Adrián "Maravilla" Martínez tuvo un partido olvidable en la eliminación de Racing frente a River por Copa Argentina 2025, al haber malogrado las chances que tuvo de gol y haber visto la roja sobre el cierre de un partido en el que podrían haberlo echado en la primera mitad.
El delantero fue de lo más peligroso de los dirigidos por Gustavo Costas por su influencia dentro del campo de juego, que ya comenzó a manifestarse a los 18' cuando reclamó mayor compromiso a sus compañeros, pidiéndoles más presión para incomodar la salida del Millonario.
La Academia ya había recibido un gol de Maxi Salas, su excompañero, a los 5' de juego. Y a los 23' se escapó mano a mano con un Armani que achicó y le ganó el duelo.
Apenas dos minutos después, a los 25', Maravilla nuevamente se escapó mano a mano. Fue apenas tomado por Martínez Quarta y no logró definir bien. Sin embargo, le cayó el rebote, y teniendo a Solari para jugar al medio definió de zurda, por encima del travesaño. Ni él ni los hinchas de Racing podían creer lo que había fallado.
Sobre el final de la primera mitad, el delantero fue protagonista de una acción bisagra cuando disputó una pelota con Portillo con el codo en alto, impactándole en la cara. El árbitro Hernán Mastrángelo le mostró la amarilla y al no haber VAR, la polémica se agotó en esa instancia.
En el complemento, el delantero volvió a acechar sobre el arco de Armani a los 14' de la segunda mitad, cuando la pelota le quedó al delantero dentro del área, pero Lautaro Rivero llegó justo para despejar.
Minutos después, hizo protestar a los futbolistas de River cuando golpeó a Armani cuando salía. Todos pidieron su segunda amarilla, desestimada por Mastrángelo.
Pero el delantero estuvo fastidioso, y ya cuando se cumplían los 90' finalmente fue expulsado por un manotazo a Martínez Quarta, dando cuenta de la impotencia que manejó el atacante durante la noche rosarina.
El partido se fue sin más acciones y el Millonario clasificó a las semifinales por la temprana diferencia que hizo su amigo Maxi Salas, con quien hacía una dupla temible en la Academia.
