Después del triunfo de San Lorenzo frente a Platense, Gustavo Álvarez destacó la importancia de sumar de a tres en un partido que consideró muy exigente. “Es una victoria muy importante, en una cancha difícil y ante un rival muy intenso”, señaló el entrenador, conforme por la respuesta del equipo en un contexto complicado.
Más allá del resultado positivo, el DT dejó en claro que todavía busca una mejor versión futbolística. “Dimos un paso adelante desde la solidez y el compromiso, aunque debemos mejorar, porque hoy tuvimos más acciones defensivas de las que prefiero”, analizó, marcando que el equipo terminó defendiendo más de lo ideal durante varios pasajes del encuentro.
Álvarez también habló sobre cómo manejar el impacto emocional de la victoria, especialmente en un calendario apretado. “El festejo siempre tiene que ser medido, sobre todo en una semana tan corta”, explicó. Y agregó una reflexión sobre el día a día del fútbol: “Las victorias dan tranquilidad y las derrotas dan autocrítica”.
En esa línea, pidió mantener el foco sin depender de otros resultados, como la derrota previa de Independiente ante Riestra. “No podemos cometer el error de que nos motive un resultado externo, ni a favor ni en contra”, afirmó. Para el entrenador, la obligación de San Lorenzo pasa por preparar cada partido con la intención de ganarlo, independientemente del contexto.
Por último, el técnico resaltó el crecimiento que observa en el plantel. “El equipo me da tranquilidad en cada entrenamiento porque veo una evolución permanente, tanto individual como colectiva”, sostuvo. Además, dejó una frase que refleja su idea de conducción: “El entrenador empieza a ganar la batalla cuando el jugador asume la idea como propia”.
