A Martín Demichelis le llegó la hora de la graduación como entrenador. A los 45 años, menos de un lustro después de su debut en el equipo filial de Bayern Munich en 2022, el argentino dirigirá el 10 de septiembre por primera vez en la UEFA Champions League cuando su RB Leipzig visite a Como, una de las sensaciones del fútbol europeo y a la vez debutante en la competición. Desde ese día vivirá las sensaciones de un torneo en el que llegó a disputar instancias decisivas como futbolista, aunque se quedó -por poco- con las ganas de una coronación.
Micho es uno de esos argentinos más reconocidos en el extranjero que en casa. Tal vez por haber desarrollado la mayor parte de su carrera en Europa, su trabajo como DT parece ser más valorado allí que en su país natal, donde su último ciclo en River -en el que protagonizó un ruidoso conflicto con Enzo Pérez, ídolo del club- se cerró abruptamente a comienzos de 2024, pese a que el año anterior había ganado con holgura el título de Primera División.
Su llegada para esta temporada a RB Leipzig representó, al mismo tiempo que el regreso a su segunda patria futbolera, la posibilidad de un crecimiento profesional después de su ciclo en Mallorca, donde pese a sumar buenos números y hasta una victoria contra Real Madrid se quedó corto en el intento por evitar la pérdida de categoría. El premio extra en su nuevo destino será la posibilidad de medir su capacidad en el torneo que juegan los clubes más poderosos del mundo.
Demichelis y la Champions: un debut con aura
Poco después de haber sido transferido de River a Bayern Munich en 5 millones de dólares, Demichelis, por entonces con 22 años, debutó en la Champions en un 1-1 como visitante frente a Anderlecht el 30 de septiembre de 2003.
Ese día, el equipo rival presentó un defensor central que contaba apenas 17 primaveras. Se llamaba Vicent Kompany y estaba destinado a grandes cosas en el fútbol, como por ejemplo compartir equipo con Demichelis entre 2013 y 2016 en Manchester City, club del que todavía el belga es un emblema. Kompany es además hoy uno de los mejores directores técnicos del mundo, a cargo justamente de Bayern Munich. Más de dos décadas después de aquel choque inicial, volverá entonces a enfrentarse pronto con Demichelis, aunque esta vez por la Bundesliga y ninguno de los dos saltará al campo de juego.
Otro lindo detalle de aquel encuentro fue la posición de Micho, que se había afianzado en River como zaguero pero ante Anderlecht jugó como volante central, por delante de los cuatro defensores y del arquero y capitán, Oliver Kahn. “Cuando llegué a Alemania, Hitzfeld nos juntó a los cuatro defensores centrales y nos dijo que uno tenía que ir de 5, por lesiones y suspensiones. Enseguida me ofrecí para eso, me fue bien y terminé jugando en esa posición en mis primeros tres años, entre 2003 y 2006”, contaría tiempo después.
Bayern Munich, una garantía en Champions
Llegar al Gigante de Baviera, campeón de más de la mitad de las ediciones de la Bundesliga jugadas hasta hoy, es garantizarse presencia en las citas internacionales importantes. Por caso, Demichelis participó en competiciones europeas en todas sus temporadas en el club alemán y sólo en una ocasión, la 2007/08, no lo hizo en la Champions y quedó relegado a la Europa League.
Después de aquel debut en la edición 2003/04, cuando Bayern se quedó afuera en octavos de final ante Real Madrid, Demichelis se volvió una pieza fija en un equipo titular en el que estaba rodeado de estrellas. En la Champions 2005/06 se dio el gusto de marcar los que a la postre serían sus dos únicos goles con la camiseta de Bayern en el torneo, en tiempos en los que todavía jugaba de 5 antes de plantear la necesidad de volver a su posición original. Los dos gritos fueron importantes, tuvieron la particularidad de ser en partidos consecutivos en el Allianz Arena y ambos llegaron por una pelota parada: el único ante Club Brujas, luego de capturar un rebote, y el segundo, con un cabezazo franco, en un 2-1 ante Juventus, que sirvió para cerrar una primera rueda con puntaje perfecto. Después el equipo no pudo sostener el rendimiento y quedó eliminado contra Milan en octavos de final.
Fueron años en los que a Bayern se le negaba la posibilidad de llegar a las instancias decisivas y los cuartos de final se volvieron una barrera infranqueable. Pero de tanto intentarlo, consiguió meterse nada menos que en la final en 2010. Con Demichelis como titular, Bayern no pudo contra el Inter que alineó a los también argentinos Walter Samuel, Esteban Cambiasso, Javier Zanetti y Diego Milito, autor del doblete con que el equipo que conducía José Mourinho consiguió el 2-0 y el título.
