El fallecimiento de Miguel Ángel Russo, ícono del fútbol argentino y sudamericano, conmocionó a todos. Amado por propios y respetado por rivales, sin excepciones, el mundo del fútbol le rindió homenaje a un tipo, justamente, de fútbol.
Hinchas de River despidiéndolo en La Bombonera con la camiseta de su club fueron noticia por la manera de vivir la rivalidad en Argentina, pero no hicieron más que mostrar lo que significaba, significa y significará Miguelo, ídolo de Boca, Central, Estudiantes, pero también muy querido en Vélez y Central, por nombrar solo equipos del medio local.
El plantel del Millonario envió una corona de flores a La Bombonera, donde se realizó el velatorio, y dirigentes del club compartieron con los del eterno rival. Además, el plantel, liderado por Marcelo Gallardo, guardó un minuto de silencio en la previa del primer entrenamiento posterior a la lamentable noticia.
Y este domingo, en la previa del partido ante Sarmiento en el Monumental, por la duodécima fecha del Torneo Clausura, tuvo lugar el minuto de silencio estipulado para todos los encuentros del fin de semana.
El respeto de River y todo el fútbol por Russo
Cuando el árbitro Sebastián Zunino llamó a los 22 futbolistas hacia el círculo central, la hinchada local cantaba uno de sus clásicos: "Soy de River y lo sigo a todos lados".
De a tribunas, o incluso por sectores, los casi 90.000 hinchas presentes en el Monumental empezaron a advertir que se venía el momento de homenajear a Russo, que pese a estar identificado con Boca siempre mostró mucho respeto por River, y poco a poco los cánticos empezaron a cesar.
"Por este amor, yo te aliento de la cuna hasta el cajón", un lema futbolero, independiente de un escudo o una la camiseta, fue la última estrofa de los presentes en la Sívori media, la popular riverplatense.
Y cuando la voz del estadio anunció el minuto de silencio en recuerdo de Miguelo, que falleció a sus 69 años, una catarata de aplausos bajó de todas las tribunas. Los protagonistas, jugadores y entrenadores, también le rindieron tributo a un tipo que dedicó su vida al fútbol y fue, en palabras de los que lo trataron, un ejemplo de cómo comportarse adentro y afuera de la cancha.
