Balón de Oro 2026: ¿Por qué el puesto 24 de Luis Díaz no parece justo?

La segunda nominación de Luis Díaz al Balón de Oro lo dejó 24 entre los 30 elegidos. Ese privilegio de competir con los mejores del mundo mereció una posición más cercana a un top 15.

Su cierre de temporada con Colombia en el Mundial afectó su buen debut en Bayern Munich. En el campeón alemán su rendimiento fue impecable. Hizo parte del tridente ofensivo más poderoso de Europa junto Harry Kane y Michael Olise de 108 goles. No pasó desapercibido y ganó tres títulos, con una gran campaña en Champions.

Su ensamble a ese ataque triturador fue natural. Predominó en su posición natural de extremo izquierdo con algunos movimientos hacia el interior cuando el inglés se retrasó a favor del colectivo.

En Alemania, Díaz completó la mejor temporada de su carrera a nivel individual. Fue un agregado clave para Bayern y se ganó la titularidad de manera indiscutida para Vincent Kompany.

Los números así lo reflejaron. Estuvo en el top 3 de jugadores con más minutos del equipo en toda la temporada y respondió a la altura, perdiéndose partidos solamente por suspensión y alejado de las lesiones.

En materia goleadora, Lucho convirtió 26 goles en 51 partidos. Uno de ellos fue en la final de la Supercopa, justo el día de su debut, cuando ganó el primer título con Bayern.

También apareció en otros partidos fundamentales, como en Champions League. Le anotó dos golazos a Real Madrid, uno en el Bernabéu y otro en el Allianz Arena para acceder a semifinales.

Cuando estuvo entre los 4 mejores, deslumbró con una definición top, de alto calibre, ante PSG. Dominó el pase largo de Kane, la controló con el taco y dejó fuera de acción a Marquinhos con un amague premium. Definió cruzado y celebró un descuento muy necesario para soñar con la final, que no llegó.

A ese nivel goleador también se le sumaron 23 asistencias para sellar una temporada de alto vuelo en sus primeros meses en Alemania. Algo impensando en la previa.

A su primer Mundial llegó con lo justo. Arrancó con gol y asistencia en la victoria de Colombia 3-1 a Uzbekistán en el estadio Azteca. Su rendimiento decayó en cada encuentro. Reincidió en fueras de juego constantes, se desesperó por anotar y su despedida en los octavos ante Suiza fue discreta pese a marcar su penal en la tanda que dejó sin sueño a la Tricolor.

Esas últimas tres semanas de competencia en la temporada complicaron una ubicación por la que trabajó con paciencia y compromiso en Alemania. Terminó 24 por debajo de Vinicius, o Lautaro Martínez, sin tanto brillo en UEFA Champions League.

Mereció subir unos cuántos puestos. Un premio más justo a su constancia con Bayern, en el que se convirtió en indispensable. Nueve meses buenos lo justifican.