El legendario técnico manudo dejó Alajuelense tras un Clausura 2026 sin título y sin semifinales
El golpe terminó de caer este viernes en Liga Deportiva Alajuelense.
Óscar “Machillo” Ramírez ya no es el técnico del equipo.
La noticia, que sacude al entorno rojinegro, fue confirmada por el propio club tras una conversación entre el entrenador, la gerencia y la directiva, en la que el estratega comunicó su decisión de no continuar al frente del proyecto.
“El profesor conversó el día de hoy con la gerencia y directivos del club y señaló su voluntad de no continuar con el proceso”, informó la institución.
El desenlace llega después de un Clausura 2026 que dejó más dudas que certezas. La Liga no solo se quedó sin título, sino que ni siquiera logró clasificarse a semifinales, firmando un semestre muy por debajo de las expectativas para un equipo que venía de ser campeón y que aspiraba al bicampeonato.
El contraste es fuerte.
Hace apenas unos meses, Óscar Ramírez lideraba un grupo que levantaba títulos y sostenía una base competitiva sólida. Hoy, ese mismo proyecto termina abruptamente tras una campaña irregular, marcada por altibajos, lesiones, decisiones cuestionadas y un cierre donde el equipo nunca logró reaccionar.
La eliminación ante Liberia terminó por acelerar un final que ya se intuía. La Liga no encontró respuestas en el momento clave del torneo y se quedó fuera de la pelea grande, un escenario que terminó siendo determinante en la decisión del técnico.
A pesar del cierre, el club no dejó pasar la oportunidad de reconocer el legado del “Machillo”.
“De parte de Junta Directiva, jugadores y staff administrativo, estaremos siempre agradecidos por su legado inmortal en la historia de Liga Deportiva Alajuelense”, comunicaron.
Y es que Ramírez no es un nombre más en la historia rojinegra. Es uno de los técnicos más importantes que ha tenido la institución, con títulos, identidad y una conexión especial con el club.
Sin embargo, el fútbol no espera.
El ciclo se cerró.
Y ahora, Alajuelense entra en una nueva etapa, obligada a reconstruirse tras un semestre que dejó heridas abiertas y decisiones urgentes por tomar.
