Todo terminó rápidamente. Las ilusiones del argentino Braian Suárez se fueron al suelo en menos de 3 minutos ante la velocidad y la potencia de Ben Witthaker.
No solamente fue el más veloz, sino también más preciso en la noche de Liverpool. Una victoria más para este boxeador invicto y campeón olímpico, que va camino a ser una estrella por mérito propio, más allá de un estilo que no todos comparten.
Sigue en ganador, más allá de algunos gestos de soberbia que esta vez no aparecieron.
Según Eddie Hearn, su promotor, pronto va a estar Whittaker peleando en Nueva York, en lo que va a ser su presentación en los Estados Unidos, frente a un público que evidentemente lo va a estar esperando. Será el 27 de junio cuando Alexander Zayas, de Puerto Rico, enfrente a Jaron Ennis, exponiendo sus títulos WBO y WBA, en una pelea que promete un Barclays Center lleno y que tendrá, para Whittaker, la posibilidad de entrar en el gran mercado norteamericano.
Estas consideraciones tienen que ver con la brevedad de la de la pelea, porque en apenas 2 minutos y 42 segundos, Whittaker le ganó por nocaut a luego de haberle conectado dos tremendos derechazos a la cabeza cerca de la sien y, entre ambos golpes, un gancho al hígado que fue un estiletazo.
Hubo quejas por parte del equipo del boxeador argentino por golpes en la nuca, pero no fue lo que vimos en la transmisión de ESPN KNOCK OUT, porque los golpes llevaron una contundencia que no se puede discutir.
Suárez hizo lo que pudo y no fue demasiado, porque apareció quizás un poco lento y estático, presentando un blanco fijo frente a un rival muy veloz, que trabaja muy bien con el jab izquierdo como elemento de castigo.
Los dos llegaron por diferentes caminos y muy distintos en todo su desarrollo.
Whittaker, uno de los niños mimados del boxeo británico de hoy día, viene sumando victoria tras victoria, con un estilo diferente que no les gusta a todos porque a veces parece reírse o burlarse del rival.
Suárez es un muchacho enjundioso que subió al ring con una fuerte pegada que tal vez haya sido, y sea, su mayor carta de presentación.
Por un lado, estuvo la estrella que está destinada a muy grandes cosas y por el otro un boxeador del que se esperaban demasiadas sorpresas en el ring como ocurrió.
Suárez subió al ring con 21 peleas ganadas y cuatro contrastes, pero también con un altísimo porcentaje de nocauts a favor, ya que definió 20 peleas antes del límite.
Whittaker llegó esta pelea con 10 victorias, un empate y 7 triunfos categóricos
La pelea duró apenas 2 minutos y 42 segundos, la ilusión del argentino se terminó rápidamente.
Tanto que nos quedamos con ganas de haber visto, aunque fuera un poco más. Pero esto es boxeo…
