Se palpaba la ansiedad futbolera por la vuelta. Esa sensación que, cualquiera que haya jugado un deporte en el nivel que sea, tuvo si alguna vez tuvo que parar por lo que fuere (lesión, cambio de equipo, estudio, trabajo o los requerimientos de la vida misma).
La vuelta tiene esas cosas que nos hace vibrar a pleno. Y los periodistas, relatores, comentaristas, productores y técnicos que habitualmente te llevan la señal hasta tu casa no son la excepción. La pandemia nos confinó a todos y la vuelta de la Bundesliga nos sacudió la modorra y nos mandó, casi sin precalentar, a la cancha. Y en muchas ocasiones casi sin conocer las nuevas formas en las que se iba a jugar.
Lo que hasta acá era un despliegue de casi 20 personas en el estudio de un gran edificio, se transformó en el multitrabajo a destajo de cuatro o cinco personas, con las limitaciones que la emergencia impone. Así lo cuenta Jorge Barril, quien a través de la pantalla de ESPN abrió el juego con el Clásico de Ruhr del sábado y repitió el domingo relatando la victoria del líder Bayern Munich: “Significó una experiencia inolvidable, única. Y un orgullo poder llegar a miles de hogares desde nuestra propia casa. Realmente estoy agradecido, hubo mucho esfuerzo detrás de lo que se vio”.
En FOX Sports “jugó” Emiliano Pinsón: “Fue una experiencia particular comentar desde casa. Nunca lo había hecho, pero me sentí cómodo. Los técnicos del canal trabajaron muy bien y no tuve problemas durante el partido. Con Julián Fernández, que fue el relator, teníamos nuestros códigos de cuándo poder entrar y cuándo no, para no pisarnos. Creo que salió bastante bien".
Su compañero Julián Fernández lo reafirma: "Sinceramente fue un placer y un orgullo haber formado parte de estas primeras transmisiones desde casa. Fue un gran desafío y, aunque parezca una frase hecha, es muy importante la gente que está detrás trabajando para que uno pueda transmitir desde la casa. Agradecido con toda la gente que estuvo atrás: equipo técnico y de producción y las cabezas de cada una de las empresas que participaron de este armado".
Diego Cánepa, relator de ESPN, se refirió a la limitación técnica de no estar en la cancha o en un estudio junto al comentarista Santiago Russo: “Creo que lo resolvimos muy bien, charlamos bastante antes del partido. Con Santi nos conocemos mucho y eso ayudó bastante. La adrenalina y la sensación del aire se pudo vivir y eso fue genial”.
Cada dupla que salió al aire usó su técnica, ya sea una palabra clave o darle la prioridad siempre al relato. Lo importante era no “pisarse", buscando el máximo de prolijidad con el mínimo de posibilidad de saber qué hacía el compañero. Otro de los temas era mantener las mínimas condiciones tecnológicas. “En casa le pedí a mi familia que desconecte todos los aparatos. La señal era clave, tenerla fuerte durante toda la transmisión para que no se cayera mi conexión”, afirmó Diego.
Por su parte, Santiago Russo cree que fueron protagonistas de una jornada histórica. “Siento que entregamos un buen producto. Todo el equipo nos apoyó durante la semana y si bien cada uno podrá hacer su evaluación de lo visto, siento que cumplimos en esta primera experiencia”.
Para Pablo Bari fue “novedoso y diferente tener que acomodarse a transmitir mirando una notebook". "El gran trabajo de la producción simplificó todo. Estoy muy agradecido por haber sido parte de esta situación que cambió y cambiará la manera de transmitir en la televisión latinoamericana", agregó el relator de FOX Sports.
Al comentarista Jorge Baravalle aún le dura la emoción por lo sucedido: "El fin de semana me tocó comentar dos partidos de la Bundesliga para FOX Sports. La verdad es que más allá de la forma en que lo hicimos, por vía remota, cada uno trabajando desde su casa, fue una experiencia impresionante por el hecho de que fue la vuelta del fútbol luego de dos meses, por lo que había mucha expectativa. Fue tremenda la repercusión que tuvieron las transmisiones. La cantidad de gente que estaba pendiente de los partidos, incluso de gente que no era habitué del fútbol alemán. Fue un desafío por el hecho de hacerlo vía remota, cada uno trabajando desde su casa”.
“Por ahí hubo riesgos que no son habituales en una transmisión común y también por ahí con algún temor de que pueda fallar algo, pero al final terminamos muy contentos porque salió todo técnicamente impecable. Y es que si bien nosotros le pusimos la voz a la transmisión para hacer esto, significó que trabajen en conjunto muchísimas personas y salió todo perfecto tanto del lado de producción, como técnica, como sistemas... todos trabajamos juntos para poder hacerlo”, amplió Jorge.
Si el trabajo fue complicado para relatores y comentaristas, la tarea del productor general no se quedó atrás. Con las cuestiones técnicas limitadas al mínimo, fue el responsable de que se viviera la Bundesliga desde su PC. “Si no existiera esta pandemia, sería impensable una transmisión así. A la señal original nosotros solemos sumarle mucho trabajo: edición de compacto de jugadas para resúmenes, para análisis tácticos, placas estadísticas, gráfica con información. Y mucho más trabajo. Eso no podemos hacerlo desde casa. Pero lo importante era que los amantes del fútbol pudieran disfrutar la vuelta de un torneo grande como es la Bundesliga. Y en eso nos enfocamos”, resume uno de los responsables de las transmisiones.
La vuelta de la Bundesliga promedió ratings que triplicaron los números habituales de audiencia para los partidos en vivo y los diferidos llegaron a doblar los ratings pre pandemia. Claramente el mundo futbolero tenía sed de partidos en vivo, luego de haberse llenado estos más de 60 días de ausencia con repeticiones de grandes choque históricos que descansaban en los archivos de los canales.
