El auto del colombiano se quedó parado en el inicio de la vuelta previa, debió partir desde boxes y resignar el segundo cajón de largada que había logrado en la clasificación.
Se muestra el verde para el comienzo de la vuelta previa. Dino Beganovic, el dueño de la pole, se mueve y comienza a rodar. Sebastián Montoya, quien ocupaba el segundo cajón, ¡se queda parado! Y ya no volvería a arrancar. Toda la parrilla de Fórmula 2 finalmente lo pasaría, situación que provocó que los mecánicos del equipo Prema lo fueran a buscar, lo metieran en boxes y, una vez puesto en marcha del Dallara, partir desde ahí. Adiós a la ilusión de lograr un triunfo o un podio en Imola, sede de la cuarta fecha de la categoría.
Desde atrás, el colombiano imprimió un ritmo muy veloz para avanzar y finalmente ser octavo, para recuperar algo de lo perdido y sumar algunos puntos. Después de la carrera, Sebastián, junto con su padre Juan Pablo, mantuvieron una larga charla en el paddock de F2 con dos integrantes del equipo Prema. No se ven reproches, ni mucho menos. La voz cantante es del experimentado expiloto de F1, quien cierra la charla con claras señales de ánimo para los dos integrantes del team y para su hijo, a quien le da una palmada en la cabeza.
Terminado el mitin, Sebastián charla con ESPN.com. “No sé qué pasó. No quiero comentar todavía y no quiero echarle la culpa al equipo porque acá trabajamos todos juntos y todos queremos el mejor resultado. Se paró, puse el acelerador que necesitamos, solté el embrague y se me apagó. Y no es que el auto saltó, solo solté el embrague y se paró. Nunca me pasó y creo que tengo suficientes largadas en F2. El equipo tiene un procedimiento bastante claro y hoy no sé qué pasó. Hay que analizarlo para la próxima carrera”, cuenta.
Una vez en el fondo, Montoya comenzó a avanzar. “Después de eso fui como un cohete. Igual nos falta un poco, habría sido para top 5 porque no tenemos la misma velocidad de Alexander Dunne (NdeR: finalmente el ganador) y esos de adelante. El equipo hizo un gran trabajo para ser más consistentes, pero nos falta. Estamos trabajando en eso y yo estoy haciendo pasos de mi lado para estar más fino. Pero queremos más, queremos ganar”.
-¿Cómo hiciste para sobrellevar el momento de frustración teniendo toda la carrera por delante?
-Desde el momento que me pongo el casco, el objetivo es maximizar lo que tengo. El sábado largué mal, no quería hacerlo, pero lo hice. Y traté de hacer lo máximo y fui noveno. Hoy largué desde boxes y traté de hacer lo mejor. Mi trabajo es ese, yo no estoy acá para echarles culpas al equipo o para decir que son el mejor. Estoy acá para demostrarle a todos por qué estoy acá, que soy Montoya y que soy rápido.
Mirando al futuro, Mónaco está en el horizonte: “Es una pista en la que tengo confianza, voy rápido, mi papá ganó ahí y tiene experiencia. Al equipo le va bien. Este lunes tengo simulador para trabajar y tenemos que tratar de llegar bien preparados”.
