El azteca destacó el impacto de José Saturnino Cardozo en su presente y habló sobre su regreso al fútbol tras la sanción
Hay carreras que se rompen y hay otras que se reconstruyen.
La de Erick ‘Cubo’ Torres está en ese segundo grupo. Porque su presente en Municipal Liberia no solo se explica desde los goles o la clasificación a semifinales, sino desde un proceso mucho más profundo: el de volver a empezar.
Y en ese camino, hay un nombre que hoy marca diferencia: José Saturnino Cardozo.
El delantero mexicano no escatimó en elogios hacia su técnico, al que describe como una pieza clave en su momento actual.
Cubo Torres es el subgoleador en Costa Rica, lleva siete goles, cuatro por debajo del máximo artillero, Marcel Hernández.
“Es una persona muy humilde… ha hecho un grupo muy fuerte, nos ha unido como familia”, contó en entrevista exclusiva con ESPN.
Pero su análisis va más allá del vestuario.
Cubo habla de aprendizaje y de la evolución.
De redescubrimiento futbolístico incluso a sus 33 años.
“A mis 33 años le estoy aprendiendo bastante… es de los entrenadores que me hubiera gustado tener antes”, confesó.
El contexto no es menor. Torres regresó al fútbol competitivo luego de cumplir una sanción por dopaje, un episodio que marcó su carrera y que lo obligó a replantearse todo.
“Era un reto muy importante para mí… regresar después de lo que pasé”, explicó.
No era solo volver. Era demostrar. Volver a sentirse futbolista, según dice él mismo.
“Sabía que podía regresar de buena manera, tener minutos, ritmo… y poder ayudar con goles”, agregó, en una frase que resume su motivación desde el primer día.
Hoy, ese proceso tiene recompensa: minutos, rendimiento y protagonismo.
Cardozo, el punto de inflexión
En Liberia encontró algo más que un equipo, encontró un entorno, una idea, además un técnico que lo potenció.
“Nos hemos adaptado muy bien a su estilo… estamos acatando sus órdenes y eso se refleja en los resultados”, explicó.
Pero hay un detalle que Cubo subraya constantemente.
La enseñanza. La evolución en movimientos. La lectura del juego.
“Me está enseñando muchísimo en la movilidad”, dijo, en una frase que deja claro que su crecimiento no es casualidad.
Liberia no es un accidente en el torneo, es un equipo que encontró identidad.
“Combinamos juventud con experiencia… y eso nos dio confianza”, explicó el delantero azteca.
Esa mezcla ha sido clave para meterse en la pelea grande del campeonato y competir con clubes de mayor peso histórico.
Pero la clave, según Cubo, es otra.
“El enfoque siempre fue en nosotros… en hacer nuestro trabajo”, afirmó.
Guanacaste, en su corazón
Fuera de la cancha también hay una historia.
Una tranquilidad que impacta directamente en su rendimiento.
“La gente nos ha recibido muy bien… mi familia está contenta y eso se refleja en el campo”, explicó.
La vida en Guanacaste, lejos del ruido de las grandes ciudades, le permitió reconectar.
Y eso, en su caso, también fue parte del proceso.
