“Para mí fue un año impresionante, fue muy lindo haber disfrutado de un equipo tan popular y tan grande como es Colo Colo en Chile. La verdad hay que vivirlo para reconocer y darse cuenta de lo que significa Colo Colo en Chile” le comentó a ESPN.com.uy el exdelantero y actual entrenador Gustavo Biscayzacú.
Así recuerda el Grillito su pasaje por el Albo: “Haber conseguido el tetracampeonato fue algo histórico para el club, tengo los mejores recuerdos no solo del club o del hincha sino también del cuerpo técnico, encabezado por el ‘Bichi’ Borghi, y de los compañeros, fue un grupo espectacular”.
El uruguayo llegaba al Cacique en el 2007 proveniente del Atlante mexicano. Anteriormente ya había jugado en los equipos chilenos de Fernández Vial, Santiago Wanderers y Unión Española. “No tengo dudas de que de Chile, Colo Colo es el más grande y popular por lejos y obviamente fue un paso importante en mi carrera, si bien venía del fútbol mexicano, que era muy competitivo, terminaba mis cuatro años de mi carrera en el fútbol chileno en el equipo más grande”, agregó.
“Obviamente tenía que estar a la altura, y responder de la misma manera que había respondido en los anteriores tres equipos del fútbol trasandino. Por suerte me fue bien, pudimos ganar un título, pudimos hacer una buena Copa Libertadores, con la alegría de estar en un equipo que es inmenso” comentó Biscayzacú, quien sólo se quedó con la espina de no haber logrado el quinquenio tras perder ‘una final increíble, es lo único que quedó en el tintero’.
El ‘Grillito’ fue fundamental para el título colocolino de 2007 con goles claves en instancias decisivas. Uno de ellos fue el convertido ante Universidad de Chile en la revancha de las semifinales, al respecto dijo el uruguayo: “Claro que lo recuerdo. Ese gol, que en el Estadio Nacional nos daba el pase a la final, fue luego de un gran pase de Giovanni Hernández; jugar con él ha sido uno de los placeres que tuve en mi carrera, un jugador exquisito con una calidad impresionante”.
Tras el pase del colombiano, el uruguayo definía por encima del arquero de la U: “Me salió en el momento, yo un segundo antes lo miré al arquero a ver en qué situación estaba, vi que estaba adelantado y creo que me quedó justita para tomar esa decisión. Entró y pudimos festejar el doble: por haber dejado afuera a la U y por clasificar a la final, donde como grupo teníamos muchísima fe para poder conseguirla”.
Y en la final ante Universidad de Concepción, Biscayzacú también fue determinante al convertir en la ida como visitante (triunfo de Colo Colo por 1 a 0) y al marcar también en la revancha:
“Hago el gol de la primera final como visitante y eso fue importante para la serie porque ganamos 1 a 0, eso nos dio una tranquilidad enorme para definir nuevamente el título en casa con nuestra gente. Después hice el gol en la vuelta; era un momento que lo teníamos controlado, ganando, pero ellos estaban encima nuestro y en un contragolpe faltando pocos minutos pude hacer el 2 a 0 y después enseguida Claudio Bieler puso el tercero. Fue una fiesta impresionante para todos”.
En el festejo de su gol, se formó una montaña humana con una incalculable cantidad de futbolistas y allegados: “Yo ya tenía definido que si tenía la chance de convertir, iba buscar a ‘Kalule’ Meléndez. Él se había quedado afuera por una lesión en el calentamiento, fue un golpe duro para él y para nosotros porque lo queríamos mucho. Así que cuando hago el gol trato de localizarlo atrás del arco, no lo encuentro, y veo que se me vienen todos arriba, hasta Arturo Vidal se ve en esa montaña siendo muy jovencito en esa época”.
“Cuando uno convierte ese tipo de conquistas pueden caer mil kilos que no pasa nada” comentó el ex delantero uruguayo. Claro que además de los títulos, mantiene muy presente a sus compañeros: “Me acuerdo de varios: el Tigre Muñoz, el Cabecita Carrasco, Miguelito Riffo, Lucho Mena, Gonzalo Fierro, Roberto Cereceda, Kalule, Arturo Sanhueza, Gio Hernández, un montón, pasamos un año muy lindo”.
Incluso recientemente se armó un grupo de whastapp con esos mismos compañeros. “Lo armamos para tratar de seguir en contacto” dice Biscayzacú, quien en el vestuario en su época trataba de animar y contagiar la alegría a sus compañeros, ahora vía celular las bromas se mantienen y se agregan anécdotas de aquel plantel albo.
Entre ellas, el Grillito recuerda una en particular: “Una linda fue cuando el ‘Bichi’ renunció dos días antes del partido con Boca Juniors. Cuando renuncia, fuimos temprano seis, siete referentes a su casa a pedirle disculpas y el ‘Bichi’ sacó comida e hicimos terrible asado. Pasó el tiempo, empezamos a tomar una cerveza, dos, cuando quisimos acordar eran las cuatro de la mañana y seguíamos ahí. Yo le pedía de rodillas al ‘Bichi’ que volviera, mi señora me iba a matar si mantenía la renuncia porque no me iba a creer que estaba en la casa de Borghi. Yo le decía: ‘Por favor, volvé Bichi, imagínate que me vuelvo a casa a las cinco de la mañana y si vos no volvés y me matan a mí’”.
Entre risas, el uruguayo recordó que finalmente el entrenador mantuvo la renuncia: “No dio vuelta la tortilla ni aunque viniera Messi”. Y aseguró que con Claudio y el profe Nano Torres mantienen una relación espectacular y que incluso ellos también forman parte del actual grupo de whastapp.
Desde hace algunos años, Biscayzacú inició su carrera como director técnico, y si bien lo primero que trata de hacer es ser uno mismo, rescata dos grandes enseñanzas del técnico argentino:
“Hay dos cosas que me encantaron de él: la propuesta futbolística y el manejo de grupo. Es un técnico que le gusta ir al frente continuamente, que mete mucha gente en ataque, que le gusta el buen juego. Y en la parte grupal es un entrenador que te daba todas las herramientas para que te sintieras libre. No está bueno siendo entrenador obligar a los jugadores a hacer determinadas cosas, tiene que salir de ellos, son profesionales, saben lo que les conviene y lo que no”.
