Seleccionados de Panamá golpeados, pero convencidos de competir

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Panamá: ¿Qué le faltó para poder vencer a Ghana? (16:44)

Los canaleros admitieron el dolor por la derrota ante Ghana, aunque coinciden en que el debut dejó señales de que pueden plantarse ante cualquier rival del Grupo L

El vestuario de Panamá era una mezcla de frustración, rabia y orgullo.

Frustración por haber dejado escapar un resultado histórico en el minuto 95. Rabia por sentir que el esfuerzo realizado durante 90 minutos terminó sin recompensa. Pero también orgullo, porque dentro de la delegación canalera existe una sensación compartida: esta selección demostró que tiene argumentos para competir en la Copa del Mundo.

La derrota 1-0 ante Ghana dejó golpeada a La Roja, pero no derrotada anímicamente.

De hecho, las declaraciones posteriores al encuentro reflejan una idea que se repitió entre varios de los protagonistas: Panamá perdió, pero también confirmó que puede mirar de frente a los rivales más exigentes del Grupo L.

Uno de los primeros en reconocerlo fue Ismael Díaz.

El atacante, que ingresó de cambio durante la recta final del compromiso, lamentó la forma en que se escapó el partido, pero destacó el nivel competitivo mostrado por el equipo.

"Es duro perder un partido de esa manera. El equipo estaba haciendo un muy buen trabajo, en gran parte estábamos controlando de buena manera, no veíamos mucho por dónde podían hacer daño", explicó.

La sensación de impotencia era evidente.

"Nosotros arrancamos con esa mentalidad y se demostró que se podía competir de tú a tú, pero perder de esa manera duele", añadió.

La misma línea manejó José Luis Rodríguez.

El extremo panameño no ocultó el golpe emocional que significó la derrota, especialmente por la manera en que se produjo.

"Estamos como todos los fanáticos: tristes, con dolor, con rabia", reconoció.

Sin embargo, lejos de enfocarse únicamente en el resultado, Rodríguez puso la lupa sobre el rendimiento colectivo.

"Hicimos un gran partido para llevarnos algo más. Lastimosamente no pudimos darle esa alegría a toda esta gente que vino a apoyarnos", afirmó.

Incluso fue más allá al asegurar que Panamá fue superior durante varios tramos del encuentro.

"Siento que hicimos un mejor partido que ellos. Al final es contundencia, ellos llegaron y la metieron", comentó.

Las palabras del futbolista reflejan una percepción que también existe dentro del entorno panameño.

Ghana ganó el partido.

Pero Panamá dejó la sensación de haber estado más cerca de la victoria que de la derrota durante buena parte de la noche.

Édgar Yoel Bárcenas también compartió esa lectura.

El experimentado volante reconoció que el grupo sigue golpeado por la forma en que terminó el encuentro.

"Estamos muy tristes porque sentimos que hicimos todo para ganar", expresó.

Para el jugador del Mazatlán, el fútbol terminó castigando a una selección que buscó el triunfo hasta el último instante.

"En otras ocasiones lo hemos hecho muy mal y hemos ganado. Otras veces lo hicimos muy bien y mira cómo nos paga el fútbol", lamentó.

La frase resume perfectamente el sentimiento que domina hoy a Panamá.

Porque el golpe no llegó tras una actuación pobre.

Llegó después de una de las presentaciones más competitivas que ha mostrado la selección canalera en una Copa del Mundo.

Ahora el reto será transformar esa frustración en combustible para lo que viene.

Croacia aparece en el horizonte como el siguiente obstáculo y posteriormente llegará Inglaterra, el principal favorito del grupo.

Por eso, dentro del camerino existe una consigna clara: pasar la página rápido.

"No hay que bajar los brazos, hay que seguir adelante", sentenció Bárcenas.

Rodríguez fue en la misma dirección.

"Sabemos el gran rival que es Croacia, pero también sabemos las ganas y el hambre que tenemos de lograr cosas importantes en este Mundial".

Panamá perdió en Toronto.

Eso nadie lo discute.

Lo que tampoco parece discutirse dentro del vestuario es que la selección salió del debut con una certeza que no tenía antes de enfrentar a Ghana.

La Roja comprobó que puede competir en un Mundial.

Ahora necesita demostrar que también puede convertir esa competitividad en puntos.