Independiente Medellín recibirá este 22 de julio a Vasco da Gama en el estadio Atanasio Girardot, por el partido de ida de los dieciseisavos de final de la CONMEBOL Sudamericana 2026. Será el primer enfrentamiento oficial entre ambos clubes, pero no la primera vez que el Poderoso mida fuerzas con un rival brasileño en un torneo continental.
A lo largo de su historia, el conjunto antioqueño ha protagonizado varias series memorables frente a equipos de ese país, aunque el balance general sigue siendo desfavorable.
Un historial con más derrotas que alegrías
Tomando en cuenta el resultado administrativo frente a Flamengo, el Medellín ha disputado 17 partidos oficiales contra clubes brasileños entre Libertadores y Sudamericana. Su registro es de cuatro victorias, cinco empates y ocho derrotas, números que reflejan la dificultad que históricamente ha representado enfrentar al fútbol brasileño.
En ese recorrido aparecen rivales como Athletico Paranaense, Corinthians, Grêmio, Internacional, Santos, Sao Paulo y Flamengo.
El episodio más reciente dejó una sanción histórica
El antecedente más cercano se produjo este mismo año, cuando el Medellín recibió a Flamengo por la fase de grupos de Libertadores.
Pocos minutos después del inicio del encuentro, aficionados ubicados en la tribuna norte del Atanasio Girardot lanzaron bengalas y otros elementos pirotécnicos en medio de una protesta contra la dirigencia del club. El árbitro venezolano Jesús Valenzuela suspendió el compromiso y, tras cerca de una hora de espera, las autoridades ordenaron evacuar el estadio y el partido fue cancelado.
Posteriormente, la Comisión Disciplinaria de la Conmebol le otorgó la victoria por 3-0 al conjunto brasileño y sancionó al Medellín con cinco partidos como local a puerta cerrada, dos encuentros sin público visitante y una multa superior a los 116.000 dólares. Esa decisión explica por qué el duelo frente a Vasco da Gama se disputará sin aficionados en las tribunas.
Sus números a favor
No todo ha sido frustraciones frente a los clubes brasileños. El Medellín también cuenta con antecedentes importantes en cruces de eliminación directa.
El primero llegó en la Conmebol Libertadores de 2003, cuando dejó en el camino a Grêmio en los cuartos de final para clasificar, por primera vez en su historia, a las semifinales del torneo continental. Aquel camino solo terminó frente a Santos, que posteriormente alcanzó la final.
Años más tarde, en la Conmebol Sudamericana de 2016, volvió a imponerse a un rival brasileño al eliminar a Santa Cruz en los octavos de final. Después de ganar 2-0 en Medellín y perder 3-1 en Recife, avanzó gracias al gol conseguido como visitante, que en ese momento seguía siendo criterio de desempate.
Un nuevo capítulo frente a un rival inédito
El compromiso de este miércoles abrirá un capítulo completamente nuevo en la historia internacional del Medellín. Nunca antes había enfrentado a Vasco da Gama en una competencia oficial y, además, buscará mejorar un historial que todavía favorece a los clubes brasileños.
El partido también marcará el estreno oficial de Luis Amaranto Perea como entrenador del DIM en un torneo internacional y representará la oportunidad de comenzar a cambiar una estadística que, hasta ahora, ha dejado más sinsabores que celebraciones frente a equipos de Brasil.
