Municipal Liberia", comunicó oficialmente la entidad.
La salida de Eusse se produce apenas 48 horas después de su captura por parte de las autoridades costarricenses en coordinación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público.
Las autoridades estadounidenses lo señalan en una investigación relacionada con presuntos delitos de conspiración para fabricar y distribuir cocaína con destino al mercado norteamericano.
Mientras el proceso judicial sigue su curso, Liberia intenta enviar un mensaje de continuidad.
La institución confirmó que Mario Antonio Mora, quien se desempeñaba como vicepresidente, asumirá la presidencia de manera inmediata.
El objetivo es claro: evitar que la situación extradeportiva termine afectando el funcionamiento cotidiano de un club que en los últimos torneos se había consolidado como uno de los proyectos más competitivos del campeonato nacional.
La noticia también llega en un momento particularmente sensible para la organización.
Actualmente, Liberia trabaja para obtener la licencia que le permita participar en el Torneo de Apertura 2026, un proceso que ya había generado observaciones por parte de la Federación Costarricense de Fútbol semanas atrás.
De hecho, el propio club reconoció que continúa realizando ajustes administrativos, financieros y documentales para cumplir con los requisitos exigidos por las autoridades.
"Actualmente nos encontramos realizando las respectivas subsanaciones administrativas, financieras y documentales requeridas para avanzar en el próximo proceso de licenciamiento", indicó la institución.
La Federación Costarricense de Fútbol había informado recientemente sobre inconsistencias detectadas en la documentación financiera y legal presentada por Liberia, observaciones vinculadas con temas de transparencia financiera que aún permanecen en revisión.
Todo esto ocurre mientras el equipo continúa con su preparación deportiva bajo las órdenes de José Saturnino Cardozo.
El técnico paraguayo, que llegó a Liberia impulsado durante la gestión de Eusse, deberá enfocarse ahora en mantener al equipo al margen de una situación que inevitablemente ha generado repercusión dentro y fuera de las canchas.
Por el momento, el mensaje desde Guanacaste es uno solo: la estructura deportiva seguirá funcionando con normalidad mientras la institución intenta superar uno de los episodios más complejos de su historia reciente.
Sin embargo, el impacto del caso Wilder Eusse apenas comienza y sus consecuencias podrían extenderse mucho más allá de los despachos administrativos del club liberiano.
