Es el máximo goleador de la Selección argentina. Uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Jugó cuatro Mundiales y va por el quinto. Parece que siempre vistió la camiseta de la Selección. Pero hubo una primera vez. Sí, hace muchos años, el 2 de agosto de 2005, la lista de convocados para un partido amistoso ante Hungría llamaba la atención por un nombre: el de Lionel Messi.
En los medios se destacaba la presencia del "talentoso enganche" que venía de brillar en el Mundial Sub 20 que poco tiempo atrás había ganado la juvenil dirigida por Pancho Ferraro.
Podría decirse que fue amor a primera vista con la Selección mayor. Desde ese primer partido, el astro del Barcelona sumó 138 presencias y nada menos que 70 goles, dejando por detrás como máximo artillero al gran Gabriel Batistuta.
En ese momento, tras la partida de Marcelo Bielsa de la dirección técnica, José Néstor Pekerman se había hecho cargo del equipo nacional luego de dejar el cargo de coordinador de selecciones. El nuevo DT iba a comenzar a apostar a muchos de los juveniles que él mismo había dirigido años anteriores, y con quienes se había consagrado en varios Mundiales de la categoría.
Y Messi, quien no había llegado a estar bajo su mando, ya aparecía como una de las grandes promesas del fútbol argentino.
Lio había debutado en el Barcelona con apenas 17 años de la mano de Frank Rijkaard.
Y se venía afianzando en el conjunto catalán. El holandés le venía dando cada vez más minutos en el equipo que en ese momento tenía como estrella a Ronaldinho.
En el Mundial Sub 20 disputado en Holanda, el rosarino arrancó de menor a mayor. Ferraro no lo puso de titular en el primer partido (derrota por 1 a 0 ante Estados Unidos), pero luego, frente a Egipto, ingresó de entrada y ya no salió.
Fue la gran figura del torneo, terminó siendo el máximo artillero del Mundial con seis goles y tuvo una actuación consagratoria para convertirse en la figura de esa Copa del Mundo ganada por Argentina.
Junto Messi, la lista de convocados para el choque ante Hungría dejó otra novedad: la presencia de Pablo Zabaleta, también campeón con Lio en el Mundial juvenil, otro futbolista que sería histórico y comenzaba a dar los primeros pasos.
Los elegidos por Pekerman en esa convocatoria que sería histórica por ser la primera de la Pulga fueron: Leonardo Franco (arquero), Roberto Ayala, Gabriel Heinze, Demichelis, Gabriel Milito y Fabricio Coloccini (defensores), Maximiliano Rodríguez, Pablo Zabaleta, Javier Mascherano, Lucas Bernardi, Juan Pablo Sorín, Juan Román Riquelme, Luis González, Mario Santana y Lionel Messi (mediocampistas) y Luciano Galletti, Lisandro López, César Delgado y Hernán Crespo (delanteros).
"La intención de convocar a Messi es para que comience a integrarse paulatinamente a la selección mayor. Vamos a llevarlo de a poco", decía el entrenador.
El partido ante Hungría, 15 días después del anuncio de Perkerman, era un amistoso que generaba más expectativa por la presencia de Messi que por lo que significaba el compromiso en sí mismo.
Finalmente, el día tan esperado llegó. Con apenas 18 años, el rosarino esperaba ansioso sumar algunos minutos con la Selección mayor, quería comenzar a demostrar que todo su talento podía también ser aprovechado por los más grandes.
Además, faltaba menos de un año para el Mundial de Alemania, y el rosarino se ilusionaba con estar presente en la cita mundialista
El DT decidió incluirlo a los 18 minutos del segundo tiempo en lugar de Lisandro López. Fue debut y una rápida despedida. A 47 segundos de haber ingresado, el árbitro del partido Markus Merk le sacó la tarjeta roja por un supuesto codazo ante un rival. Decisión exagerada, sin dudas, pero que quedó en la historia porque el protagonista fue nada menos que Messi. ¿Quién iba a imaginar que años después sería el mejor futbolista del mundo?
Ese contexto vivió el joven Messi en sus primeros días con la Selección mayor. Mucha ilusión al principio, y una gran desilusión luego del pésimo estreno. Con la camiseta 18 en su espalda, Lio tocó la primera pelota, metió un manotazo para sacarse de encima al rival y se fue expulsado de manera injusta por el juez alemán. Todo en cuestión de segundos.
Como dato anecdótico, el equipo de Pekerman se impuso por 2 a 1 con goles de Maxi Rodríguez y Gabriel Heinze.
La Argentina formó en ese histórico encuentro con: Leonardo Franco; Lionel Scaloni, Roberto Fabián Ayala, Gabriel Heinze, Juan Pablo Sorín; Luis Oscar González, Lucas Bernardi, Maximiliano Rodríguez; Andrés D'Alessandro; Lisandro López y Hernán Crespo.
Como ya lo había dicho Pekerman, esa primera convocatoria fue el arranque para que Messi comenzara a tener roce con los que serían sus nuevos compañeros. Para que la frustración de la joven estrella terminara pronto, Pekerman le dio revancha rápida a la Pulga tras ese fallido debut: lo citó para el partido ante Paraguay por las Eliminatorias sudamericanas del 3 de septiembre.
Argentina cayó por 1 a 0 ante los guaraníes, y Messi ingresó en el complemento en lugar del Chelito Delgado. Así, jugó el segundo partido con la albiceleste, el primero de manera oficial. La Argentina perdió, pero la Pulga se dio el gusto de terminar el partido y de sacarse el sabor amargo de lo ocurrido ante Hungría.
Luego, formaría parte del plantel en las fechas Eliminatorias del 9 y 12 de octubre, ante Perú y Uruguay, y para el amistoso contra Qatar, el 16 de noviembre.
Había dado comienzo la era Messi en la Selección argentina.