Los últimos partidos de Micho por la Champions en Bayern fueron ese mismo año. En el segundo semestre de 2010 jugó dos partidos, ambos como titular. Primero, una dolorosa caída 3-2 contra Roma en el Estadio Olímpico después de ir arriba 2-0. El cierre, la victoria 4-0 en Rumania a Cluj que garantizó el pase del equipo alemán a octavos de final. Bayern caería en esa instancia otra vez contra Inter en 2011, cuando ya Demichelis había tomado otro rumbo.
Demichelis y una historia grande en Málaga
Hubiera sido difícil creer a priori que su recorrido en la Champions pudiera sumar nuevas páginas en Málaga, adonde llegó en plena temporada 2010/11 con el urgente objetivo de evitar el descenso a la Segunda División. Bajo la dirección técnica del chileno Manuel Pellegrini, que ya lo había dirigido en River y se las arregló para reforzarse además con el italiano Enzo Maresca -hoy entrenador de Manchester City- y el brasileño Julio Baptista entre otros, no sólo se mantuvo la categoría sino que al año siguiente, con un inolvidable cuarto puesto, consiguieron una histórica clasificación a la Champions.
En contra de las previsiones que indicaban que participar del torneo era suficiente premio, Málaga, transformado en un conglomerado de estrellas con incorporaciones como las de Wilfredo Caballero, Javier Saviola, Isco, Santi Cazorla y el neerlandés Ruud Van Nistelrooy, construyó, con protagonismo de Demichelis desde la defensa, otra actuación épica.
Los boquerones primero superaron el play-off de clasificación contra los griegos de Panathinaikos. En esa instancia Demichelis aportó un gol clave en otra pelota parada al rematar un balón que había bajado de cabeza su compañero Weligton, para abrir el marcador en el choque de ida, que terminó 2-0. La fase de grupos hizo crecer todavía más el asombro: Málaga terminó primero e invicto de un grupo que compartía con Milan, Anderlecht y Zenit, por entonces campeón de Rusia. Todavía fue un paso más allá cuando, después de caer 1-0 frente a Porto como visitante, dio vuelta en casa la serie con una victoria 2-0.
El camino se cerró en cuartos de final ante Borussia Dortmund en una de las series más dramáticas de la historia del torneo. Tras empatar sin goles en La Rosaleda, el equipo español estuvo en ventaja hasta los 45 minutos del segundo tiempo en Alemania ante el equipo que conducía Jurgen Klopp y tenía como delantero a Robert Lewandowski. Pero dos goles en tiempo adicionado -el último de ellos en posición adelantada- le valieron a Dortmund el 3-2 final y la clasificación, mientras Demichelis y los suyos se quedaban con las ganas de jugar las semis.
Manchester City, el capítulo final
Tras aquella temporada inolvidable, la UEFA sancionó al club español por deudas económicas y lo privó de disputar la Europa League a pesar de que había conseguido la clasificación por su ubicación en la Liga. En simultáneo, Manchester City posó sus ojos en el fenómeno que había conmovido al fútbol europeo y decidió llevarse al entrenador, Manuel Pellegrini, que a su vez consiguió reclutar para su nuevo proyecto a Demichelis. Así, el defensor dejó Málaga, adonde volvería sólo para retirarse en 2017.
En los tres años de Demichelis en el club, más allá de sus alegrías en el ámbito local con títulos en la Premier y en la Copa de la Liga en 2014, no se cumplieron las expectativas internacionales del City, que perseguía la Champions como una obsesión. Una de sus mayores decepciones fue justamente en la 2013/14, cuando vio la tarjeta roja contra Barcelona por una falta contra Lionel Messi, sancionada como penal a pesar de que fue centímetros afuera del área. La victoria 2-0 de los catalanes en ese choque de ida dejó casi liquidada la serie de octavos de final, misma instancia en la que el club inglés se despidió en 2015.
Lo mejor del equipo en el ámbito internacional se dio en la última campaña de Demichelis allí, la 2015/16, e incluyó además su cuarto gol en la competición. En septiembre de 2015, con su compatriota Nicolás Otamendi como compañero de zaga, convirtió ante Borussia Monchengladbach por la fase de grupos el último de sus cuatro tantos en Champions, otra vez en un corner, al llevarse por delante una pelota que habían peinado en el primer palo. Fue el empate parcial y el comienzo de la remontada del equipo inglés, que finalmente ganaría 2-1 como visitante con un gol de penal sobre la hora de Sergio Kun Agüero. El camino se extendió hasta semifinales, cuando Manchester City cayó contra el futuro campeón Real Madrid, aunque para ese entonces Demichelis ya había perdido protagonismo a manos de la dupla central Otamendi-Kompany: ni siquiera estuvo en el banco de suplentes en los dos partidos de la serie.
“La Champions es hermosa y está llena de sorpresas. A la vez, es muy difícil: Guardiola tardó siete años en ganarla y podía comprar a cualquier jugador”, explicó alguna vez Demichelis a la hora de definir el torneo de clubes más atrapante del mundo. Desde RB Leipzig, una casa menos poderosa que otras que ha habitado, buscará este año hacer pie en tierra de gigantes.
