El arquero Weibmar Asprilla fue la figura de Santa Fe ante River Plate en la clasificación a los cuartos de final de CONMEBOL Sudamericana. Atajó un penal y metió el suyo.
Se quitó el buzo amarillo, nuevo ícono santafereño y debajo lució una camiseta blanca con la palabra fe en la espalda. En uno de los costados del Monumental recibió los abrazos de todos sus compañeros de frente a la tribuna de los hinchas cardenales. También los de todos que acompañaron en Colombia.
Héroe de esta hazaña con la marca registrada de esta casa. A pura angustia, con 22 penales eternos que dejaron al rojo clasificado.
Asprilla llegó a esta serie frente a los argentinos por la lesión de Andrés Mosquera. Apenas recibió un gol en los dos partidos de Bogotá en Buenos Aires.
En la tanda definitiva atajó uno. Con las piernas detuvo el cobro de Facundo González. Le tocó cobrar el último. Remató con derecha y venció a su par Santiago Beltrán. La tanda quedó 8-7.
Dejó el Monumental coronado de gloria. Con su habitual perfil bajo, indicó que todo el logro pertenece al equipo. Solidario. A lo Santa Fe.
