La novela entre el São Paulo y Robert Arboleda vuelve a estar más lejos de llegar a su fin. Según ha podido saber ESPN, las conversaciones para alcanzar una rescisión amistosa entre el defensa y el club, que se encaminaban hacia un desenlace positivo, han dado un giro inesperado.
Tal y como publicó ESPN la semana pasada, las partes habían alcanzado un acuerdo preliminar y se habían acordado algunos términos para que el defensa renunciara a parte de lo que le correspondía según lo previsto en el contrato hasta finales de 2027.
Según los cálculos del São Paulo, si se cerrara el acuerdo, el club podría ahorrarse casi 20 millones de reales (cerca de 4 millones de dólares) con la salida del ecuatoriano. En este momento, sin embargo, la situación es otra.
ESPN ha averiguado que el club está muy molesto por el retroceso en las negociaciones por parte de Arboleda y su agente, Pepe Chamorro, que querían llegar a un acuerdo diferente.
El reportaje supo que el departamento jurídico del São Paulo estaba trabajando para conseguir la rescisión, momento en el que Arboleda "volvió a desaparecer" y habría dejado de comunicarse con los representantes del club. Fue entonces cuando el representante indicó su deseo de cambiar las condiciones que se estaban negociando.
A las vísperas de que finalizara el plazo de 10 días concedido por el São Paulo a Arboleda para resolver la situación, el club ya trabaja entre bastidores y baraja sanciones ante los tribunales laborales y la FIFA contra el defensa por "abandono del puesto de trabajo".
"Basta ya de darle el visto bueno a Arboleda", fue una frase que se escuchó entre bastidores en el São Paulo, según supo ESPN, que también averiguó la postura que se adoptará con respecto al jugador: tolerancia cero.
El ecuatoriano contrató a un abogado de renombre para que lo representara en el fútbol brasileño, pero, según ha averiguado el reportaje, ha desautorizado al profesional tras el cambio de postura de su agente respecto a los términos de una posible rescisión con el São Paulo.
ESPN también ha averiguado que varios jugadores del São Paulo ya han intentado ayudar a Arboleda con sus problemas económicos en los últimos años, sobre todo porque el defensa es muy querido por el plantel y es incluso uno de sus líderes.
Sin embargo, esta situación también dio un giro inesperado. Algunos compañeros comentan en el centro de entrenamiento que la actitud de Arboleda al abandonar el club fue "pésima".
