A menos de diez días para enfrentar a Ghana, los canaleros siguen sin tener claridad sobre el estado físico de Carrasquilla, una pieza fundamental en el esquema de Christiansen
Panamá ya está en Canadá.
La cuenta regresiva para el Mundial comenzó oficialmente para los dirigidos por Thomas Christiansen, que este lunes completaron su segundo entrenamiento en New Tecumseth, Ontario, mientras afinan detalles para el debut del próximo 17 de junio frente a Ghana.
Sin embargo, en medio de la ilusión mundialista, existe una preocupación que sigue acompañando a la selección canalera.
La gran figura del mediocampo panameño continúa trabajando al margen del grupo y, a pocos días del inicio de la Copa del Mundo, ni siquiera dentro del propio camerino existe certeza sobre cuándo podrá incorporarse plenamente a los entrenamientos.
La preocupación quedó reflejada en las declaraciones de Édgar Bárcenas.
"Por supuesto que me encantaría que Coco estuviera con nosotros al 100%, pero no sabemos todavía su estado actual de salud. Estamos esperándolo con los brazos abiertos", reconoció el experimentado futbolista del Mazatlán.
La frase refleja exactamente lo que vive Panamá en estos momentos.
Porque Carrasquilla no es un jugador más dentro del plantel.
Es el futbolista que marca el ritmo de juego, el encargado de conectar líneas, generar fútbol y darle claridad a una selección que ha encontrado en él uno de sus principales referentes durante los últimos años.
Su ausencia se sintió durante varios tramos de la preparación mundialista y sigue siendo el tema que más atención genera dentro del entorno canalero.
"Es un jugador muy querido por nosotros y también por la afición panameña. Siempre me va a gustar tener a Coco con nosotros", insistió Bárcenas.
Mientras tanto, el cuerpo técnico continúa administrando las cargas físicas del jugador bajo la supervisión de preparadores físicos y médicos.
Durante la práctica de este lunes, Carrasquilla volvió a realizar trabajo diferenciado en el gimnasio, una señal de que el proceso de recuperación continúa y que todavía no está listo para integrarse con normalidad al grupo.
La situación obliga a Christiansen a preparar alternativas.
Y ahí aparecen nombres como Carlos Harvey, Jorge Gutiérrez, Aníbal Godoy o incluso el propio Bárcenas.
"Ahora nos toca a Griffith, Harvey y a mí suplirlo en esa zona y creo que lo estamos haciendo bien", comentó el atacante panameño.
Sin embargo, dentro de Panamá existe plena conciencia de que reemplazar a Carrasquilla no es una tarea sencilla.
Mucho menos en una Copa del Mundo.
La importancia del volante de Pumas va más allá de los números.
Es el futbolista que interpreta los momentos del partido, el que acelera cuando Panamá necesita atacar y el que baja las revoluciones cuando el encuentro exige control.
Por eso cada entrenamiento sin él genera nuevas preguntas.
Y el tiempo empieza a correr.
Bárcenas también explicó que el mediocampo será una de las zonas más determinantes dentro del sistema que pretende utilizar Christiansen durante el torneo.
"Todos somos importantes, pero con el sistema que jugamos, la zona del medio es la más importante. Los que están ahí tienen que ayudar en defensa y generar en ataque", afirmó.
Justamente ahí es donde Carrasquilla suele marcar diferencias.
Panamá integra uno de los grupos más exigentes del Mundial junto a Inglaterra, Croacia y Ghana.
Y aunque dentro de la delegación existe optimismo sobre lo que puede hacer el equipo, nadie esconde que llegar con su principal figura en plenitud física cambiaría completamente el panorama.
La selección canalera todavía tendrá varios entrenamientos antes del debut mundialista.
Pero mientras la Copa del Mundo se acerca, la principal noticia para Panamá no pasa por Inglaterra, Croacia o Ghana.
Pasa por saber cuándo volverá a entrenar con normalidad el futbolista que mueve los hilos de toda la selección.
