F1 volverá a África después de 37 años

Desde la ya lejana visita a Sudáfrica de 1993 que la máxima categoría no visita el continente africano. La sequía se cortará en 2030 en Ruanda.

Fórmula 1 tenía apenas ocho años de vida cuando visitó África por primera vez. Se trató del GP de Marruecos, en el callejero de Ain-Diab, Casablanca, trazado emplazado a orillas del Atlántico. Fue la única vez que el Mundial corrió allí, con victoria de Stirling Moss y que dejó también en el recuerdo la muerte del inglés Stuart Lewis-Evans, debido a las quemaduras que sufrió tras el incendio el motor de su Vanwall. África debió esperar cuatro años para volver a recibir a la F1.

En 1962 la categoría desembarcó en Sudáfrica, en pleno inicio del boicot internacional del deporte en contra del Apartheid. De hecho, Fórmula 1 fue de los pocos grandes deportes que no aislaron a Sudáfrica por la política racista que tenían las federaciones y por las que fueron excluidos de participar oficialmente en rugby (realizaron giras rebeldes), Juegos Olímpicos, Mundiales de fútbol, Copa Davis, cricket, atletismo…

F1 corrió tres veces en el circuito de East London (1962, 1963 y 1965) antes de mudarse a Kyalami en 1967. Desde ese año hasta 1980 F1 visitó ininterrumpidamente Sudáfrica. Faltó en 1981 y volvió en 1982 hasta 1985, edición en la que presión internacional por las políticas racistas del Apartheid fueron insostenibles. Renault y Ligier boicotearon la competencia por la presión del gobierno de Francia.

La liberación de Nelson Mandela en 1990 fue un quiebre en Sudáfrica. En 1991 el parlamento derogó las últimas leyes que sostenían jurídicamente el Apartheid y para 1992 F1 volvió a Kyalami y Nigel Mansell, el mismo que había vencido en aquella edición de 1985, se quedó con el triunfo. En 1993 Sudáfrica inauguró la temporada con victoria de Alain Prost en la que fue la última visita del Mundial al continente africano. La reducción del apoyo económico del gobierno, el desplome del rand (la moneda sudafricana) y el colapso financiero del grupo Tollgate Holdings (la empresa detrás de la organización de la carrera) fueron clave para que Sudáfrica se retirara de la agenda de F1.

La vuelta de África al calendario del Mundial fue una materia pendiente. En 2014, Bernie Ecclestone, quien por entonces manejaba los destinos de la categoría, decía: “Estamos en el proceso de intentar hacer algo en Sudáfrica. Solíamos tener una carrera allí y sería bueno volver a esa parte del mundo”. En enero de 2017, el inglés que comandó los destinos de la Fórmula 1 por 40 años, era apartado de su cargo después de que Liberty Media completara la adquisición de la categoría. La compañía estadounidense mantuvo ese objetivo de volver a África, pero no encontraba una sede sustentable.

Kyalami estuvo muy cerca de volver en 2024. Jody Scheckter, campeón de 1979 con Ferrari, estaba detrás del proyecto junto con su primo Warren. El expiloto contaba con el apoyo del gobierno, pero todo naufragó por chispazos con la gente encargada del circuito sudafricano. “La F1 vino a nosotros con el apoyo del gobierno y algunas de las personas en Sudáfrica. Todo estaba listo, pero Kyalami se volvió demasiado codicioso. La F1 se fue y a partir de ahí, todo cambió. El gobierno se dio cuenta de que había una disputa y retiró su apoyo, lo que puso fin al procedimiento", confesó Jody en una entrevista.

Al mismo tiempo que Sudáfrica perdía terreno, surgió Ruanda. El gobierno encabezado por Paul Kagame, presidente ruandés desde 2000 y ganador de las elecciones de 2024 con el 99,18% de los votos contra el 0,50% de Frank Habineza) realizó una fuerte campaña marketing para atraer turismo e inversiones con el proyecto Visti Ruanda y firmó acuerdos con Atlético de Madrid, PSG, Arsenal y Bayern Munich. Rápidamente mostró interés en recibir a F1 y se acercó también a la Federación Internacional del Automóvil. De hecho, la ceremonia de fin de año de 2024 se realizó en Kigali, la capital de Ruanda.

Las charlas se frenaron por el recrudecimiento de la guerra civil de la República Democrática del Congo, en la que Ruanda respalda al movimiento M23. Las hostilidades se frenaron en 2025 con la intervención de Donald Trump y F1 volvió a las charlas. Finalmente, esta semana se anunció que en 2030 Ruanda se sumará al calendario de Fórmula 1 con la celebración del GP de África.

El acuerdo firmado es por diez años y todo quedó a expensas de la finalización de las obras. El circuito estará ubicado a 40 kilómetros al sur de Kigali, junto al aeropuerto de Bugesera, que también está en construcción. Los dos proyectos van unidos con una inversión de 3.200 millones de dólares, de los cuales el 70% será financiado por Qatar y el resto por el gobierno de Kagame. El circuito tendrá seis kilómetros y 17 curvas, estará a cargo de la firma Wurz Desingn (el expiloto Alexander Wurz) en colaboración con el estudio de ingeniería de Hermann Tilke, el mismo que está detrás de la obra en el autódromo de Buenos Aires, en Argentina. El plan es terminar el aeropuerto en 2028 y el autódromo en 2029.

"El hoy le pertenece a África. Durante más de tres décadas, el principal campeonato mundial de automovilismo corrió sin este continente, y eso cambia con este acuerdo. Ruanda está orgullosa de recibir el Gran Premio de África de Fórmula 1, y de compartir este momento con más de 100 millones de aficionados que F1 tiene en toda África”, dijo Kagame.

Stefano Domenicali, CEO de F1, señaló: “Es un momento histórico para la Fórmula 1. Con Ruanda incorporándose al calendario a partir de la próxima década, nuestro deporte correrá en todos los continentes. África siempre ha formado parte del futuro de la Fórmula 1, y desde el principio estuvimos decididos a regresar de la manera correcta, con el socio adecuado, un compromiso a largo plazo y una visión clara para generar un impacto significativo”.

Por su parte, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, señaló que “el regreso del campeonato Fórmula1 de la FIA a África es un momento histórico para nuestro deporte y un paso importante en el crecimiento global continuo del automovilismo. Ruanda ha demostrado un fuerte compromiso para llevar adelante un evento de clase mundial”.