Junior es el nuevo campeón del fútbol colombiano tras superar al Medellín en la Gran Final, los Tiburones alcanzaron su décima estrella en la historia y de paso lograron un cupo en la fase de grupos de la Conmebol Libertadores 2024.
El equipo rojiblanco que comenzó la temporada bajo la dirección técnica de Hernán Darío Gómez y luego reemplazó el cargo con Arturo Reyes, tuvo varios puntos altos para hacerse al campeonato y aquí hacemos un repaso de ello.
Poderío goleador
Junior se destacó en el Finalización por ser un equipo muy peligroso en fase ofensiva, el equipo anotó 47 goles, recibió 28 y obtuvo una diferencia positiva de +19. Se recuerdan sus tremendas goleadas 7-1 sobre Unión Magdalena y el 1-5 contra Alianza Petrolera, pero además el 3-0 sobre Deportivo Cali en plenos cuadrangulares semifinales que sirvió para empezar a encaminar el anhelado título.
Tuvo al máximo artillero
Si el poderío ofensivo de Junior se destacó para alcanzar la décima estrella fue sin duda gracias a la efectividad de Carlos Bacca quien con sus 18 goles y a sus 37 años alcanzó el premio de ‘Botín de Oro’. El experimentado atacante anotó nueve dianas en el ‘Todos contra todos’ y en la fase semifinal y final sacó toda su categoría para celebrar otras nueve anotaciones.
Curva de rendimiento en alto sobre el final de temporada
La temporada de Junior estuvo caracterizada por altibajos casi en todo lo que fue la fase regular del campeonato, pero cuando llegó el momento de apurar el equipo respondió a la altura, cuando se le exigió la clasificación ganó tres partidos en línea y se metió a los cuadrangulares y luego que empezó perdiendo el primer partido del Grupo A, supo reponerse con cinco victorias y un empate que lo dejaron con ventaja hasta la ida de la final.
Garantía en el arco
Así como Junior tuvo en Carlos Bacca un arma contundente en ofensiva, en el pórtico obtuvo confianza tras los partidos en los que se fue afianzando Santiago Mele. El portero uruguayo demostró tener categoría y hacer ver por qué Marcelo Bielsa lo tiene en el seleccionado charrúa. Sus atajadas fueron fundamentales para el título, en la ida de la final sacó de todo a los jugadores del DIM y en la vuelta hasta se lució deteniendo un penal en la definición que encaminó el grito de campeón.
Riqueza en su plantilla
Al igual que en los últimos años Junior se caracterizó por tener hombres de peso en su nómina línea por línea e incluso le quedaron algunas alternativas en el banquillo para solucionar problemas en los momentos más difíciles. Bajo los tres palos tuvo al uruguayo Santiago Mele, el defensor argentino Emanuel Olivera estuvo en la zona defensiva, Didier Moreno y José Enamorado en el mediocampo y en punta Carlos Bacca, formaron la columna vertebral de este exitoso equipo barranquillero.
