Alajuelense enfrentará seis partidos en tres semanas, incluyendo Concacaf y rivales directos del Clausura 2026, en un mes que podría definir su clasificación
Si febrero fue turbulento, marzo puede ser decisivo.
Alajuelense entra al mes más exigente del Clausura 2026 con un calendario que no da respiro y que, dependiendo de los resultados, podría comprometer seriamente su clasificación a semifinales.
El panorama es claro: seis partidos en 21 días, viajes internacionales, clásicos y rivales directos en la lucha por puestos de privilegio.
Un mes que no admite tropiezos.
El calendario rojinegro
Martes 3: Alajuelense vs. Cartaginés (Morera Soto)
Sábado 7: San Carlos vs. Alajuelense (Carlos Ugalde Álvarez)
Martes 10: LAFC vs. Alajuelense (BMO Stadium) – Concacaf
Viernes 13: Alajuelense vs. Pérez Zeledón
Martes 17: Alajuelense vs. LAFC – Concacaf
Sábado 21: Herediano vs. Alajuelense (Carlos Alvarado)
Liga local. Concacaf. Clásico florense.
Todo comprimido en tres semanas.
El problema no es solo el calendario
La Liga no llega en su mejor momento.
Acumula partidos sin ganar, ha dejado puntos clave en el Clausura y la confianza no es la misma que hace un mes. En un torneo corto como el costarricense, tres jornadas sin sumar de tres pueden significar caer dos o tres posiciones.
Y marzo enfrenta a los manudos con rivales directos en la tabla.
Herediano pelea arriba. Cartaginés compite fuerte. San Carlos en su cancha siempre incomoda.
Un par de resultados negativos pueden sacarlos del grupo de clasificación.
El viaje a Los Ángeles en medio del torneo añade una variable clave: desgaste.
Concacaf exige intensidad, ritmo alto y máxima concentración. Pero el torneo nacional no espera.
Si el cuerpo técnico rota demasiado, puede perder puntos en casa. Si no rota, el desgaste puede pasar factura en las últimas fechas.
Marzo obliga a decidir prioridades.
¿Se puede poner en duda la clasificación? Sí.
No porque la Liga no tenga plantel, sino porque el margen de error es mínimo.
En el Clausura 2026, la pelea por los cuatro primeros lugares es cerrada. La diferencia entre segundo y sexto puede ser de apenas tres o cuatro puntos.
Un mes irregular puede dejar a Alajuelense dependiendo de terceros en abril.
En la Liga, tres partidos sin ganar “es un siglo”. Eso lo dijo Ronaldo Cisneros esta semana.
Y tiene razón.
El entorno rojinegro no tolera largas sequías. Si marzo no trae victorias, la presión crecerá no solo por el Clausura, sino por la imagen internacional en Concacaf.
Marzo puede ser trampolín o caída
Si la Liga responde, puede salir fortalecida, consolidarse en zona de clasificación y ganar impulso emocional.
Si no responde, marzo puede convertirse en el mes que cambió el rumbo del semestre.
En 21 días, la Liga se juega mucho más que seis partidos.
Se juega su lugar en semifinales.
